The Bounce Committee – Please Kill Me (Log Lady Records)

The Bounce Committee es un dúo madrileño formado por Javier Galber y Víctor Rooms que, aunque llevan algunos años en el mundo de la música, todavía no habían podido localizar a alguien que diera forma a sus ideas. Ahora han encontrado su complemento perfecto: Andrés Costureras (Pshycotic Beats) ha dado con la fórmula, ha colaborado con ellos como productor y coautor de las canciones, y el resultado es Please Kill Me, su primer álbum.

Quien haya seguido la trayectoria de Pshycotic Beats no se sorprenderá al hallar aquí muchas de sus obsesiones: Twin Peaks, Giorgio Moroder, la música electrónica bailable, los ambientes góticos y oscuros, la muerte, el desequilibrio emocional… pero también la búsqueda de la perfección pop. Las canciones, con las voces del propio Andrés Costureras y de su habitual colaboradora Pati Amor, navegan en ese océano profundo y agitado donde confluyen todas las características mencionadas y en el que se alternan oscuridad y luz. “Collapse” es un garito a punto de cerrar donde una diva (magnífica otra vez Pati Amor) salida de la imaginación de David Lynch canta su última canción a un público hundido en sus copas, pero inmediatamente se encienden las luces y “Won’t happen” nos traslada a una pista de baile de principios de los 80 en la que Human League son aún los reyes. El primer single, “Please kill me”, es una obra maestra de la producción, del sonido retro y de cómo aprovechar los múltiples matices de la prodigiosa voz de Pati Amor para crear una historia de amor robótico sobre una base que es pura electrónica europea de la segunda mitad de los 70.

Hay espacio también para referencias más recientes, como el house de “Gotta destiny” o “Blow up”, diseñados para romper pistas y para que no olvidemos lo enorme que fue Screamadelica, pero en mi opinión es el toque melancólico, el aroma a futurismo frustrado y decadente que tanto me recuerda a Blade Runner y, en definitiva, la apropiación de aquel ambiente optimista y a la vez depresivo de los primeros 80 lo que le da a Please Kill Me una personalidad propia, atractiva e intransferible. Es también lo que, a no mucho tardar, convertirá a Andrés Costureras en el productor de moda (y a Pati Amor en la voz más perseguida) para todos los que busquen este tipo de sonido en sus discos. Y no nos olvidemos de Javier y Víctor, coautores de prácticamente todos los temas, que por supuesto también tendrán su parte de mérito en su perfecto acabado.

Otro nombre que añadir a la saga Pshycotic Beats. Una saga que, salvando las distancias temporales y estéticas, me recuerda lo que supuso el seminal grupo que se formó alrededor de Kaka De Luxe en los 70, de donde salieron tantos personajes singulares y talentosos. 

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