Neil Halstead plays “The Velvet Underground & Nico” – Bikini (Barcelona)

Parece que al bueno de Neil Halstead le prueba el suelo hispano. Nos visitó el año pasado presentando su último trabajo en solitario “Palindrome Hunches” (2012), vendrá en Mayo para el Primavera Sound con sus Slowdive y ahora se marca una gira española interpretando el debut de la Velvet Underground, formando parte del ciclo de conciertos “We used to party” que organiza la promotora Houston Party.
Atreverse a reinterpretar un clásico de la altura de “The Velvet Underground & Nico” (1967) podría ser un desafío inabordable sino estuviéramos delante de un artista con el bagaje, el talento y la personalidad de Neil Halstead, cuya paleta sonora bebe inexcusablemente de las experimentaciones perpetradas por Lou Reed, John Cale y cia.

Así, la Sala Bikini estaba engalanada para que fans de la Velvet, de Slowdive, o de la música en mayúsculas disfrutara de un viaje en el tiempo, a aquellos años en los que un puñado de desastrados y malencarados neoyorkinos se cachondearan del movimiento hippie. Dónde había amor, ellos hablaban de sexo (y desviado). Dónde proclamaban la paz, ellos respondieron con la violencia (sonora,claro). Pocos lo entendieron, por supuesto.

Con la compañía de Jan Johansen en la eléctrica, Kevin Hendick al bajo y el Mojave 3 Ian MacCutheon tras las baquetas, Halstead interpretó de cabo a rabo el mítico disco del plátano. Kezia, que subió al escenario para calentar el ambiente minutos antes, suplantó con dignidad a la alemana Nico y fue el contrapunto perfecto para la narcótica voz principal.
Narcótico viaje fue a lo que asistimos, desde la maravilla ensoñadora que es “Sunday Morning” a la psicodelia experimental de “European Son”, que anticiparía el devenir sonoro de su siguiente elepé “White Light/White Heat” (1968).
Las versiones fueron ejecutadas con profesionalidad y precisión, pero no sería correcto obviar que no todas calaron de la misma manera entre el respetable, más proclive a aceptar las que se asemejaban más a las originales (como “Run Run Run” o “I´m waiting for the men”) que no a las que el conjunto británico quiso dotar de aires nuevos, que aún así no se alejaron de la atmósfera viciosa y alucinada que impregnaban las composiciones de la Velvet. “All tomorrow´s parties” resultó un tanto escuálida y exageradamente letárgica, pero “Venus in Furs” y “Heroin” permitieron al grupo sacarle partido a todo el arsenal de pedales disonantes, y fugazmente transportarnos a la época en la que el artista que nos compete disfrutaba encargándose de liderar a un grupo shoegaze.
El evento llegó a su fin, no antes de que Neil Halstead rescatara un par de temas de su puño y letra y que a mi particularmente me dejó con ganas de presenciar más material en solitario en próximas ocasiones.

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