St Germain – St Germain (Primary Society)

15 años después del brutal éxito de Tourist, St Germain reflexiona sobre la tradición africana con la precisión de un orfebre. Probablemente sea el álbum que más expectación ha levantado a lo largo de este año, al menos para mí, y es que el compositor y productor francés ha conseguido, a golpe de buenísimos discos, colocarse como un verdadero referente dentro de estilos como jazz y house, música instrumental y samples, y acústica y electrónica. Una combinación fascinante de mundos que, antes de su llegada, rara vez se habían fusionado. Nunca ha buscado complicar en exceso su sonido que no atiende a convencionalismos, ritmos divertidos y pegadizos, pero sobre todo, calidad a raudales.

Ludovic Navarre visitó las comunidades de Malí en París, donde reside, y comenzó a descubrir el sonido de cuerdas y percusión de la música tradicional de sus pueblos. Una vez integrado en la comunidad de afro-beats y otros ritmos tradicionales de Ghana y Nigeria, el músico se tomó seis largos años para grabar con ocho bandas distintas y sacar su tercer disco. Sin embargo, él ya nos ha advertido “Es música electrónica, no músicas del mundo”, pero a pesar de lo que diga, no le impide establecer tales conexiones. Estas referencias africanas son parte de un archivo de imágenes, recogidas con la cautela de un orfebre, conservando toda la esencia que los instrumentos rítmicos como la kora, el balafón, la guitarra, el saxo y el n’goni pueden aportar.

La electrónica en St Germain, la determinan la interacción entre los instrumentos. Nada es acelerado, todo se toma su tiempo, las canciones descubren nuevas formas de dinamizar esos géneros con una interferencia casi minimalista.

En la primera canción publicada, “Royal Blues” Navarre utiliza las voces del legendario bluesman Rayo Hopkins, donde el combinado entre balafón y el gran guitarrista Guimba Kouyate se cruzan con la acidez de los platillos que sustentan el progreso de toda la canción.

A continuación, en “Sittin’ Here”, se interpreta un enérgico ritual con la voz de Nahawa Doumbia, mientras que en “Voilà” es Fanta Bagayogo la que ofrece serenidad junto a las envolventes notas de Kouyate.

En “How Dare You”, para mí de los mejores temas del disco, entendemos el porqué de tanta cautela por parte de Navarre. En el medio de un trío de exquisitos guitarristas y la voz de Zoumana Tereta, él se encarga de introducir pequeñas dosis de deep-funk como si pidiese paso poco a poco en medio de un atasco turbulento. Su sonido domina una vez más.

“Family Tree” cuenta con la percusión del brasileiro Jorge Bezerra y el piano de Joe Zawinul. Casi ocho minutos de canción donde el jazz cobra el protagonismo merecido con la aparición de un saxo virtuoso.

Desde sus comienzos, St Germain ha mantenido una estrecha relación con la música negra, respetando su estilo y composición para darle forma electrónica con sus propios rítmos. Con este último disco ha conseguido un popurrí multicultural, que rinde homenaje a las raíces de África Occidental del blues y artistas afro-americanos mediante el contacto directo con la corriente más vital de la electrónica contemporánea.

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