Rachid Taha – Tékitoi (Wrasse)

¿Quién eres tú? La forma más fácil de calificar la música de Rachid Taha es nombrar ese término (sin dudas demasiado amplio) llamado “MESTIZO”. Aludiendo al carácter interrogativo del álbum, ¿qué es mestizo? Una cultura hecha a partir de otras culturas diferentes. Mientras que el rock´n´roll ya está asentado y establecido entre los géneros adultos de la música popular con su medio siglo de vida, otros se permiten la “alevosía” de intentar transgredir a esos padres o géneros ya mayorcitos creando su propia huella-sello dentro del panorama musical tanto anglosajón como mundial.

Así pues, y sin más dilación, diremos que Tékitoi y Rachid Taha dan un paso adelante, que el primero es un álbum rico en contenidos tanto por su gran variedad de estilos (mayor de lo que se frecuenta sobre todo por los ámbitos anglosajones) y por la enorme energía que desborda. El franco-argelino sienta las bases del disco con una alta dosis de potente rock filtrado o dibujado con las armonías y melodías árabes más directas e impulsadoras.

Pese a esa mezcla tan variopinta de géneros, como el rock, árabe, grooves de hip-hop (la electrónica siempre es una fuente de inspiración para Rachid Taha), consigue introducir temas con un indudable toque pegadizo, como sus temas iniciales, “Tékitoi” y la prestada de sus queridos The Clash “Rock the Casbah”.

No sólo en lo musical toma referencias Taha de sus compañeros londinenses, sino la actitud combativa resulta latente a lo largo de todo el disco, mucha actitud. Las bases electrónicas llevadas a cabo a través de grooves de hip-hop impregnan de manera muy notable los ritmos nada convencionales que mueven el disco, ritmos tribalistas en ocasiones, altamente pegadizos por momentos y añadiendo coros femeninos que dotan de mayor variedad y riqueza al álbum; originalidad clara y sin grandes dificultades, tómese como ejemplo “Meftuh´”. Los coros se mezclan con la rugiente voz del argelino en temas como “H´asbu-hum” o el estribillo de “Safi”.

Pero no sólo hay música combativa, potente, sino que también nos enseña su lado más arrebatador con melodías como las de “Nah´seb”, donde va añadiendo capas sobre las bases armónicas árabes, o “Stenna”. El disco es potente, a veces agresivo, pero ello no implica que introduzca su lado más suave y melódico. Como ya he comentado, el argelino es todo un genio mezclando estilos y formas de expresarlos, desde riff guitarreros a urgentes melodías, combinándolo todo con sello propio.

Si quieres descubrir e iniciarte (si es q no lo has hecho ya) en otros mundos musicales más allá de los “dictados” por la cultura anglosajona, aquí tienes la excusa perfecta.

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