El Hijo vuelve con el EP Dentro

Dentro es el título del nuevo EP de Abel Hernández (aka El Hijo), reconocido precursor musical con la inclasificable banda madrileña Migala y con el proyecto electrónico Emak Bakia. Las cuatro canciones (“Dentro”, “Playa”, “Sueña” y “Sigue”) de este nuevo EP se inspiran en personajes tan cercanos y corrientes como atravesados por el mal.

Dentro puede considerarse la continuación de lo que empezó en el anterior EP de El Hijo, Fragmento I (2015). Durante doce minutos, que arrancan con una perversa carcajada y acaban con ruido de olas en una playa, El Hijo sigue evocando estados que no sabemos si son evocaciones de algo real, soñado o inventado, y se fija en las cosas cotidianas aparentemente banales, haciendo zoom sobre ellas o viviseccionándolas. Tanto el ambiente sonoro como las letras, según el autor, apuntan a “nuestra actual incapacidad para imaginar un futuro”.

El EP ha sido producido y grabado por el mismo Abel Hernández, con mezclas finales a cargo de David T. Ginzo y mastering de Carlos René.

Por su parte, la productora audiovisual BRBR firma los tres videos (también incluidos en el CD) que, interconectados como capítulos de una historia, acompañan a las canciones. En ellos, Nacho A. Villar y Luis Rojo, hacen su particular interpretación del espejo en que hoy nos miramos, exhibimos y vigilamos, y de sus afiladas grietas.

Según Abel: “Quise continuar lo que había empezado en Fragmento I, música que siguiera el camino que indican los sonidos y sus muchos detalles, procesos, destrucciones, erosiones, alianzas y conquistas con que se organizan (sin que nosotros queramos). Sus fantasmas cuando paran, también. A veces canto yo, a veces no. La canción no es aquí el vehículo sino uno de los pasajeros.

Creo que Dentro está producido desde el borde de nuestra actual incapacidad para imaginar un futuro. Se fija en cosas corrientes que todos conocemos y en formas en que vivimos hoy y, a veces, hace zoom sobre esas cosas, o las atraviesa.

En estos doce minutos hay fastidio, aburrimiento, estímulos, obsesiones, pantallas luminosas, crimen, rencor, deseo, consumos, exhibición y sordidez. No muy lejos, una discoteca donde aún suenan ritmos y bajos pero a estas horas ya vacía y sucia…

He seguido hablando de estados que uno no sabe si son sueño o realidad, si son pesadilla o recuerdo. Seguramente, bajo todo eso, haya una historia.

Hice Dentro en un portátil y luego vagué un tiempo por un desierto con estas canciones. El polvo acumulado las ha confirmado como parcialmente ciertas. Dentro lo firma El Hijo pero lo podría firmar cualquiera. No hay contraseña”.

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