Wilco – Sala Oasis (Zaragoza)

Si el 18 de marzo de 2005 el público que llenó la sala Oasis acabó reverenciando, alabando y glorificando a Wilco tras su paso por la capital del Ebro, dos años y pico después, en la misma sala, con los mismos protagonistas, volvió a acontecer el mismo final, alabanza total hacia uno de los grupos más importantes de la actualidad pop/rock.

Sin embargo, el transcurso del concierto no discurrió con exactitud por los mismos derroteros, acentuándose como era de prever en su último disco Sky Blue Sky (Nonesuch Records, 2007), y acercándose con menor detalle a sus cuatro anteriores trabajos.

Dada la expectación creada hace un par de años, el público congregado en la sala era incluso mayor a la del pasado concierto de los estadounidenses, donde prácticamente no cabía ni un alfiler y se veían verdaderas ansias por volver a ver el mismo recital que la pasada vez.

Empezaron con la canción que abre el último disco, “Either way”, introduciendo al público en esa atmósfera apadrinada ya por Wilco, en la que son capaces de dejar a Jeff Tweedy cantando a solas mientras el resto de músicos se dedica a pulsar sus instrumentos con tanta delicadeza que el sonido parece surgir de una simple brisa. En ese momento se puede escuchar hasta la conversación de los camareros, pero nadie hace caso, silencio absoluto ante esa atmósfera tan envolvente y adherente que mana del escenario. El mismo papel cumplieron “You are my face”, “Sky blue Sky” o “Impossible germany”, deleitándonos con ese carácter intimista tan logrado en su último trabajo Sky blue Sky.

Por supuesto, la alternancia de Wilco a la hora de convinar silencio-ruido se volvió a ver patente en la Oasis, pero esta vez con un carácter más intimista todavía, pese a que en su último trabajo sigue habiendo temas totalmente rockeros, como nos demostraron con “Shake it off”. Y entre las canciones de su Sky Blue Sky, nos deleitaron con sus ya himnos “Handshake drugs”, “Jesus, etc”, “War on war” o “I am trying to break your heart”.

Cabe destacar la jovialidad de Jeff Tweedy al frente del micrófono, particularidad no vista en el pasado concierto en la capital maña, y la cual habrá sabido desarrollar al frente de su mini-gira en solitario el pasado año.
Cumplieron de sobra con el público haciendo dos bises, alargando hasta las dos horas su repertorio y dejando para el final la parte más country-rock, con ROCK en mayúsculas.

Sorprendió que en el primer bis tocaran dos temazos seguidos de su primer álbum, Being there (Sire/Reprise, 1996), “Outtasite (outta mind)” y “I got you (at the end of the century)”, calentando al público asistente y enervándolos más aún cuando empezó a sonar el ya famoso ritmo de uno de los temas estrellas de la banda, “Spiders (kidsmoke)”.

Con el público totalmente entregado, volvieron a salir al escenario después de 5 minutos de vítores y ánimos para su vuelta al escenario para interpretar una impecable “The late greats”. Pese al carácter más tranquilo de su última obra, la polivalencia de Wilco en el escenario así como la gran capacidad de sus músicos les hace ser una de las bandas mejor en forma en los escenarios.

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