Le Yéti – L´ animal en moi (Humpty Dumpty / Green Ufos )

El Yeti es una criatura de la que todo el mundo habla en las cordilleras del Himalaya, pero que nadie ha visto nunca y hasta la salida de su primer trabajo, ese era el caso del nuevo proyecto de Thierry De Brouwer, el ex líder del grupo belga Melon Galia (uno de los grupos punteros de la escena pop francófona de los noventa) que sigue teniendo la misma ambición y viejas intenciones de siempre, como se sigue reflejando en su música; por tanto, un apropiado nombre para un grupo del que todo el mundo hablaba, pero del que no había referencia alguna… hasta la llegada de este trabajado álbum de debut, largamente esperado por los seguidores de la música indie francófona.

 Encuadrado dentro de lo que se ha llamado como “la nueva escena belga”, Le Yéti es un grupo que partiendo del pop orquestal francés más clásico, toma la sofisticación de la llamada “chanson pop” (claramente reflejada en el tema “Je maudis ma nuit”, una pequeña joya del pop con aires sobrios y espíritu casi cinematográfico) y muestra ser un gran deudor del pop británico más exquisito, en especial de la clase y sutileza de Belle & Sebastian, influencia que se ve claramente reflejada en temas como “À mes levres”. La riqueza sonora de este trabajo, compuesto por preciosas melodías acompañadas de multitud de cuidados arreglos, delatan un meticuloso proceso de grabación y una exquisita producción, todo ello culminado con las mezclas de Craig Schumacher (Calexico, Giant Sand, Neko Case), para quien el cuidado de los más finos detalles es una parte esencial de su oficio.

Destacar la importancia que tienen las elaboradas letras de todas y cada una de las canciones del disco, en las que manifiestamente predomina la temática del desamor y la tristeza derivada de este, resultando muy apropiado el clásico y evocador formato del pop francés en el que se alternan o combinan una voz masculina y otra femenina, en este caso, la del precursor del proyecto y la de Catherine De Biaso, integrante del grupo Mièle; pero no todo el disco tiene un tono apesadumbrado y derrotista, ya que también hay sitio para algunas canciones más dinámicas, como “L´animal en moi”, que da título a este trabajo, o “Les danses nocturnes” que aunque llevan el sello de la venganza y la decepción sentimental, son canciones mucho más recias y vigorosas de lo que cabría pensar al escuchar el resto del conjunto.

Por tanto, este Yeti, más que abominable, podría considerarse como una criatura ante la que maravillarse por su deslumbrante y delicada belleza. Un recomendable debut “à ne pas manquer “, como diría cualquier francoparlante.

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