Refree – Quitamiedos (Acuarela Discos)

Muchos pensarán que “Quitamiedos” no es más que otro disco de uno de los músicos más prolíficos de la escena independiente nacional, Raül Fernández (Élena, Romo, Sitcom, Corn Flakes). Pero nada más lejos de la realidad…

Alejado de la presión mediática, especialmente en BCN, que supuso el debut de Élena, Raül ha creado un disco intimista y muy muy sencillo. Y es precisamente esa sencillez la que convierte “Quitamiedos” en un disco transparente, emotivo y terriblemente bello.

El disco se sustenta en 3 pilares, en forma de triángulo equilátero: “Ausiente”, “Feo y Malo” y “Quitamiedos”. En el primero está “Ausiente”, interpretada en castellano de manera magistral por Françoiz Breut. Una canción estratégicamente puesta en 2º lugar tras la descarga de “Demonillo”, la única conexión posible entre éste y anteriores proyectos de Raül.

En el segundo, Abel Hernández de Migala pone voz (más oscura de lo habitual) a “Feo y Malo”, un tema con tanto aroma a los madrileños, que nadie mejor para cantarlo que él. Por último, en el tercer pilar está “Quitamiedos”. Los susurros iniciales de Josele (Manta Ray, Viva Las Vegas), dónde expone todos los miedos de Raül en una de las mejores letras del disco, dejan paso a un viaje dónde el jazz se convierte en protagonista, con Raynald Colom a la trompeta, Llibert Fortuny al saxo y Héctor Moras al contrabajo como músicos invitados.

Encima de los tres pilares principales, Raül construye un universo personal dónde destacan temas como “Mejor ahora” (con coros de Helena Miquel), “Cracovia” o “Nadie para Mar”, dónde la voz y música desprenden tal nivel de fragilidad que a veces tienes la sensación de que la canción se rompe, se te hace añicos en las manos, como sucede en el último tema, con unos silencios escalofriantes en medio de una espera con final feliz.

“Quitamiedos” es un disco que sorprende a todos los niveles. Un disco intimista y personal pero que Raül ha compartido (además de manera muy inteligente) con gente a la que admira. Un disco dificil pero con una producción y unos arreglos sencillos a más no poder. Y es un disco que con 10 historias muy diferentes entre si, consigue dar la idea de un concepto global.

Refree es de esos mundos en los que apetece meterse e investigar, aprender, disfrutar, recordar. Cuando un disco consigue emanar en ti sentimientos que a veces crees dormidos, no queda más que agradecer al autor lo que ha hecho. Ese tipo de agradecimientos que haces, como mucho, dos o tres veces al año. Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.