Entrevistamos a Morgan

El viaje artístico de una banda como Morgan partió de una estación incierta, con una chica de voz rota, un piano y unas canciones que se le escapaban de las manos como agua que corre libre. Varias paradas después aquella garganta, la de Carolina de Juan, Nina para sus amigos, es la protagonista de unas letras sentidas y una música enraizada en el folk-rock americano de los setenta y en todas sus derivaciones eléctricas, y el grueso del grupo ha crecido hasta que los vagones se han llenado de música e instrumentos con los que expresarla. Hoy, por fin, después de grabar dos discos prácticamente seguidos y con los mismos emocionantes presupuestos, se acercan al logro de vivir de un oficio que les apasiona y llenar las salas de voces al alimón que corean sus canciones y aplauden su merecida buena fortuna. Ella, la mujer humilde que va creciendo un poco más a cada nota, huye de la notoriedad y se muestra concisa y segura en las respuestas. No necesita demasiadas explicaciones para que se entienda perfectamente lo que hace.

Solo tres meses después de acabar la anterior gira tenemos nuevo disco y otro tour con muchas fechas ya cerradas. ¿No podéis parar de hacer canciones?

(Risas) Sí, de hacer canciones sí paramos, pero tocar nos gusta mucho, estamos teniendo muy buena dinámica de trabajo entre los cinco y nos gusta girar.

Quizás una de las cosas que más sorprende de Morgan es la juventud y el descaro con el que grabáis no solo tantas canciones, sino con tanta convicción. Cualquiera que os vea en directo juraría que lleváis años de carretera a las espaldas.

Bueno, algunos de nosotros sí lleva muchos años dedicándose a la música, eso ayuda a los que no a sentir más confianza y a no tener miedo.

Porque el grupo se formó alrededor de Nina y las ganas de Paco (guitarra) y Ekain (batería) de formar una nueva banda, que nosotros sepamos. ¿Fue el germen del proyecto? Ya teníais proyectos por separado, y los seguís teniendo, ¿no?

Sí, a día de hoy, todos los proyectos que teníamos antes de empezar con Morgan siguen activos. Sí, así fue.

“Algunos de nosotros lleva muchos años dedicándose a la música, eso ayuda a los que no a sentir más confianza y a no tener miedo”

Una de las diferencias más claras que puede haber entre los dos discos es que en este se nota más el trabajo conjunto. Funcionais más como banda con la implicación total de David (Schulthess, teclista) y Alejandro (Ovejero, bajista), que les dan otro color a las canciones.

Totalmente, eso es justo lo que nosotros pensamos. Este disco lo hemos podido trabajar los cinco juntos desde el esqueleto y eso ha hecho que estas canciones hayan podido dar un pasito más allá.

No es por abundar en lo ya comentado en tantos medios, pero lo de que Nina es probablemente la mejor voz, o al menos la más personal, del pop rock actual en España es un hecho casi unánime entre quienes han escuchado vuestros discos, pero el gran salto empezó de otra manera. ¿Cómo recibiste la llamada de Quique González y la incorporación a su banda?

Pues con mucha sorpresa, nunca había participado en una gira como la de Quique y me encantó. Ha sido de las mejores cosas que me han pasado y me siento infinitamente agradecida por haberlo podido vivir.

Después de todo este tiempo debe ser un placer haber conseguido vivir de la música, o al menos, saber que ha pasado a ser tu verdadero oficio.

Sí. Bueno, por ahora así es, nunca sabes en realidad a largo plazo qué va a ser de ti, pero sí que es cierto que es una suerte y lo disfrutamos al máximo por eso mismo, porque nunca sabes cómo irán las cosas al cien por cien, no hay certeza de nada. De lo que sí estamos seguros es de que nosotros siempre lo vamos a intentar porque la música es lo que nos hace felices. 

En Air se cumplen los mismos presupuestos sonoros que en North, solo que ampliados y mucho más asentados. Hasta se repite el hecho de que solo hay una canción en español. Donde antes estaba “Volver” ahora está “Sargento de hierro”.

Si, durante la composición de North salió “Volver” y durante la composición de Air ha salido “Sargento de hierro”, ha sido coincidencia.

Son temas muy emocionantes, está claro, pero la otra vertiente de la banda, la más vinculada a la música disco de los setenta, también suena potentísima. “Another road”, por ejemplo, es un tema con armadura clásica que suena irresistiblemente bailable.

Otra de las cosas que hemos podido hacer en este disco es investigar más en el estudio, hemos tenido ideas más alejadas a lo que solemos hacer y nos hemos divertido mucho trabajando en ese tema.

¿Qué o quién inspira una canción tan profunda como “Marry you”? Una de nuestras favoritas sin duda.

Habla sobre ser sincero con uno mismo o no serlo. Lo primero hace que tomes decisiones difíciles, y lo segundo hace que tomes decisiones que a lo mejor no te convienen.  Me inspiré en esa reflexión.

Por la forma de afrontar los temas y la base musical, el piano de Nina suele ser el punto de partida, incluso es el protagonista principal de varias piezas. ¿Empieza a surgir casi todo de ahí?

Prácticamente. Hasta ahora sí ha sido así la mayoría de las veces, pero no es nada premeditado, si alguna canción nace de un riff de guitarra o de una línea de bajo, la trabajamos también.

Como cabeza visible y voz cantante –nunca mejor dicho- del grupo, eres quien escribe la inmensa mayoría de las canciones, pero en muchas cuentas con la ayuda no solo en los arreglos sino en la letra de otros miembros. “Be a man” se debe en gran parte al apoyo de Paco López, si no tenemos mal entendido.

Totalmente, la letra es suya entera. Paco compone muy bien en mi opinión, a mí me encanta cómo escribe.

Las raíces americanas y el ambiente soul están siempre ahí. ¿Es la música que más os ha marcado?

Sí, el rock sureño, el setentero, el rock en general, el pop, el blues, el soul, el góspel, el folk americano…

 

Hace poco tuvimos la ocasión de veros en concierto, concretamente en Córdoba donde ya te vimos con Quique, y nos llamó la atención que tanta gente se supiera las canciones y que les prestara tanta atención, sobre todo cuando pedías colaboración. Tristemente, el silencio y el respeto a los artistas no es algo demasiado habitual en nuestro circuito de salas.

Es una pena. Nosotros todavía no hemos tenido que decir nada, y eso que ha habido ocasiones bastante irritantes, pero es el público que ha venido a ver el concierto, una vez más, el que está ahí para hacerles entender que están molestando. Estamos muy agradecidos por ello.

Aquella noche en Córdoba lo pasamos muy bien y nos encantó que el público hizo todo lo posible por que todos juntos formásemos parte del mismo viaje. ¡Volveremos!

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