Skunk Anansie – La Riviera (Madrid)

Tercera visita (si no me fallan los cálculos) de los británicos, liderados por el torbellino Skin, tras su reunificación en 2009, recordemos que se separaron en 2001 después de una carrera corta pero exitosa e intensa. Su regreso no ha sido el típico al que nos tienen acostumbrados otros artistas, con las giras de índole alimenticia, la reválida de Skunk Anansie nos ha traído a la banda en mejor forma que nunca en estudio, como lo demuestran sus dos últimos discos: Wonderlustre (2010) y el reciente Black Traffic, y en directo.
Como aperitivo del concierto de los cuatro de Londres teníamos a la joven banda australiana The Jezabels; cuarteto de Sydney compuesto por un guitarrista, teclado y una base rítmica que prescinde de bajo al llevarlo pre grabado, y por último la atractiva Hayley McGlone que suele atraer toda la atención en directo. Su set no pasó de lo correcto, y eso que tienen grandes temas como lo demuestran sus anteriores E.Ps y su álbum debut Prisioner, con una actitud muy encorsetada y demasiado pendientes de quedar bien ante una audiencia nueva para ellos.
A poco más de las 21:00 el telón negro que cubría parte del escenario cayó al suelo del mismo mostrando la batería de doble bombo y los amplificadores atrezados para, pocos minutos después, comenzar con una intro con proyecciones, efectiva y efectista (seamos claros) ideal para ir caldeando a la Skunk Army (nutrida legión de admiradores de la banda que habían desplegado una pancarta en primera fila) y al resto del público.

La primera batería de canciones no pudo ser mejor escogida para comenzar de manera enérgica, como mandan los cánones del Rock y como corresponde a  Skunk Anansie; “The Skank Heads” tema con el que los fans de la formación se sienten sobradamente identificados, “I Will Break You” quizás de los temas más broncos de su último disco, “I Believed in You” corte también de su último trabajo, demostrando así su autoconfianza en el mismo y “God Loves only You” de su anterior disco.

Para entonces la vocalista y líder indiscutible de la banda, la atlética Skin, ya había acaparado toda la atención de los presentes, dejando en un segundo plano al resto de la banda, absorbiendo al mismo tiempo todo lo que ocurría en el escenario y alrededor de él y actuando en consecuencia tal y como demostró a lo largo de la actuación; interactuando con el público sin parar, metiéndose entre el mismo en un par de ocasiones y todo ello (aunque probablemente esté calculado al milisegundo) dejando la agradable sensación de ser algo espontaneo y visceral.

En cuanto al resto de las canciones elegidas para el set no hay nada que reprocharles, temas que no pueden faltar en su cancionero como: “Weak”, “I Can Dream”, “Hedonism” o “Twisted” alternadas con canciones de su último álbum que da gusto ver interpretar en directo tanto por la banda como por los fans que se las saben al dedillo. Si hay algo que se les pueda echar en cara son los inevitables cambios de tercio entre los temas más intensos y los de medios tiempos (los menos), lógico, por otra parte, que no puedan mantener el mismo ritmo en toda la actuación, generosa por cierto en cuanto a timing total.

Concierto, en definitiva, de un grupo que da a sus correligionarios lo que quieren y no se andan con chiquitas ni experimentos, no creo que nadie saliera de la Riviera, a unos tres cuartos de capacidad por cierto, quejándose.

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