Libro: Alma Vagabunda, la vida de Curtis Mayfield

Lo primero que destaca al enfrentarse a este libro es precisamente la ausencia de predecesores. El porqué aún no había escrita una biografía seria de uno de esos personajes a los que los americanos denominan “un tesoro nacional” es algo que escapa a la comprensión, casi tanto como que persistentemente se haya dado más importancia a figuras como Sam Cooke, James Brown, Otis Redding o Marvin Gaye que a la suya, cuando es probable que sus logros sean más profundos e importantes que los de todos ellos juntos.

Acercarse a una figura como la de Curtis es, no obstante, difícil. Por eso el que haya sido precisamente su hijo Todd, el que se encargó de la tarea de dirigir los negocios de su padre y el patrimonio familiar durante los últimos años de su vida y que por tanto le conoció mejor incluso que su propia esposa, es un aliciente importante para que este libro pueda considerarse como un acercamiento definitivo a una figura compleja, poliédrica, trascendente y genial como la de Curtis Mayfield. Además, ha contado con testimonios importantes como los de algunos de sus hermanos, Jerry Buttler o Eddie Thomas, uno de sus amigos y colaboradores más importantes, junto al que fundó Curtom.

Y este libro es exactamente como fue su padre: muy humano, pero también complicado. A medida que van pasando las páginas vemos como el hijo retrata sin tapujos al padre, a menudo de forma implacable y descarnada, pero también desde la admiración hacia alguien que salió de la más profunda miseria y de un aspecto físico que le hacía objeto de las burlas de sus compañeros de colegio a base de un tesón y capacidad de trabajo sobrehumanos que le dirigían a un único y soberano objetivo: ser dueño de su propio destino.

Ahí está la clave de todo. Curtis sólo quería ser su propio dueño y garantizarse así el respeto de los demás y todo lo que le había sido negado de cuna. Inventó, desde la más completa ignorancia, un estilo completamente nuevo de tocar la guitarra, aprendió a cantar y componer para sí y para otras voces, se aseguró que se su autoría fuera reconocida -y pagada-, fletó un sello discográfico pionero en la independencia y por si fuera poco, no se olvidó de los demás: se convirtió en la voz de la lucha de su raza por alcanzar unos derechos humanos que les eran (y les son todavía) reiteradamente negados.

Todd y Atria abarcan todo esto desde una perspectiva serena, pero firme. Junto a los logros, contemplamos también a una figura llena de dicotomías, como buen géminis que era el personaje: a su talante sosegado, dulce y amigable se unía, en contraposición, un carácter ostracista, en ocasiones violento y severo que sólo mostraba en la intimidad y que sólo, por tanto, alguien que le conoció de modo tan cercano podía mostrar. Vemos así los puntos fuertes y los flacos en un equilibrio difícil de mantener, pero del que los autores intentan no desviarse.

No deja, no obstante, de vislumbrarse un cierto revanchismo del autor principal, el único hijo de Mayfield que tiró por la rama empresarial y no musical, el que tuvo que asumir la labor ingrata de ocuparse del papeleo y del dinero, recibiendo por ello las miradas airadas del resto de la familia y los bramidos de un padre que quizá le leyó la cartilla más de lo necesario. Pero todo eso no deja de ser, también, humano y no resta valor a una biografía que lo tiene y mucho. Es, ante todo, una lectura apasionante que mantiene un ritmo e interés constantes, totalmente a la altura del perfil retratado. Alma Vagabunda es justo la biografía que Curtis merecía, una biografía desde dentro, desde el corazón de su vida y ofreciendo un gran retrato de sus anhelos más profundos, sus métodos de trabajo, la complejidad de sus relaciones sentimentales, lo férreo de sus propósitos, su determinación a la hora de no dejarse pisar por nadie. A base de todo ello tenemos la sensación de haber conocido por fin al personaje y de un modo íntimo, además.

Y la cosa no se queda ahí: otro gran valor de este libro es que a través de la figura de Mayfield ofrece un retrato certero de la discriminación y subsiguiente lucha por los derechos civiles de la raza negra en su país, de la que el genio fue voz y parte determinante -incluso por encima de otros músicos que han alcanzado más fama en ese sentido-, dejando claro que todavía queda mucho que andar en esa cuestión. Es quizá algo que enlaza al libro más todavía con la personalidad de Curtis, siempre preocupado de que su obra ofreciera un mensaje. Una biografía trascendente, profunda y necesaria, pues, que no por haber tardado en llegar resulta menos convincente y emocionante.

Alma Vagabunda, la vida de Curtis Mayfield (Todd Mayfield con Travis Atria) está disponible en Es Pop Ediciones.

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