Entrevistamos a Ilegales que presentan ‘La Lucha por la vida’

Ilegales cumplen 40 años y lo hacen celebrándolo en un disco en el que se han acompañado de un buen número de amigos con los que repasan su catálogo más reciente y hacen alguna pequeña concesión al pasado. La Lucha por la vida cuenta con colaboraciones de artistas de varias generaciones. Lo mismo junta a Loquillo, Luz Casal o Bunbury, que a Guille y Juanma de Vetusta Morla, Niño de Elche, Carlangas (Novedades Carminha) Evaristo Páramos (La Polla Records), entre muchos otros.

Es momento de ampliar la fiesta y llevar esas cuatro décadas de música y canciones al lugar donde mejor han funcionado siempre, sobre el escenario. En una gira que arrancaba recientemente y que recorrerá nuestro país durante los próximos meses y también tendrá paradas en Sudamérica.

Nos sentamos con Jorge Ilegal para echar la vista atrás, recordar los tiempos viejos y salvajes, y comprobar los porqués de la vigencia de uno de los repertorios más respetados de la música nacional.

“Era muy poco realista pensar que íbamos a funcionar como banda tanto tiempo. Pero una semana llevó a la semana siguiente, esa llevó a la otra y aquí estamos”

Ilegales cumplís 40 años como banda pero en la música llevas al menos 50…

Cincuenta y tantos. Creo que cincuenta y ocho.

Ya es para empezar a tomárselo en serio.

(risas) Sí, voy a hacerme profesional uno de estos días. Joder, me saqué el primer carnet de músico profesional… bueno tuve dos, en el primero decía “niño prodigio” y lo tuve antes de los 10 años y como me daba mucha vergüenza eso me volví a examinar después, para tener uno que dijese “músico”.

Supongo que llevar 40 años en Ilegales es algo que nunca planearías.

Ni los cálculos más optimistas. Era muy poco realista pensar que íbamos a funcionar como banda tanto tiempo. Pero una semana llevó a la semana siguiente, esa llevó a la otra y aquí estamos. Y si alguna enfermedad se cruza en nuestro camino, pues a por ella, a devorarla.

 

Y eso que hubo épocas kamikazes y peligrosas en los 80…

Y 90s… y las sigue habiendo. Lo que pasa es que tenemos más capacidad de racionalizar y un poco más de autocontrol. Pero no demasiado, eh (risas) de hecho esto es una aventura que podría haber salido muy mal. Intentar hacer un disco en plena pandemia con invitados y además con canciones nuevas, algo que no es muy usual. Lo normal en este tipo de proyectos es usar canciones muy sonadas, no como aquí que fueron las propias canciones las que seleccionaron al artista.

¿Pensasteis antes en las canciones entonces?

Sí, primero seleccionamos las canciones y luego los artistas. Generalmente se hace al revés o se reparte el repertorio clásico del grupo. Pero creo que de esa manera no se alcanzan cotas artísticas que sean tan interesantes. No es lo mismo. Lo bueno es ir a por una canción nueva o muy reciente y abordarla con el invitado que hayas elegido.

Entonces ‘La lucha por la vida’ no fue un disco que estabais grabando y se os ocurrió invitar a gente.

No, la idea era ampliar el grupo aprovechando esa colección de canciones. Incluir a una serie de personas como Ilegales de pleno derecho. Esta es la canción, ¿a quién necesitamos para ella? A este o este otro. Este ha sido el criterio y creo que ha funcionado.

La única concesión al pasado que hacéis es “Ángel Exterminador”, que aparecía en Chicos Pálidos para La Máquina (1988), que tampoco es primera etapa Ilegales. Y de ahí lo más antiguo son temas de Jorge Ilegal y Los Magníficos.

Sí. Todo nuevo y muchas canciones se estrenan en este disco. Siete cortes que solo están aquí.

 

¿Y estas siete canciones nuevas tenéis la intención de sacarlas prescindiendo de los invitados y solo interpretadas por Ilegales?

Pues podría haberse hecho, pero yo creo que están tan sumamente bien aquí que va a ser difícil que las recuperemos.

Entonces “Reptil Interior” y “Juancho Carnal” se quedan ahí como singles, sin llegar a formar parte de ningún disco.

Sí, de momento se quedan ahí. La verdad es que tenía pensado haber incluido a más invitados, pero ya eran muchos, eran dieciséis. Ahora que nos ponemos así, creo que “Juancho Carnal” le hubiera venido bien a Sabina, por ejemplo. O a lo mejor Depedro. “Reptil Interior” hubiera encajado bien con Leyva.

¿Hay alguien más que te hubiera gustado incluir en el disco y no ha sido posible?

Como te digo me hubiera gustado Joaquín Sabina, pero no llegamos a contactar y se nos echó el tiempo encima. No hay que pensar en quién falta, lo que hay nos gusta mucho y estoy orgulloso. Tengo más canciones nuevas que todavía no se han editado y creo que voy a buscar una soprano.

¿Una soprano?

Estoy trabajando en cosas que van a requerir una voz muy especial que no sirve ni la mía ni la de mis amigos. Alguien con una formación clásica. Mira, otro con quien me hubiera gustado colaborar es con Santiago Auserón, a quien le hubiera fichado para Los Magníficos. Alguien debería darle ese puesto de rey del mambo que tanto se merece, joder.

Decíamos en la reseña que ojalá recuperes a Los Magníficos en algún momento.

Estaba muy bien esa banda.

De esa etapa incluís en el disco “Estrella venenosa” y “La niña voodoo”, que encajan perfectamente.

Sí y además puedes ver que las hemos rehecho totalmente. En la niña voodoo hay toques surf y spaghetti western y hay también como un ritmo andino, como los cowboys cuando iban a buscar cocaína. Que en el oeste se tomaba mucha cocaína se lo tomaban en chupitos, es una barbaridad. Eso provocó mogollón de úlceras que mataron a todo dios (risas).

Como seguidor vuestro desde hace más de 30 años algunas canciones me han sorprendido.

Seguro que la de Niño de Elche es una de ellas.

Pues sí, porque es un registro muy distinto totalmente inesperado, pero la que más me gusta es la de Loquillo, “Tantas veces me jugado el corazón, que lo he perdido”.

Es que es un rock and roll de la hostia. Usa un molde de rock and roll que para meter en dos minutos todo lo que mete, no fue nada fácil.

 

Nunca habíais colaborado juntos.

No. La verdad es que cuando tenía la canción pensé en él y dije: “Voy a llamar al Loco” y le pareció de puta madre. La gente la verdad que ha sido muy generosa a la hora de colaborar y se lo han tomado muy en serio.

Lo más parecido que habíais hecho a esto fue lo de ‘Nos Vimos en El Psiquiátrico’.

Sí, pero es distinto porque eso fue un directo, un solo día, una fiesta y jajaja…. Algo realmente de psiquiátrico. Todo se confabuló en nuestra contra. Cuando estábamos grabando empezó a caer una tormenta enorme y la grabación queda un poco tocada por eso. Carlos Segarra con un ciclón… Al final nos divertimos.

Antonio Luque (Sr. Chinarro) nos contaba que llegó también perjudicado ese día y no andaba muy fino.

No, Antonio lo hizo muy bien.

¿Y en estos tiempos tan complicados cómo habéis gestionado todas estas colaboraciones para planificar una grabación?

Ha sido muy difícil. Enrique Bunbury grabó en Los Angeles. Evaristo de La Polla Records en el País Vasco, Tarque y Ricardo de M-Clan en Alicante… yo grabé mi parte en mi propio estudio en La Casa del Misterio y en Madrid teníamos Silencio Estudio donde pudo venir mucha gente, afortunadamente. Con la pertinente celebración, claro.

Juntaros en el estudio como tal, con pocos.

No, pero por suerte estos nuevos medios de producción permiten estas cosas y se ha podido sacar adelante. Lo que sí he podido hacer es estar con algunos de ellos mientras grababan su parte. A algunos no les conocía de nada, como a Vetusta Morla, Dani Martín o a Niño de Elche, pero eran los elementos adecuados y aquí lo que primaba era el objetivo.

 

Pasa una cosa curiosa con Ilegales, que a pesar de ser un grupo coetáneo a Loquillo, Burning, etc y tener un apoyo popular de siempre, han sido muy bien acogidos por el indie, que siempre os han citado como clara influencia. Ahí están el propio Sr. Chinarro, Triángulo de Amor Bizarro, León Benavente, etc, tocasteis en el FIB…

Nosotros nos sentimos a gusto en todos sitios, somos así de irresponsables (risas).

Es que curiosamente no queda raro ver en un disco a Loquillo junto a Bunbury, Dani Martín y Vetusta Morla y eso es porque es un disco de Ilegales.

Siempre se ha esperado de nosotros que salgamos por sitios inverosímiles. En otros grupos quizá se vea un trayectoria más fosilizada. Lo nuestro ya desde el primer disco fue así. Fue un problema para los críticos porque decían que era un grupo que no se sabía de lo que iba ni tenía una personalidad concreta. La mayoría de bandas se repetía y en cambio Ilegales de “La casa del misterio” a “Delincuente habitual” había una diferencia tremenda. Siempre hemos querido tener esa flexibilidad.

Y aparte erais los únicos que tocabais bien.

(risas) Pues sí, era escandaloso. Tú ves ahora los vídeos de lo de La Edad de Oro y te partes la polla de risa. Era algo cómico y los técnicos de Televisión Española eran para echar a correr. Ponían ahí a estudiantes de Imagen y Sonido y no había manera de entenderse con ellos, no tenían oído.

¿Tenéis pensado algo especial para la presentación?

Me temo que no va a ser posible que contemos con invitados porque todos salen a sus propias giras. Hemos estado todos parados demasiado tiempo y es lo que toca, pero me encantaría dar un concierto con todos los invitados. Pero es que son un montón de cábalas y bueno, sería tremendo. O hacer otra cosa distinta que sería dar un concierto con invitados, pero con otras canciones y con otros invitados. Arriesgado, ¿eh? (risas).

Como lo de ‘El día que cumplimos 20 años’ de Oviedo que invitasteis a todos los que habían pasado por Ilegales. Joder, 20 años ya…

Ya han pasado 20 años desde que cumplimos 20 años… Cómo fluye la vida, somos unos puretas del copón.

Y para terminar, ¿alguien tan visionario con sus letras de siempre, cómo ve este mundo de mierda que se nos está quedando?

Yo creo que los jóvenes tienen muy pocas oportunidades. Yo no soy de los que creen eso de “para jóvenes los de antes y para viejos los de ahora”. Yo veo que hay grandes dificultades, incluso las empresas exigen a la universidad que fabriquen trabajadores sin criterio y dóciles y que enseguida se comprometan con su familia para perpetuar en sistema. Eso es muy peligroso. Se están quitando asignaturas de humanidades de la universidad y no hay esperanza. Vuelvo a eso de si no luchas te matas que decía en el disco anterior. Ser manso es peligroso. Los jóvenes de ahora van a tener que pelear si quieren escapar de ese mundo desgraciado que está previsto para ellos donde los ricos cada vez son más ricos y a ellos les hacen trabajar para las generaciones que les han precedido.

Y el resto devorando bulos.

El espíritu crítico es nulo y no se comprueba la información recibida. Es algo sumamente peligroso, esa infección que abunda en los medios llamada la posverdad que no es más que una mentira, a veces muy burda. En fin, hay medios que están en manos de quien están, una serie de lobbys que se enriquecen con una facilidad extrema debido clima que ellos mismos propician.

Próximos conciertos de la gira de Ilegales

8 de Abril – BARCELONA – Razzmatazz 1

9 de Abril – VALENCIA – Repvblicca

22 de Abril – MURCIA – Parque Fofó

23 de Abril – GRANADA – Sala El Tren

6 de Mayo – SEVILLA – Sala Custom

7 de Mayo – MADRID – La Riviera

 

 

Un comentario en «Entrevistamos a Ilegales que presentan ‘La Lucha por la vida’»

  • el 6 Abril, 2022 a las 7:27 pm
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    Una de las mejores entrevistas que le he leído a Jorge. Se nota que el entrevistador les conoce y mucho. se respira buen rollo

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