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Entrevistamos a Elastica a los 25 años del hito de su debut

Este año se cumplen 25 años del lanzamiento de Elastica (Geffen, 1995), sin duda, uno de los lanzamientos más celebrados de los 90. Este álbum se convertiría en uno de los mejores discos debut que se recuerdan en la música británica de aquella década y se erigió como una pieza angular entre las mareas del britpop con una propuesta un tanto diferente. Cinco lustros después, el nombre de Elastica sigue ilustrando perfectamente una época, aunque a veces parece que quienes hicieron posible aquel disco sean esquivos cuando se trata de recordar de aquello. A pesar de la pandemia y de la dificultad de hablar en primera persona de esta efeméride con alguno de sus creadores, consigo ponerme en contacto con Justin Welch, el baterista de Elastica que también lo fuera en la primera formación de Suede, que accede a descubrirnos secretos y anécdotas que rodearon aquel hito.

«Fue un tiempo realmente creativo si tocabas un instrumento. Ni siquiera tenías que ser bueno, solo tenías que encontrarte con personas afines en el norte de Londres que tuviesen la misma ambición y ganas que tú, formar una banda y probablemente conseguir un contrato uno o dos meses más tarde»

Justin Welch (Nuneaton, Reino Unido, 1972) intenta “ser positivo y estar ocupado en estos tiempos tan locos”. No debe ser fácil, pues, según me comenta, “es muy complicado abandonar la rutina y la forma de hacer las cosas ahora”, sobre todo “para alguien que lleva desde los doce años aporreando las baquetas”. Sin embargo, tiene la solución y esta pasa por disfrutar: “involucrarse en otro disco, que siempre hay, grabar la batería y publicar”. Se siente de los “afortunados” durante el confinamiento, ya que tiene un estudio cerca de su casa en el que da rienda suelta a su creatividad. Corren tiempos duros, pero necesitamos volver atrás por un rato y que nos guíe por aquel 1995.

25 años del lanzamiento de Elastica. ¿Cómo viviste aquel periodo?

¡25 años, qué locura! Recuerdo cuando antes la gente te decía que este disco o aquel otro fue lanzado hace 25 años y te parecía que hacía mucho tiempo de eso, y ahora nos está pasando a nosotros. Para cualquier banda, el primer álbum es siempre el que más disfrutas, o debería serlo de cualquier manera. Es el momento en el que estás más ilusionado por ver qué va a ser o dejar de ser. Cuando estás empezando, no tienes ni idea de cómo va a funcionar o, en el día del lanzamiento, de cómo va a ser recibido. Fue un tiempo realmente creativo si tocabas un instrumento. Ni siquiera tenías que ser bueno, solo tenías que encontrarte con personas afines en el norte de Londres que tuviesen la misma ambición y ganas que tú, formar una banda y probablemente conseguir un contrato uno o dos meses más tarde.

El álbum cambió parte de la industria y quizá os cambiase algo también a vosotros…

Para Elastica, el lanzamiento del disco cambió algunas cosas, pero nosotros también creíamos que éramos lo suficientemente buenos, que teníamos grandes canciones y que, además, podíamos tocar en directo muy bien.

Justin y Annie Holland en aquel movido 1995
Justin y Annie Holland en aquel movido 1995

 

¿Cómo fue aquella semana de locos del lanzamiento?

Recuerdo perfectamente el día en que se publicó el álbum. Nos habían comentado que habíamos tenido una buena mitad de semana, así que estábamos muy emocionados por saber cuál iba a ser nuestra posición final en la lista. El grupo volaba de regreso de lo que creo que fue nuestra primera gira por Estados Unidos. Fue antes del 11-S, por lo que en raras ocasiones excepcionales podías preguntar en la parte delantera del avión si el capitán podía hacer una llamada en nuestro nombre. Nuestra excusa era ver cuál era nuestra posición en la lista. No sé cómo la tripulación de cabina vio esto, pero aceptaron y preguntaron. La respuesta llegó, ¡se había disparado al número 1! Teníamos un álbum número 1, una locura…

Al aterrizar, nuestro mánager nos estaba esperando para decirnos que el álbum no solo había ido directo al número 1 en el Reino Unido, sino que, además, había sido el álbum que más rápido se había vendido, con 10.000 copias en una semana. Fue increíble.

 

Desde luego, una buena excusa para celebrar.

Por esa época yo vivía en Kings Cross con Steve Mackey, el entonces bajista de Pulp y su disco Different Class estaba a punto de publicarse. Todavía estaba en shock y no podía creerlo, pero lo recuerdo diciendo una y otra vez “¿Sabes lo que esto significa? Tu álbum es número 1, ¡y ahora ha abierto la puerta a todos nuestros discos!”. Esa noche tuvimos una buena fiesta en casa. Semanas después, te encontrabas viendo a todos los que conocías de bandas en Top of the Pops.

Parte del éxito de Elastica podría haber llegado por ese estilo más fresco, mezcla de diversas influencias, que le otorgó al britpop un enfoque más punk, grunge y after-punk. ¿Eráis conscientes de que vuestra propuesta era distinta a aquellos estándares del britpop?

Siendo honestos, no estoy seguro de que lo viésemos así. Sí, todos nosotros teníamos muchas y distintas influencias que llevar a la mesa, pero lo que nos unió fue el amor por las canciones cortas y contundentes. No vimos nunca ese punto de solos de guitarra e interludios; sentimos que podíamos decir todo lo que queríamos decir en solo un par de versos y coros.

Me imagino que fue un no parar, algo muy extenuante…

No voy a negar que trabajamos muy duro en ese primer disco. Realizamos giras constantemente por todo el mundo tocando en conciertos, festivales y programas de televisión en todas partes. Geffen Records nos hizo volar de un lado a otro en Estados Unidos, tocando en giras de la costa este a oeste y viceversa, y luego en casa nuevamente, tocando más conciertos en medio. Los sitios siempre agotaban entradas y se volvían más y más grandes cada vez que volvíamos a hacer otra gira.

¿Tienes algún recuerdo especial de aquella gira que os marcase?

Sonic Youth y Hole fueron los artistas principales del Lollapalooza de aquel año, y Sinéad O’Connor decidió irse después de un concierto. Ella estaba embarazada en ese momento, y Kim Gordon y Thurston Moore solicitaron específicamente que Elastica ocupara su puesto. Aquella invitación fue un honor para nosotros, y estar en un lugar tan alto en el escenario principal junto a estas grandes bandas fue una oferta que no pudimos rechazar. Aquello fue tan grande como parece.

Justin durante aquel concierto en Lollapalooza
Justin durante aquel concierto en Lollapalooza

 

Tras Elastica se puede decir que vino un periodo de cierta turbulencia, con cambios en la banda que involucraron a Donna Matthews, Annie Holland y Sheila Chipperfield, que acabaron con un segundo y último lanzamiento: The Menace. ¿Qué ocurrió en aquellos cinco años?

Es divertido cuando la gente te dice que qué pasó para que tardásemos cinco años en lanzar nuestro siguiente álbum. Cinco años puede parecer algo normal para un artista ahora, pero antes siempre nos preguntaban por esto. La verdad es que giramos tanto y sin descanso con el primer disco que cuando paramos, al final, casi tuvimos que volver a empezar de nuevo. Todos deseamos tener algo de tiempo para cargar las baterías, recuperar nuestras vidas y hacer otras cosas. Cuando decidimos empezar de nuevo, reservamos una sala de ensayo para unos meses, convirtiéndola en una sala de escritura y grabación. Sé que esto puede funcionar para algunas bandas, pero mi sensación ahora es que para nosotros no funcionó tan bien. Annie había dejado temporalmente la banda en este punto, por lo que la sección de ritmo no encajó, y Justine y Donna venían al estudio en diferentes momentos del día para trabajar en sus nuevas canciones, así que me sentía como si estuviera en dos bandas distintas. Yo todavía estaba comprometido con hacer que Elastica funcionara, así que yo iba a seguir.

Habíamos contratado a Dave Bush, de The Fall, por sus habilidades de programación en Code: Selfish, un disco que a todos nos encantaba. Esto trajo a la banda una forma diferente de escribir. Usar samplers y secuenciadores era algo que nos gustaba mucho y con lo que queríamos experimentar más, así que Dave y yo pasábamos los días programando pistas de acompañamiento y trabajando en que las partes de batería estuvieran listas para grabar con Alan Moulder en el estudio. Temas como “Image Change”, “Human” o “Love Like Ours” surgieron de esas sesiones.

Después, hubo otro giro en los acontecimientos. Donna se marchó para formar su propia banda KLANG y Justine reclutó a Annie en el bajo, a Paul Jones en la guitarra y a Mew en los teclados. Después de pasar los últimos años en estudios costosos, decidimos deshacernos de esa idea y volver, por última vez, a un estudio más barato en el East End londinense, dirigido por Marc Waterman, el productor de nuestro primer disco. Volvimos a grabar todo lo que necesitábamos en tan solo dos semanas. A pesar de que el estudio era frío y húmedo, la energía había vuelto y volvimos a ser una banda. Invertimos mucho esfuerzo en The Menace y es un disco del que ahora estoy muy orgulloso. Hay algunas pistas realmente buenas y es bueno escuchar que finalmente está recibiendo el reconocimiento que se merece.

 

Cuando echas la vista atrás a los años de Elastica, ¿qué momento de aquel éxito es con el que te quedas?

Como te comentaba antes, me encanta grabar discos, así que haber tenido un número 1 y ser disco de oro en varios países alrededor del mundo es algo que responde a esa pregunta.

¿Y si tuvieras que definir uno del que te arrepientes?

No le veo sentido a arrepentirse. Si desde luego he tenido alguno, lo único que espero es haber aprendido de él y seguir para delante.

En comparación con otros estilos, las bandas del britpop no se han mantenido en el tiempo o sus regresos no han sido tan significativos. Una excepción que sobrevivió al subidón fue Suede, del que formaste parte a principios de los 90. En 2013 volviste con ellos sustituyendo temporalmente a Simon Gilbert. ¿Cómo fue volver a la banda?

He sido muy buen amigo de toda la familia Suede durante muchos años, así que, cuando se reformaron, realmente para mí no se habían ido. Han hecho grandes discos a lo largo de los años, pero desde que volvieron creo que solo han mejorado. Sus conciertos son geniales y los seguidores son tan leales y devotos que es increíble presenciarlos. Así que sí, me sentí honrado de que me pidiesen entrar en la batería de Simon para esos tres conciertos a los que no pudo asistir debido a las indicaciones del médico. No voy a mentir, me encantó cada minuto, no solo porque los conciertos eran geniales, sino porque estaba pasando el rato con mis amigos. Todos tuvimos que trabajar duro para hacerlo bien. Simon había tocado en todos los conciertos que la banda había hecho hasta ese momento, así que fue difícil para todos.

Aun así, te acoplaste bien…

Simon tiene una sensación increíble que tienes que ser miembro de Suede para entenderla. Es diferente a la mía y tuve que aprenderla rápido. En algunas canciones es como si la banda bajara la velocidad en el coro para darte un efecto de ensueño; ni siquiera sé si saben que lo están haciendo, pero supongo que viene de tocar juntos tanto tiempo. La mayoría de las bandas presionan cuando tratan esa parte de la canción. (Es el estilo Suede), aunque realmente funciona.

Solo tuve una semana para aprender no solo uno, sino tres sets en vivo distintos. Suede nunca toca el mismo set dos veces, así que puedes ver que no iban a ser citas fáciles a menos que trabajáramos en ello. Tres conciertos diferentes, dos de los cuales fueron cabezas de festivales: eso es mucha gente y muchas canciones para hacerlo bien. Tenía notas adhesivas en la batería para recordar cómo irían las canciones: arreglos, rellenos de batería, tempos… todas esas cosas. Mi plan funcionó para los primeros conciertos, así que cuando llegamos al festival en Barcelona solo pensé en divertirme y disfrutarlo mucho. Fueron grandes espectáculos.

Parece que Elastica es parte de la historia, pero tú es que no has parado.

¡Incluso en el confinamiento! Empecé recibiendo llamadas de amigos que habían escrito temas en casa, pero no podían grabar la batería, así que me preguntaban si podía ayudarles. He estado grabando varios discos que espero que vean la luz muy pronto. Uno de ellos fue con un amigo mío, Oliver Cherer, con el proyecto AIRCOOLED. Es una metáfora del encierro, el viaje que todos hemos tenido que aguantar. Hay dos pistas, ambas de unos 16 minutos, que son como un viaje por carretera. Estoy deseando que salgan ya a la luz. Mi banda principal en este momento es Piroshka. Después de la reunión de Lush, Miki (Berenyi) y yo decidimos comenzar algo nuevo, aunque la banda esté formada por viejos amigos: Mick Conroy, de Modern English, al bajo, y Moose (McKillop), de Moose, a la guitarra. Nuestro primer álbum Brickbat salió el año pasado y acabamos de grabar el segundo para otro lanzamiento de Bella Union el próximo año.

Hablando de la escena actual, hay algunas bandas que parecen haber bebido de Elastica, como es el caso de Wolf Alice. ¿Qué opines de la nueva escena pop-rock británica? ¿Crees que hay bandas a las que claramente puedes señalar y decir: “estos son hijos de Elastica”?

Me gusta mucho Wolf Alice, creo que son una gran banda y estoy seguro de que otros serán como ellos y como nosotros. Hay muchos grupos geniales en este momento y espero con ansias el día en que podamos ir a un concierto y verlos y escucharlos en vivo nuevamente. Con suerte, será muy pronto. Ciertamente, a todos nos vendría bien una salida nocturna.

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