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Entrevistamos a la banda mexicana Menos Humanos

El ser humano a veces es inhumano en el estricto sentido de la palabra. En el mundo, y sobre todo en México, se podría dar cátedra de ello con muy buenos maestros (más con la hermosa corrupción y la impunidad que abunda allí). Sea como sea, el ser humano en un cierto sentido tiene tentaciones, e incluso se las busca. El fondo es de difícil arreglo. Porque la Naturaleza no colabora y las diferencias connaturales son como las sexuales, de difícil arreglo. Vivimos malos tiempos, no menos quizá que nuestros antepasados, a quienes nos consideramos superiores. No nos mejora el tiempo, ni la política, ni la buena fortuna. Vaya invento ese de la humanidad. Actualmente pocas bandas hablan del tema y pocas bandas lo denuncian desde el nombre. Menos Humanos es de esas pocas bandas.

La banda conformada por Carla, Juan, José y Evert tienen un estilo musical interesante y bastante bien definido para denunciar la poca humanidad que nos queda; en Muzikalia platicamos con ellos de sus orígenes, su música, de la decadencia musical actual y de «Bugs Bunny«.

«Vivimos en un mundo donde en general la cultura está en decadencia»

¿De donde surge el, bastante, interesante nombre?

Evert: El ser humano es culero, es mal ser humano, es menos que eso.

¿Ustedes y nosotros vamos incluidos en ese paquete?

Evert: Claro. Inclusive, yo más que nadie (risas).

¿Ustedes serían los menos humanos de los menos humanos?

Carla: Se planteó la idea y ese concepto. Nosotros somos de siempre estarnos quejando de los humanos y nos dispusimos a dar esa queja por medio de la música. Queremos invitar a la gente a ser menos así.

Más humanos ya sería peligroso.

Evert: Exacto

¿Cuál es la historia detrás del proyecto?

Carla: Nos conocimos desde hace 16 años en la escuela de música, empezamos con la banda de covers, luego hubo un par de proyectos de música original, posteriormente bookeamos bandas y trabajamos en un venue abriéndole las puertas a otras bandas. Después de eso, hace dos años y medio nos volvimos a juntar y regresamos para vivir de la música. Siempre hemos sido muy cercanos (Evert, Juan y Carla); José, el baterista, entró hace cerca de un año y se acopló como un amigo más de toda la vida con nosotros. Menos Humanos inició antes de la pandemia, pero cuando pasó eso nos encerramos como todos, nos pusimos a componer, a ensayar, a grabar y así nació esto.

¿Cómo era la época de ser banda de covers? ¿Tocaban covers de bandas que suenan a lo que ahora es Menos Humanos o tocaban de otras cosas totalmente opuestas?

Juan: Era más pop, cosas de radio, RBD, Alejandra Guzmán, Timbiriche, Maná, Soda Stereo, etc. Fue un setlist para el cumpleaños de Carla (risas).

Carla: Ya para el siguiente año le metimos otras cosas como ZZ Top, Incubus; ya le quitamos a Luis Miguel y esas cosas (risas).

¿Cómo eligieron que querían irse por el sonido stoner y doom?

Evert: Una vez nos juntamos en la casa a tomar unas cervezas y si se nos ocurrió mezclar el doom con el shoegaze, fue escoger eso como base de la banda y lo llevamos a cabo, no estamos lejos de la idea original.

¿En algún momento buscaron ser complacientes con algo de moda o siempre quisieron tocar algo así?

Juan: Nunca nos fuimos por el lado de ver que es lo que puede funcionar, siempre fue lo que queríamos tocar y lo que queremos expresar, siempre quisimos hacer arte. Por ahí dicen que cuando el arte busca aprobación deja de ser arte. Queremos que salga lo que traemos adentro como músicos.

Evert: Nunca fue la idea hacer cosas para radio o por el estilo, los parámetros están muy jodidos en ese sentido, entonces, simplemente nos dedicamos a hacer nuestra música.

Por lo visto las influencias son extremadamente diversas.

Evert: Cada quien tiene sus influencias, los cuatro tenemos muchas cosas afines, pero somos muy diferentes musicalmente. Yo soy el más doomero, me gusta mucho el doom, metal extremo, grindcore.  Al baterista le gusta mucho también eso, pero tiene mucho un gusto por la electrónica y tiene un proyecto de eso. Carla es un poco más comercial, Juan quizá no es tan comercial, pero sí un poco más suave.  Todos llegamos a esa convergencia de hacer la mezcla del doom y el shoegaze, lo dulce y lo pesado para amalgamarlo.

 

¿Es difícil encontrar bandas (por el tipo de sonido que tienen) con las que puedan tener shows en México?

Evert: Más que la escena del metal, puede ser en la escena underground y ahí hay un montón de subgéneros. Las de punk metal tocan con bandas de doom, las de doom stoner con psychedelic stoner, etc. Y todo eso se mezcla mucho, creo que ahí hemos cabido perfectamente; creo los únicos que se separan de esto es las bandas del metal mainstream, casi todas del norte, o como los de Here Comes The Kraken, que es un metal más para radio, fuera de ellos creo los demás estamos en la misma balanza.

¿Sienten que hay bandas que hacen su propia escena y se cierran a convivir con otras? ¿Se apoyan poco las bandas de la escena metalera under de México?

Evert: Sí, si no usas “Axe” o no traes las mismas pedaleras digitales no puedes tocar con ellos (risas).

¿Existe mucha desunión, se notan los grupitos de bandas que solo tocan con sus mismos amigos?

Evert: Ellos hacen lo suyo y tienen su gremio; y por otro lado están estas bandas underground. Lo bueno de esto es que la gente que va a nuestros shows, o este tipo de eventos, puede escuchar un poco de punk, luego algo de doom, un poco de stoner, una banda de metal extremo, luego algo de shoegaze con nosotros; ya es un abanico de muchos colores y propuestas para la gente que va a vernos.

¿Cómo llegar a esa versatilidad de sonidos en un show o festival sin caer en meter géneros ajenos a la cultura del rock? ¿Les agrada esa nueva tendencia de que existan cumbias, reguetón y rock en un mismo festival?

Evert: Yo soy un viejo agrio, a mí no me gusta eso. Yo la última vez que fui a un Corona Capital fue hace seis años, y tocó Queens Of The Stone Age, Dinousaur JR, The Crystal Method, fue otra cosa. Ahorita vienen los Strokes cada 15 días. Con esto se crea otro mercado, estos festivales especializados, se crea otra comunidad, la gente si va a escucharte, va con otros oídos, la gente va pendiente de las bandas, no nada más a tomarse fotos.

 ¿Cuál es la postura de ustedes con los nuevos sonidos, en específico, como el reguetón de que han ido acaparando o metiéndose en los espacios que antes eran del rock exclusivamente?

Carla: No lo entiendo, no me gusta, es una cultura horrorosa, es decadente para mí, crecimos en los noventas, y ya sea pop, rock o grunge pero al menos eran cosas con un poco de clase.

Juan: Es que no hay mucho que entender, no hay que ser genio. Hay bandas como los Smashing, Stone Temple Pilots, y ese tipo de bandas que quizá influenciaron a algunos que vienen ahorita, escuchas algo que de repente tiene su valor y escuchas nuevo material en ese sentido; pero ya no me meto tanto en lo nuevo del reguetón.

Menos Humanos foto

En México existe el Flow Fest. Si la idea es darle a la gente de todo, ¿Por qué en los festivales de reguetón no meten dos metaleros y dos de pop, o algo así?

Juan: Bien puede ir un reguetonero al Vive Latino o a un festival donde hay este tipo de variedad musical, y la gente puede ir a escuchar música buena y salir de un festival así con un buen sabor de boca; se va a gusto después de escuchar algo que quizá no le llamaba tanto la atención. Cosa que no pasaría, al contrario, al ir a un evento de reguetoneros.

Evert: Son los tiempos de la inclusión. Es para que estén felices “todes” (Risas).

Juan: Es muy radical incluir todo.

Carla: Es una ridiculez.

Evert: En México, en el Festival Normal había de todo, era un festival ecléctico…

Carla: Pero no había reguetón y esas cosas.

Evert: Sí, había cosas que sonaban a reguetón…

Carla: Pero no había cosas como el ese “Bugs Bunny” o ese tipo. (Risas)

Hay mucha gente del periodismo musical (rockero) en México que justifica y promueve “abrirse” a escuchar cosas como Bad Bunny, argumentando que ese tipo de música si llena estadios; que los metaleros o rockeros no venden shows o discos con la misma facilidad que los reguetoneros. Algunos hasta hablan de “obras de arte” o del disco del año con estas propuestas, por encima de todo.

Evert: Lo popular no es sinónimo de calidad, es todo lo contrario, mientras más gente le gusta algo o ciertas cosas, más culero es. Vivimos donde la serie más vista es la de Luis Miguel, vivimos donde el autor más leído es Carlos Cuauhtémoc Sánchez, vivimos en un mundo donde en general la cultura está en decadencia. La gente quiere todo sencillo y no se esfuerza por buscar cultura, si no lo que le entrega la radio, y la radio entrega, tendenciosamente, lo que la payola les ha dictado con dinero lo que tienen que entregar, y las grandes disqueras siguen apoyando esta basura musical para que la gente compre millones de dólares en discos, donde no hay un apoyo cultural y así ha sido siempre y así vas a ser siempre. El rock va existir siempre, solamente se retrae, se retrae siempre, se va al nicho y del nicho siempre va a salir algo mejor. Como está pasando. El metal es el género musical más fructífero, el que más subramas tiene de todos los géneros musicales, cada día hay una nueva banda, una nueva propuesta, algo nuevo surge de ahí. Eso lo puedes comprobar desde que las Kardashians, que no sabemos ni porque son famosas, pero se ponen playeras de Cannibal Corpse para verse ruditas, los poperos por más poperos que se sientan se ponen sus chamarras de piel. Lo traen de donde viene la cultura y la cultura está en el rock.

¿Qué piensan del argumento de que los rockeros son “clasistas” por no respetar o despreciar a los fans del reguetón? 

Evert: Seguimos igual. La realidad es que no veo en la hora estelar a televisiones poniendo a Mastodon, y espero que nunca suceda. Yo prefiero que el rock siga en su nicho y que siga en su rollo, que no se permee por el vulgo, lo siento, se escucha feo, pero lo prefiero; y si es ser elitista, prefiero que el arte siga sin tapujos, el momento en que el arte, el metal o estos géneros escondidos se vuelvan populares van a perder su esencia, porque son contraculturales, son anárquicos, son contestatarios, el momento en que esto se vuelva popular entonces ya voy a escuchar reguetón.

Hay músicos, periodistas, que antes eran más radicales en sus gustos musicales. Actualmente los ves, lees o escuchas hablar de que así debe de ser, abrirse a las nuevas tendencias, escuchar de todo.  ¿Creen que se deba escuchar de todo?

Evert: Esos que dicen: “yo escucho de todo”, ponles a Cannibal Corpse y veras que no escuchan de todo. Toda esa música es muy fácil de escuchar, no hay mucho que oír, no hay gran cosa que decir, son los temas de siempre, de que “lo dejo su esposa”, “me dejo”, “estoy triste”. Hay otras cosas más interesantes, otros géneros musicales, como en la música electrónica, es super extensa y es interesantísima. Por eso la falacia de la gente que dice: “yo escucho de todo”. No, no es cierto, ni cerca de que escuches de todo.

Carla: Yo soy de la opinión de respetar. Por eso del reguetón no, eso no, porque ellos no están respetando a las mujeres. No es que me espante, que cada quien escuche lo que quiera sin faltar al respeto al prójimo, da igual el género.

Hablando de su disco homónimo. ¿Qué estaban escuchando en ese momento o cuáles eran las influencias en aquellos tiempos al componerlo?

Evert: Cada quien traía sus gustos de siempre, en ese momento se aventó todo al molcajete, se revolvió y salió Menos Humanos, no nos pusimos a escuchar algo en específico. Siempre estamos escuchando nueva música como melómanos que somos.

Juan: Básicamente son las raíces de nuestros gustos musicales en el disco; música de los ochentas, noventas, “dosmiles”, todo viene de lo que escuchamos. Todo lo que era bueno en esos momentos.

Evert: Siempre estoy cambiando de bandas seguido. De repente escucho algo y me obsesiono con eso, no recuerdo en ese momento que era. Debió ser algo pesado seguramente.

Menos Humanos portada

¿El proceso de hacer un disco en plena pandemia fue más complicado de lo normal?

Carla: Entramos a hacer la música, hicimos como 20 rolas, después vino como darle una intención, vamos a hacer un disco conceptual, hicimos una historia, ahí fue como empezamos a armarla, se fueron quedando fuera las rolas que no se podían ligar a esa historia. Se quedaron las que entraron en esa película musical que decidimos hacer, interpretar un personaje, una historia. Empezamos a escribir eso, en la letra, en la música. Ha sido una aventura muy chingona para nosotros en este tiempo que hemos estado explorándonos musicalmente.

Juan: Este es el resultado de años de estar tocando juntos, y también el resultado está reflejado en el disco.

Hablas de un personaje. ¿Representa algo o a alguien en particular?

Carla: Es un personaje que va pasando por diversas experiencias y vivencias fuertes, turbias.

Todo es conceptual. El disco, el personaje, los videos. Actualmente es difícil encontrar un trabajo así.

Juan: Desde el principio la idea fue clara, hacer un álbum conceptual. Lo mismo que la banda, era hacer una propuesta más que solo el disco. Entonces nos fuimos por ese camino.

Carla: Fusionar cine y música, son artes que nos gustan. La actuación a mí me apasiona; y más si es para crear un personaje que vaya contando la historia y que pueda interpretar yo en los escenarios y en los videos. Queremos que todo tenga un sentido, no hacer eso de los sencillos, eso que todo el mundo hace tristemente. Por eso Menos Humanos, porque nosotros somos… no sé.

Evert: Retomando esto de ser el viejo agrio. Las bandas tenían un discurso, Led Zeppelin se trataba de algo, te decía algo, Tool se trataba de algo, y Alice In Chains se trataba de algo; tienen una identidad marcada como banda más allá de solo sacar una colección de rolas; entonces, tomar de nuevo ese camino un tanto romántico fue lo que decidimos hacer.

 

¿Cuáles serían los pasos siguientes para darle más forma y continuidad a este concepto?

Juan: Vamos a empezar a armar un tour, viene el cortometraje, vamos a sacar un video para cada rola. son nueve videos, nueve rolas. el proyecto del vinilo también está por hacerse.

Carla: Los videos van ligados igual que la música. Este concepto es como una serie. Todo tiene su continuidad, tal cual, como si fuera una historia, así como el disco y las letras, pasará con los videos.

En México por la pandemia, inseguridad y otras cuestiones raras se cerraron muchos lugares del rock para bandas emergentes. ¿Sufrirán para presentarse y presentar su disco en algún venue en México?

Carla: Siempre hay lugares nuevos. Así como se cierran se abren nuevos, eso no va a faltar. Los nuevos lugares que van saliendo se van convirtiendo en los clásicos.

Si Menos Humanos fuera una película ¿Qué película sería?

Evert: “Requiem For A Dream”.

 

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