Clay Hips – Happily Ever After (Annika)

Esta es la historia de una amistad que se mantiene inquebrantable a pesar de la distancia. Es, también, una prueba de tenacidad y de perseverancia hacia consigo mismo y un proyecto en común. Andrew Leavitt y Kenji Kitahama forman Clay Hips y se conocen desde hace años, desde los tiempos en que tuvieron un grupo juntos en San Francisco llamado The Fairways. Tras dejar canciones bellas a rabiar, abandonaron California para probar suerte en Europa.

Una vez ya instalados aquí (hay huellas de ellos en Ausburgo y en Dublín, según cuenta sus biografías), y a pesar de que en los boleros queda muy bien, la distancia no hace el olvido, y durante el transcurso de diez años han ido componiendo las canciones de este brillante debut titulado “Happily Ever After” (Annika, 2018) que se presenta en sociedad con una preciosa edición (portada que es un primor a cargo de Lupe Núñez de Pipas y Amor De Días)

Un trabajo preñado de una atmósfera melancólica unas veces evocada por la entonación de Kenji Kitahama y otras herencia de unas texturas cercanas al catálogo de Sarah Records. Ambrosía para nuestros oídos. Pop mayúsculo y atemporal con aires west coast como la preciosa “Failure”, y ya acabas atrapado en la emboscada que han urdido este par en todo este tiempo. Hay más, mucho más.

“Disappointed” (con Beth Arzy (antigua integrante de Trembling Blue Stars entre otros proyectos) mezcla el frío raso de Saint Etienne pisoteado en una pista de baile al ritmo de The Magnetic Fields, o en “The Mayfair Hotel” reviven escenas panorámicas a ritmo de country.

La preciosa voz de Kenji Kitahama da músculo al regio e intimo compás de “Still Dreaming”, y la sombra de Roddy Frame asoma en la pizpireta “Someone Who Wanders”. Para acabar de rematar, sellan este impecable cancionero con su particular “Brigde Over Troubled Water”, y la titulan “The Bridge (A Song For Ausburg)”. Simon y Art seguro que se hacen fans.

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