Orishas – El Kilo (EMI)

Ejemplar banda de hip hop, estos Orishas. Han superado el peligro de ser encasillados como grupo para quinceañeras (también ellas tienen derechos), y han hecho fracasar el enésimo intento anticastrista: imposible encontrar más amor y devoción hacia la Cuba real, hacia esa Revolución que permite al pueblo descansar y disfrutar de la vida, que en Orishas. Lo curioso es que ellos hablan del mundo, no tanto de Cuba. Y esa mirada la hacen con unos prismáticos cubanos.

El trío compuesto por Roldán, Yotuel y Ruzzo factura aquí su tercer disco, en el que abren definitivamente las puertas a una interesantísima fusión con instrumentos reales, y obligan a replantearse seriamente el volver a escuchar sus anteriores trabajos, así como adentrarse en todo lo que se cuece musicalmente dentro de esa maravillosa isla.

Que el hip hop cubano, y Orishas con él, está llegando a un nivel de madurez envidiable, lo demuestra este El Kilo que a buen seguro se convertirá en uno de los hitos del género, por su brillante fusión que pone un peldaño más de contemporaneidad en las músicas de la isla de los tocororos y de la Sierra Maestra, de Fidel Castro y Walterio Carbonell, de los mambises y Alejo Carpentier, de Benny Moré y Silvio Rodríguez, de Tomás Gutiérrez-Alea y el ICAIC, de África y España. Con su pasión, Orishas hacen evolucionar en sí mismo al hip hop, el estilo que por antonomasia combina con todo.

Ni que decir que la voz y la guitarra de Roldán, el solista del grupo, aportan ese grado de técnica latinoamericanista –Rubén Blades en la memoria- tan agradable y entrañable, que ellos combinan con elementos modernos como el R&B. Y que las temáticas hacen palidecer mucho de lo tratado dentro del hip hop español: incitación al abandono de la prostitución en “Reina de la Calle”; descripción muy crítica de la vida de Occidente en “Stress” o en la emocionante descripción de la indigencia de “La Calle”; toneladas de cubanía sonora, que crean Habanas mentales en el horizonte (“Al Que Le Guste”, “Amor Al Arte”, o la brutal “Tumbando y Dando”) en un disco fresquísimo, que crece a cada escucha.

El Kilo incita al desenfreno y la alegría, a partir de una comercialidad bien entendida, basada en la promoción de la isla en sí misma. Que no se dude en Cuba que Orishas son unos revolucionarios embajadores de la educación de ese país. Sus caras, jóvenes e interesantes, denotan ese bagaje de inteligencia que hace de la isla caribeña una reserva humanista mundial. “Al que nace con su gracia nadie se la va a quitar”, Cuba. Bella portada, en la onda de las vanguardias pictóricas tan potenciadas allí.

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