Asistimos a la preescucha de lo nuevo de Thom Yorke

La cita era el jueves día 13 a las 21.00 horas en el céntrico Palacio de Linares de Madrid, donde la veterana distribuidora Popstock! había programado una pre-escucha completa del nuevo disco de Thom Yorke. Suspiria (2018) verá la luz el próximo día 26 de octubre a través del sello XL Recordings, y es la banda sonora escrita por el vocalista de Radiohead para la película de mismo título dirigida por Luca Guadagnino tras el éxito de Call Me By Your Name (2017). Un remake del clásico de terror italiano de Dario Argento estrenado en 1977, y para la que el de Oxford ha ideado la música. La experiencia, inédita hasta la fecha para Yorke, ha derivado en una obra de casi noventa minutos expuestos la pasada noche ante cuarenta personas –entre medios de comunicación y algunos afortunados fans–, y ambientada al amparo determinante de un entorno tan propicio como resultó ser una de las habitaciones del palacio.

De este modo, tenues luces rojas acompañaban al recargado barroquismo original de la época, en un conjunto capaz de atenuar las inquietantes sensaciones globales inherentes al álbum. Porque, tal y como cabría esperar dado el motivo del mismo, la secuencia ideada por el británico para la ocasión resulta altamente sugerente, frecuentemente inquietante… y también puntualmente bella. Las veinticinco piezas de la selección cuentan con mayoría de instrumentales, además de (cómo no) interesantes dosis de experimentación, electrónica, sintetizadores, distorsiones y algo de herencia kraut-rock. Como añadido (y el mayor aliciente para el aficionado medio) se incluyen tres cortes en donde el autor canta tras el piano, dejando así instantes más costumbristas concretados en “Unmade”, “Has Ended”, o ese primer adelanto oficial de la referencia que es la propia “Suspirium”.

Presidida majestuosamente por dos intimidantes lámparas de araña descendiendo desafiantes desde el techo, la experiencia resultó su mayor parte intensa y envuelta en cierto halo de misterio. Por momentos también algo desconcertante, en un desenlace inevitable al separar el audio de aquel contenido visual para el que fue creado. Aunque dado su perfil turbador, la escucha permitió imaginar con mayor realismo esas historias de fantasmas que han acompañado al emplazamiento madrileño durante décadas. Para pasar miedo adicional, ya habrá que esperar al estreno de la película en cines el próximo 7 de diciembre.

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