Repasamos la trayectoria de Sr. Chinarro con Antonio Luque

Decir Sr. Chinarro es hablar de una de las carreras más prolíficas de la escena alternativa española. Antonio Luque comenzó en el mundo de la música a contracorriente y durante más de dos décadas ha terminado por conformar una identidad que destaca por su marcada personalidad y talento lírico peculiares. Cerca de una veintena de discos, que le han reservado un lugar de honor en los libros de historia del pop español.

Tras 25 años de trayectoria, Mushroom Pillow lanza el primer recopilatorio de lo que se podrían considerar los hits de su última etapa (ya se recopilaron sus primeras grabaciones y rarezas), que se presenta estos días en Madrid. Nosotros hemos querido ir un paso más allá tirando de arqueología, recordando todos sus discos de estudio y algunos de sus EPs, y comentando con el propio Antonio esta particular aventura.

 

Pequeño Circo EP (Acuarela, 1993)

El debut de Sr. Chinarro llegó en forma de EP. Una carta de presentación que está considerada como uno de esos primeros ladrillos sobre los que se cimentó la llamada escena independiente que explotó en nuestro país en los primeros noventa. Tan solo tres canciones de oscura factura y una voz apesadumbrada, recitando esas letras costumbristas que anticipaban lo que vendría en sucesivas entregas.

Manuel Pinazo 

 

¿Cómo recuerdas en perspectiva tu primer EP más de 25 años después?

Recuerdo perfectamente todo, la grabación, los viajes en tren de Valdelagrana a San Fernando, cuando recogí mis copias en Santa Clara de manos de Jose Malsonando. Todo.

Tu relación con Jesús Llorente hizo que el sello Acuarela naciera casi para publicarlo. ¿es así?

No, mi relación con Jesús Llorente comenzó porque él quiso publicarnos un EP después de escucharnos en la radio. Y tampoco pasó nunca de ser una relación, digamos, profesional. Madrid está lejos de Sevilla y detesto jugar al baloncesto.

Sr. Chinarro (Acuarela, 1994)

Un año después llegaba el primer disco, facturado en Nueva York con el productor de Galaxie 500. El disco suena a pop siniestro ochentero y hay grandes atmósferas, toda una rara avis para la música que ofrecían las bandas patrias por entonces. Canciones como “‘Una rodillita dos” , “Mi Caracola Loca” o “Escapa amanecer” nos convirtieron en chinarristas confesos para el resto de los días. Una joya.

Manuel Pinazo

 

Un debut sorprendente con la producción de Kramer. Una de las perlas del primer indie patrio. ¿Cómo fue su grabación? ¿Crees que este disco llegó antes de tiempo y por ello no tuvo la repercusión necesaria?

No, llegó en su tiempo, incluso tarde: pudo haber salido en los ochenta perfectamente, si me hubiese dado tiempo; ya entonces había grupos en España con ese sonido un poco oscuro. Y sí que tuvo repercusión en el mundillo indie. Fuimos a tocar a Madrid un montón de veces en poco tiempo, hasta salió una buena crítica en el Melody Maker. Pero no hicimos buenos conciertos. Lo cierto es que me interesaba más componer y grabar. Los conciertos eran excursiones, fiestas. No pensaba en la importancia de esa parte del negocio porque tampoco era negocio. No teníamos mánager y aceptábamos cachés ridículos, por eso tocábamos con esa displicencia. El problema sobre todo fue no tener mánager. Y la barra libre: ese premio de consolación.

Compito (Acuarela, 1996)

Letras surrealistas que escondían misterios por descifrar, licencias tomadas de Joy Division (“Tres Pianos”), The Cure (“Peteneras”), y relecturas chinarras de un folklore dadaísta (“A La Comba”) en el que se inventa una psicodelia de mesa camilla con imaginería portuaria, anís del mono, panaderos que bostezan, y una relectura del “Killing An Arab en ”Papa Matemáticas” que describe un cripcitismo que se engancha a la piel.

 Luis Moner

 

Este disco me parece uno de tus ejercicios más crípticos y misteriosos ¿Crees que es de los más incomprendidos de tu carrera por la angustia que encierra?

Vendió menos que el primero. Es una pena que no tuviésemos presupuesto para tres o cuatro días más de mezcla. Yo por entonces no entendía la importancia de las mezclas. Si te digo que cada canción tuvo menos de dos horas de mezcla no exagero. Así es imposible. Si por ser músico o por lo que sea alguien es capaz de escuchar por detrás, digamos, del sonido sabrá que es un disco estupendo.

El por qué de mis peinados (Acuarela, 1997)

Lo primero que me llamo la atención de este ilustre punto y parte de la carrera de Luque fue la portada del disco y el título. Ese título solo posea provenir de la mente de este maestro del costumbrismo absurdo, y de la escritura automática. Un disco que mostraba una senda propia que no abandonaría. Canciones preciosas que el paso del tiempo ha tratado divinamente.

Luis Moner

 

¿Consideras este álbum como el punto de inflexión en tu carrera y con el que encontraste un discurso propio?

Tuvimos más días de grabación y más tiempo para componer. Hacer las canciones en el Polígono de San Pablo, que es donde vivía Belmonte con sus padres, muy cerca de donde yo me había criado, fue muy inspirador para mí. Lo pasaba muy bien componiendo, fue una época genial. Alfonso Espadero supo captar el ambiente, grabar en Sevilla, con un sevillano a los mandos, en la Alameda, justo por donde solíamos ir de cervezas… Todo sumó.

Noséqué-Nosécuántos (Acuarela, 1998)

Hace veinte años que tampoco teníamos veinte años. Noqueados por una obra monumental e icónica como El Porqué De Mis Peinados, era el momento de madurar la sorpresa y dejarse arrastrar por pianos, guitarras acústicas y lírica aún más certera. “El idilio” con los ya conversos fructificaba en la lúcida asepsia emocional de “Los ídolos no comen” y la constatación de que el nuevo himno, digno y brillantísimo sucesor de “Quiromántico”, hablaba de ponerse la falda derecha y morder(se) la lengua antes de ponerlo todo perdido. De “Santateresa” a plantearse la eterna duda de si el waterpolo es o no un deporte de invierno. Y hasta hoy.

JJ Caballero

 

¿Se culminó en este disco la relativa estabilidad –en cuanto a personal, con Sandra y Belmonte afianzados como miembros- de una banda que parecía consolidarse en cuanto a sonido y estilo?

Sí, aunque también recoge la melancolía que daba no obtener mejores resultados de público. De nuevo era cosa de los cachés: ir sin técnicos de sonido, con casiotones a pilas (que siempre se gastan cuando más jode), con afinadores baratos, sin nadie que gestione los tiempos de prueba de sonido, escapando de los trabajos mal pagados con los que vivaqueábamos en nuestra ciudad… Nada ayudaba, el disco volvió a ser algo más siniestro de la cuenta. Debí quedarme en Dublín: me arrepentiré de volver toda mi vida.

¿Estabais haciendo, vosotros y otras tantas bandas, un verdadero esfuerzo por crear la dichosa escena” independiente o fue todo más una obsesión de algunos sectores de la prensa y del propio público?

Como decía antes, a mi me hubiese dado igual tener como compañeros a La Dama se Esconde, La Mode, Aviador Dro o Décima Víctima que a Los Kebrantas, Insanity Wave, Peanut Pie o Eliminator Jr. Es más, hubiese preferido lo primero, pero hasta el 87 no ahorré para mi primera guitarra eléctrica.

La Pena Máxima EP (Acuarela, 2000)

Si tuviera que elegir mi EP nacional favorito de todos los tiempos, me quedaría con este. Tras terminar la etapa con Belmonte y cía, Luque emprende un nuevo rumbo que estilísticamente nos remitía a los The Cure de Faith, y nos regalaba cuatro nuevas composiciones de oscura belleza y desolación. Era como volver a sus primeras grabaciones y dotarlas de una producción y unos arreglos a la altura de sus referencias.

Manuel Pinazo

 

Dejas atrás tu banda de entonces y nos desarmas con uno de los EPs más increíbles de nuestra escena y como sabes, uno de los más recordados por tus fans. ¿Cómo recuerdas su gestación?

Perfectamente, claro. Tengo muy buena memoria. Un fin de semana de descanso de mi trabajo con los Bollycaos, salir del estudio de El Puerto directamente hacia la fábrica en el Ford Ka. El bajo Yamaha de Paco Loco. La Gibson Les Paul de Muni. La batería de la caja de ritmos de la tarjeta de sonido del ordenador que me compró Acuarela a cambio de los futuros royalties de ese EP (volví a perder ahí). Son muy importantes los arreglos de cuerda del disco. Una maravilla. He intentado localizar a ese hombre muchas veces, creo que pasa de mí. Fue el primer disco en que se pudo usar el autotune (se ve que no me gustó mucho).

¿Nos encontramos ante tu carta de amor al Faith de The Cure?

Me encanta no tener que poner el acorde entero en la guitarra. Hacer armonías con las dos cuerdas graves de guitarra y ya. Eso lo aprendí escuchando a The Cure, sí. Lo hace en todos los discos.

La Primera Ópera Envasada al Vacío (Acuarela, 2001)

Abre con la espléndida “Salem’s Lot” que tanto me recuerda a las texturas ariscas de Arab Srap, y ya uno no puede salir de esta montaña rusa de sensaciones contradictorias. Ritmos entrecortados, un Luque cantando como un Ian Curtis asmático, y una de las mejores canciones de su repertorio, “Merche*”, que contiene versos como “encontré este disco al azar, y sacamos el marisco a pasear”. Dadá, situacionismo, todo lo que en tu mente quepa existe aquí. Sr. Chinarro en un momento álgido.

Luis Moner 

 

Este nos parece uno de tus discos más improvisados, parece como si os hubierais metido en el estudio y es puro ensayo/error… ¿es así?

Sí. Dejando los errores. Funcionó bien. Perfection sucks, ya lo decía Kramer. Fernando Cañas, que en paz descanse, era un baterista con mucha imaginación y un toque muy personal. Pepe Delgado es un gran músico, y aunque prefiera el blues y la guitarra se adaptó perfectamente a su papel de bajista. Yo llevaba las canciones hechas en ese ordenador del que hablaba antes. La torre entera, no sabía exportar archivos. Al volcarlas sobre la base rítmica real se transformaron por completo. Y los arreglos de cuerda de nuevo, de aquel hombre, ¿Carlos Martínez? En los créditos lo pone, es que no tengo los discos a mano. Como todas las canciones van en La menor, cambié los arreglos de unas canciones a otras, variando la velocidad. Muy divertido. A los estudios tiene que ir uno a divertirse, no a buscar el puto hit.

Cobre Cuanto Antes (Acuarela, 2002)

¿Renovación o convencionalismo? Pura libertad y maravilloso libre albedrío. Una mirada a referencias siempre latentes como Red House Painters y un poderío melódico envolviendo paradójicamente a letras mucho más crípticas que antaño, cuyos anclajes e inspiración podrían venir de múltiples lugares (o de solo uno). Un universo absolutamente personal e intransferible que se digiere en los indescifrables vericuetos de un disco lleno de luz (sí, la eterna contradicción) con juegos líricos del calado de “La callé mojada” o las inútiles “Respuestas para misses” ante rotundas cuestiones como “¿es Prusia un territorio o un farol de taxis libres?”. Cuanto antes lo sepamos antes podremos seguir avanzando.

JJ Caballero 

 

En alguna ocasión has dicho que Cobre Cuanto Antes es uno de tus discos favoritos, sin hablar de etapas ni de producción ni de ningún otro factor. Es cierto que tiene un halo especial para los que te hemos seguido desde el principio, y yo al menos no sé decir muy bien por qué.

Se respira la libertad total, el ya todo me da igual, yo trabajo en una fábrica.

El Ventrílocuo de Sí Mismo (Acuarela, 2003) 

Estamos ante uno de los discos más incomprendidos en la carrera de Sr. Chinarro. Puede verse como el final de su primera etapa, colocarle en tierra de nadie y muchas más cosas. Para mi, sin duda es uno de los tapados. Una obra de pop luminoso de alto voltaje y guitarras cristalinas que contiene un buen número de canciones que no deberían quedar en el olvido: “La piña conseguida”, “Tostadora On”, “Todo el mundo al suelo”, “Smoking”…

Manuel Pinazo

 

Es otro de tus discos más pop, con la influencia de The Smiths muy marcada. ¿Lo ves como el cierre de tu primera etapa como autor, como la prensa no nos cansamos de definirlo?

Es lo mismo del Cobre cuanto antes: yo trabajo en una fábrica y ya me importa un carajo lo que pase con los discos, grabo porque me gusta hacer canciones y porque adoro divertirme en los estudios de grabación. También tienen en común que están grabados en la Alameda de Hércules con Alfonso Espadero de nuevo: él y yo solos casi todo el tiempo. Él se reía de mis métodos, pero con respeto, me apoyaba en mis locuras sin reservas y sin burlas.

¿No crees que es uno de tus discos más injustamente olvidados al estar un poco en tierra de nadie?

Es una pena que no dedicara un rato más a cada canción para que tuviesen su estribillo. También es verdad que encontrar el estribillo necesita mucha paciencia: el estribillo es la pepita de oro en la corriente de la estrofa.

El Fuego Amigo (El Ejército Rojo, 2005)

Sin duda el álbum clave de su carrera, el que le abrió definitivamente las puertas del olimpo del pop español y le hizo conectar con públicos más amplios. Unas composiciones sin mácula se amplifican en mil direcciones gracias a una producción aperturista -y brillante- comandada por J (Los Planetas) donde todo suena en su sitio y, por primera vez, Luque parece esforzarse por cantar bien. Uno de los mejores álbumes españoles de este siglo.

Edu Cornejo

 

Este álbum te abrió muchas puertas y supuso, no sé si estarás de acuerdo, un antes y un después en tu carrera, con un amplio reconocimiento de crítica y público. No es muy habitual que esto suceda en el octavo disco de tu carrera. ¿Cómo recuerdas aquel momento?

Aquí sí que me paré a buscar estribillos, me había quedado en paro y tenía un hijo e hipoteca. Luego J introdujo las palmas y el jaleo español, y procuró que hubiese más días de estudio de lo habitual en Acuarela: pasé de una semana corta a dos largas, casi tres. Y eso se nota. El dinero está detrás de todo, lo siento por los rebeldes del sistema, de veras.

El Mundo Según (Mushroom Pillow, 2006)

Cuando parecía que todo había cambiado tras la publicación de El Fuego Amigo, nada volvería a ser diferente. Las piezas de la colección se prodigaban en arrebatos flamencoides que en “Gitana” eran de todo menos folclóricos o en la alevosa nocturnidad de “El mar de la tranquilidad”. La melancolía por el tiempo que estaba por venir se palpa hoy en la pervivencia en vivo de joyas de ensimismada melancolía tituladas “Ángela” o “El lejano oeste”. Del “Esplendor en la hierba” que una vez nos hizo arder de amor por estas canciones podría hablarse largo y tendido. No es el mundo el que nos traiciona, eres tú mismo.

JJ Caballero

 

El Mundo Según sigue siendo uno de tus discos más aclamados y del que aún sobreviven en directo varios temas. ¿Qué virtudes y qué defectos, si hay algo de ambos, le atribuyes a este álbum más de diez años después de su composición?

Suena algo peor que El Fuego Amigo, eso me duele, pero creo que las canciones son mejores. Por fin me enteré de que había que tener mánager, músicos profesionales… Mushroom Pillow puso dinero para grabar, Artica empezó a subirnos el caché. Por fin me sentí valorado, fuera del amateurismo y la informalidad que emanaba de Acuarela y que desgraciadamente adopté en la primera década. Me di cuenta de que no tenía que volver a trabajar en una fábrica horrenda nunca más y me agarré a esa posibilidad con todas mis fuerzas. Tener una guitarra acústica americana siempre a mano también ayuda a componer más: de nuevo, la pasta.

Sabemos que no te gusta el flamenco y que los apuntes al respecto de temas como Del montón” o Gitana” tenían otra intención nada próxima a un posible hermanamiento de la música de Sr. Chinarro con el cante jondo. ¿Lamentas o encuentras lógico que para mucha gente esos y otros posteriores en la misma onda sean todavía los más tarareados?

Sí, lo lamento. Me quiero ir a Canadá a vivir. Nunca me he sentido a gusto con la españolidad. Nunca he entendido la feria de abril. O la semana santa. Las saetas, los toros. Las zambombas de navidad… Si le preguntáis a mi madre os confirmará que siempre he deseado no ser de aquí. No obstante no lo hagáis. De todos modos las palmas en las canciones son un arreglo de percusión, sin más. Podrían ser panderetas, más de nuestro país, si cabe. Pero las palmas quedan bien en Del Montón, por ejemplo. No están forzadas, se nota que lo pasamos bien grabándola. Poner a Enrique Morente, QEPD, o a su hija Soleá a cantar fueron dos grandes ideas de J. Aunque yo no quiera soy andaluz, y la mezcla queda bien, basta escucharlas. Él dice que soy flamenco, pues será verdad.

Ronroneando (Mushroom Pillow, 2008)

Dedicado a la crítica musical con cierta sorna por parte de su autor, Ronroneando fue recibido con cierta tibieza hace una década, en parte por las dos joyas que le precedieron pero en absoluto en una obra menor. La vibrante “Los Ángeles” la solemne “El gran poder” o la bossa “San Antonio” demuestran la enjundia de este trabajo.

Edu Cornejo

 

Supongo que te lo habrán preguntado mucho pero llama la atención la dedicatoria a la Crítica musical”. ¿Qué escondía realmente esta frase? ¿Qué opinas de la función del crítico musical y de los críticos musicales en España en concreto?

Dediqué ese disco a una mujer que me hizo una entrevista en Málaga un par de años antes. Al tiempo y de paso agradecía a los demás las buenas críticas de los dos discos anteriores, sobre todo al Rock de Lux.

Creo que cuando ser crítico era un trabajo remunerado se hacía mejor. Es como lo que he contado de Chinarro y los cachés y la displicencia o la desgana: exactamente lo mismo.

Presidente (Mushroom Pillow, 2011)

Presidente cuenta con dos circunstancias que lo convierten en un disco especial dentro del universo Chinarro: por un lado es su álbum más pop, alegre, ¿optimista? Basta con escuchar “Una llamada a la acción” para entender lo que digo. Por otro, es donde mejor canta. Registros vocales como los de “Vacaciones en el mar”, “Babieca” o “San Borondón” resultaban impensables un par de lustros antes.

Edu Cornejo

 

Repasando tu discografía, parece tu disco más pop, más accesible. ¿Estás de acuerdo? ¿Fue algo premeditado al afrontar la grabación?

Sí, Mushroom Pillow y Jordi Gil, el productor, hablaron de cómo hacerlo más accesible. Pero mi humor ya era otro, y contenido y continente no fueron acordes todo el tiempo. Fallo mío no haber tomado las riendas a tiempo. También es verdad que es cómodo delegar. Haber escrito la novela entre el disco anterior y este no ayudó mucho a que me concentrara en lo más importante, que desde luego era y es Chinarro, aunque vuelva a escribir.

¡Menos samba! (Mushroom Pillow, 2012)

Extraño desde la portada, estamos quizá ante el álbum más prescindible de su discografía. Recopilación de composiciones descartadas para sus dos anteriores álbumes solo algunos cortes como “Tú elixir” o “Todo acerca del cariño” dan la talla dentro de un conjunto un tanto deslavazado y decididamente excesivo –se va hasta las 19 canciones-.

Edu Cornejo

 

Tu álbum más político y contestatario lo confeccionaste con composiciones descartadas para discos anteriores. ¿No tenían hueco por su temáticas algunas de esas canciones? ¿Se puede considerar una rara avis en tu trayectoria?

Bueno, no todas las descarté yo, y otras están hechas después que Presidente, por eso no lo bauticé como disco de descartes. La política es un cachondeo, y casi se nos exigió a todos un disco sobre política: pues ahí está el mío. Creo que es más fácil entenderlo hoy que entonces.

Enhorabuena a los cuatro (Mushroom Pillow, 2013)

Seguramente debido al frenético ritmo de publicaciones previo Enhorabuena a los cuatro pasó injustamente desapercibido salvo para los fans más puristas. Con un sonido bastante eléctrico y cohesionado, “Más grande que Barcelona”, “Mañana, tarde y noche” o “Solo Shakespeare” destacan en este álbum de transición que el tiempo situará en el lugar que merece.

Edu Cornejo

 

¿No tienes la sensación de que pasó algo desapercibido para el gran disco que es? Era tu sexto disco en ocho años. En ese momento, ¿no te planteaste dejar más espacio entre tus publicaciones?

Desafortunadamente mi banda de Sevilla no encontró tiempo para trabajar estas canciones: dos eran miembros de Maga y Jordi Gil tenía mucho trabajo en el estudio. Yo debí haber esperado, pulir las canciones mientras, hacer más. Pero no hice caso porque tenía la oportunidad de usar el estudio de Red Bull gratis. Fue una bobada por mi parte, porque nunca había pagado una grabación en realidad; ni siquiera ese máster es mío, aunque fui yo el que ayudó a vender refrescos. En fin, no puedo evitarlo: si se me abre un estudio de grabación yo me meto en él, como el topo busca su madriguera.

Perspectiva Caballera (VEEMMM, 2014)

Tras su primer etapa en Mushroom Pillow y antes de fichar el El Segell, Luque puso en marcha el efímero sello VEEMMM para editar uno de sus mejores discos recientes. Perspectiva Caballera aglutina en un mismo disco todas sus virtudes: El tono apesadumbrado de sus comienzos, el costumbrismo marca de la casa y el brío de los estribillos post Fuego Amigo. Un disco que se encuentra entre más inspirados de su obra, con canciones tan recomendables como “Mi Sapo”, “Droguerías y Farmacias”, “El Gato de S” y “El Viaje Astral”.

Manuel Pinazo

 

Perspectiva Caballera es el único disco de tu carrera que has autoeditado ¿Qué te motivó a hacerlo? El resultado (de la autoedición) no terminó por convencerte y volviste a trabajar por sellos. ¿Cuál fue la razón?

Con La primera Ópera Envasada al Vacío pera estuve a punto de autoeditarme. Llegó a publicarse la noticia en algún medio de entonces. La grabación fue muy barata y hubiese sido una buena boutade irse de Acuarela así. Pero con el trabajo el la fábrica tenía bastante lío y no me atreví. Luego resultó que vendió bastante. Esa espinita clavada tenía que sacármela. Tuvieron que pasar muchos años, pero ahí está Perspectiva Caballera, mi segunda ópera envasada al vacío. Menos arriesgada, eso sí, y lanzada en una época mala para la venta de ejemplares físicos. Milagrosamente vendí todos los que hice, me quedan unos cuantos vinilos solamente. Como experiencia no estuvo mal, sin embargo creo que es mejor dejar esta parte del negocio a profesionales.

El progreso (El Segell, 2016) 

El retorno de J al mundo Chinarro culmina en un álbum que, si bien no colmó las expectativas de quienes esperaban otro Fuego amigo, sí dejó algunas canciones memorables como “Efectos especiales” o, sobre todo, la que da título al disco, con la acertada colaboración de Soleá Morente.

Edu Cornejo

 

¿Cómo fue la experiencia de repetir producción con J más de una década después de El Fuego Amigo? ¿Por qué fue tan efímera la colaboración con El Segell?

Con J siempre se aprenden cosas. Tenemos mucho en común y viéndole y escuchándole me hago una idea de cómo habría sido mi vida si Chinarro hubiese hecho las cosas mejor. Eso es siempre divertido. El Refugio antiaéreo suena bien y me gusta pasear por el Fargue y comer kakis de los vecinos. Las canciones no eran las de El fuego amigo, no se baña uno nunca dos veces en el mismo río. Lo importante es que el río corra. Pasó lo mismo que con Enhorabuena a los cuatro con la banda: decidieron no tener tiempo para Chinarro y volví a grabar con músicos que conocía prácticamente al tiempo que pulsaban PLAY y REC: de Tachenko y La habitación roja cuando el Enhorabuena y con músicos de Pájaro Jack en este caso. Es mejor conocerse antes, la verdad.

Asunción (Mushroom Pillow, 2018)

Asunción sigue la misma progresión de los últimos trabajos Sr. Chinarro o más bien, que la trayectoria de los últimos años de Antonio Luque, un atípico ¿cantautor? que disfruta con el mero hecho de seguir componiendo y grabando sus canciones. Su disco de 2018 vuelve a destacar gracias a un buen de número de melodías poderosas, letras inspiradas y seguir teniendo una de las mejores bandas de acompañamiento de toda su trayectoria

Manuel Pinazo

 

Vuelta a Mushroom Pillow. Tu banda con Jaime Beltrán y compañía sigue dando brío a las canciones. ¿Ves tu último disco como un peldaño más en esta larga carrera o una evolución de El Progreso?

Aunque ya no trabajo en una fábrica, tampoco pienso ya en carreras. He recuperado la libertad. He trabajado mucho para ello. Quiero hacer lo que me dé la gana, todo el tiempo. Es lo que siempre he querido. Desde que estaba encerrado en el colegio. No he tenido mayor ambición.

¿Andas ya preparando nuevas canciones?

Of course.

6 comentarios sobre “Repasamos la trayectoria de Sr. Chinarro con Antonio Luque

  • el 15 Enero, 2019 a las 8:24 am
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    OStia, buenísimo. Gracias por este repaso chinarrista

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  • el 15 Enero, 2019 a las 8:43 am
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    Me ha encantado la sinceridad de Antonio, asumiendo sus errores con tanta humildad y sentido del humor. Maestro

    Respuesta
  • el 15 Enero, 2019 a las 10:00 am
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    Gracias por el repaso.
    Falta Perspectiva Caballera . Uno de sus mejores discos

    Respuesta
    • el 15 Enero, 2019 a las 11:30 am
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      Gracias por avisar, se nos había pasado meterlo!!

  • el 16 Enero, 2019 a las 1:13 pm
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    Siendo el recopilatorio la excusa para el repaso a la producción musical de Sr. Chinarro, ¿no deberíais incluir “Despídete del lago (las rarezas de Antonio Luque 1993-2001)”?
    Desde mi punto de vista, ahí hay temas tremendos que reflejan perfectamente ese oscurantismo que siempre nos ha gustado a los chinarristas, como «Idiota» (“Idiota… quién te ha vestido así… quién te ha abrochado coja…”), «1, r, dos y fin» (“Uva mía, ¿te imaginas que al final el cielo fuera solo un anuncio de papel Albal?”), «Angel Christ Superstar» (“Salta a la vista: no tienes edad…”), «Su mapamundi, gracias» (“Qué estúpidos que son los Reyes Magos, no traían el libro de instrucciones”) o la magnífica versión del “Han caído los dos” de Radio Futura.

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