This Ain´t Vegas – Sala Blue Night (Don Benito)

Ganas teníamos de encontrarnos cara a cara con este extraordinario grupo británico, banda por la cual uno siente predilección desde hace ya tiempo.En concreto desde que escuchamos por primera vez su centelleante primer single ‘Funeral on tuesday’.Por fin se nos presentaba una oportunidad inmejorable de verles actuar y las conclusiones no pueden ser más positivas.

Comenzaron la actuación con su ‘Promotion’, precisamente el tema que también abre su tremendo álbum de presentación ‘The black lung captain’ (Jealous records 2003), dando paso después a un puñado de temas nuevos que seguramente formarán parte de su esperado segundo álbum, disco que ya están grabando y que sin duda verá la luz antes de que termine el año.El resto de su actuación consiste básicamente en la interpretación brillante de algunos (pocos) temas del mencionado primer disco, las canciones de su nuevo single ‘Escape/Onlookers surround’, alguna pieza nueva más, y una electrizante versión del ‘Girl U Want’ de Devo, canción que también editaron en el sello Jealous Records hace algunos meses en formato single.

En definitiva, el cuarteto de Sunderland realiza un recorrido jugoso y estimulante por su brillante repertorio y nos demuestran su gran talento y sabiduría para el directo.Lo que tenemos la suerte de escuchar es, pues, una versión corregida y aumentada de sus discos.En directo This Ain’t Vegas poseen una fuerza que revitaliza sus canciones de forma sorprendente y eso constituye una prueba concluyente de su gran categoría.Supongo que a los conocedores del grupo les sobran definiciones y calificativos acerca de la música que realizan, pero tanto para ellos como para los no iniciados intentaré afinar y acercarme con mis torpes palabras a la propuesta musical de esta formidable banda, intentando evitar en lo posible manidas y tópicas etiquetas, las cuales cada vez se ajustan menos a la verdadera esencia de la música que uno escucha.Vamos a ello…

…La música esquiva, insobornable, nerviosa, turbulenta del grupo es de una desnudez que intimida.Es una música incisiva, inconformista, áspera sin dejar de ser melódica, con tintes de disonancia, potente, dinámica, árida pero también fluida y equilibrada, que produce turbación, sorpresa, excitación.Es una música de contrastes, atinada y llena de sustancia que fluye con profundidad y demoledora precisión.Es una propuesta contundente, sincera, que deambula entre lo conocido y lo novedoso, lo cerebral y emocional.El conjunto no deja lugar a la duda, estamos ante una soberbia banda.

Sus melodías son concentradas, austeras, casi primarias, pero contienen gran dosis de inspiración.Nos deslumbran con su continuo afán de experimentar en las estructuras, sus fraseados vocales obsesivos a modo de consignas, su ritmos epilépticos y abrasadores, su agresivos y tensos contrapuntos vocales.Las voces carecen de amplios registros pero son usadas con eficacia, desenvoltura, desparpajo, de forma claramente disonante pero estimulante y fresca.

Las canciones despliegan un tempo preciso pero en permanente transformación, lo cual desemboca en un continuo vaivén de ralentización-aceleración que alcanza momentos de absoluto frenesí sonoro.Alternan momentos de calma y furia y a esos cambios de tempo se unen los de intensidad también diseñados con finura, estratégicamente.

Es una propuesta fracturada, repleta de ejercicios de desestructuración, imprevisible y provocadora.Es un retorcimiento de formas que hace mantener siempre la atención al oyente, que produce una sensación continua de riesgo e improvisación.

En cuanto al uso de la instrumentación…En la poderosa seccion rítmica nada es gratuito, todo es de una sobriedad, austeridad e intensidad subyugante.Por otro lado los guitarrazos secos y vibrantes combinan el furor con el sosiego.Son partes de guitarra minuciosamente elaboradas, balanceantes, a modo de brochazos coloristas, con arranques implacables y también pausas que invitan a la reflexión.Es una instrumentación descarnada, temperamental, ni acomodada ni complaciente, febril.Los instrumentos son usados con sabiduría y temple, con lo cual consiguen algo realmente difícil… crear climas dentro de un género (a veces demasiado monolítico) como el posthardcore.

Buscan la máxima expresividad con los mínimos recursos tímbricos, y logran un torrente contagioso de música lúcida y lacerante, un vendaval de rock fracturado, magnético, gratificante, hiriente, abrupto, quebradizo e indómito.

El concierto se nos hace corto (buena señal), a pesar de la propina de 2 + 1 que el grupo decide ofrecer.La sensación que nos queda es que This Ain’t Vegas es una de esas pocas bandas con personalidad definida que lejos de acomodarse pretenden explorar y perfeccionar su fórmula, profundizando y ensanchando su espectro sonoro.This Ain’t Vegas ahondan en su propuesta sonora con una clarividencia y pericia admirables.Es una banda que muestra una fe inquebrantable en lo que hace y que reformula continuamente su inquieta amalgama de sonidos, su rock liberador y reconfortante, sin efectismos ni empalagos inútiles.Armados de espíritu, inspiración y determinación se han conjurado para emprender la búsqueda permanente de un sonido propio.De momento, con brillantes resultados estilísticos.A partir de ahora sólo nos queda esperar su segundo álbum mordiéndonos las uñas.

Artículo cedido por Cielo líquido

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