Concluyó el Primavera Sound

El Primavera Sound llegó a su fin, tras una noche de muchas emociones. Con 6 miembros de Muzikalia rondando el recinto (nuestro record en un festival), la noche mezcló actuaciones sorprendentemente agradables (Clem Snide, The Zephyrs) con momentos dónde la emoción nos embargó (Tindersticks, Echo & The Bunnymen).

Una de nuestras colaboradoras, Maribel, estuvo en el escenario VASP. Y esto es lo que nos cuenta:

“La tarde en el escenario VASP empezó con la actuación de unos Fine! espléndidos, que repasaron los temas de su primer larga duración, Now that we are alone, y de su último trabajo, el EP Let’s talk about it. A pesar de ser el primer conciertos de la jornada, estos chicos de Barcelona atrajeron a un gran número de público que disfrutaron con su delicioso pop y la dulce voz de Desi. Y es de agradecer que ayer tocaran, ya que Álex estaba todavía convaleciente de una accidente de moto. Desde aquí esperamos que te recuperes muy pronto!!

Sidonie abrieron los conciertos del escenario principal con una actuación muy divertida, a la vez que espectacular, delante de un numeroso público con muchas ganas de pasárselo bien. Con el atrezzo al que ya nos tienen acostumbrados – maniquies, boas de colores enredadas en los micrófonos –, el trío se marcó una performance digna de cualquier espectáculo underground, con batas de hospital y mascarillas incluídas.

Al mismo tiempo que Sidonie, Balago tocaban en VASP. Un momento para la tranquilidad, antes de dar paso Emak Bakia, que presentaron el EP ‘Un cuerpo extraño’, que próximamente saldrá al mercado. Un sonido impecable, unas canciones intensas y un ahora trío que quedó muy contento con el resultado.


Los valencianos Polar presentaron su ‘A letter from the stars’ antes de que Atom Rumba revolucionara al personal con un sonido muy cañero que hizo saltar y bailar a todo el mundo. Fue entonces cuando se produjo el colapso. El acceso al escenario VASP quedó bloqueado por la cantidad de gente que intentaba cambiar de escenario, y durante unos minutos, el acceso tuvo que ser cerrado, ya que resultaba imposible circular.

Una vez que la situación se normalizó, fue el turno de Chucho. Tras unos problemas de sonido iniciales, el concierto convenció. Los incondicionales del grupo respondieron muy bien a una actuación llena de éxitos y pensada para un festival. La nota graciosa la pusieron un grupo de chicos, que habían estado inflando pelotas de playa y que lanzaron al público para que jugaran. ¿El problema? Una llegó al escenario y le dio a uno de los componentes del grupo. Suerte que se lo tomó muy bien.”

Yo (Sergio MZK) me dediqué, como el día anterior, a disfrutar un poco de cada grupo. Fine! me convencieron aunque las estructuras de sus canciones sean excesivamente repetitivas en algunas ocasiones. Los Sidonie tienen un espectáculo muy divertido, pero cuando lo has visto 3 veces, aburre un poco. Y eso es una cosa a mejorar.

En el escenario Rockdelux, 2 gratas sorpresas. The Zephyrs y Clem Snide, que cambiaron su actuación de día. Elegancia y buenas canciones a partes iguales. 2 llenos en la carpa de una revista controvertida pero que acostumbra a descubrirnos grandes bandas como éstas.

En el grande The Married Monk (discretos y poco público) y Cinerama (contundentes y dejando un buen sabor de boca) servían como aperitivo de los platos fuertes de la noche: Tindersticks y Echo & The Bunnymen.

Lo de Tindersticks fue todo un lujo. Orquesta de cuerda incluida, el grupo de Stuart Staples enamoró literalmente a un público entregado de antemano. La belleza de sus canciones y su voz acompañaban a un escenario majestuoso, esa plaza central del Poble Espanyol que parece hecha para conciertos como este.

Y por si eso había sido poco, Echo & The Bunnymen se encargaron de cerrar una noche histórico para los amantes de las emociones a través de la música. En las primeras filas, fans de toda la vida corearon cada uno de los éxitos de una banda que parece rememorar sus mejores épocas 20 años después de su nacimiento.

Tras ellos, Luke Slater puso fin, a base de samples y ritmos machacones, a una noche inolvidable, y a un festival que ha dado el primer paso en una historia que, seguro, será larga. Mejorando ciertos aspectos (por ejemplo, el acceso para los minusvalidos), el Primavera Sound crecerá hasta ser uno de los festivales más importantes del continente. Sino al tiempo…

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