Roy Ayers – Mahogany Vibe (Rapster Records)

Es sabido, y si no, es fácil adivinarlo al escuchar este Mahogany Vibe, que para el sexagenario Roy Ayers el vibráfono es una prolongación de su propio yo, de sus manos, de su alma. Lleva más de cuarenta años unido al cálido y sugerente sonido de este instrumento, en una línea estilística que ha ido aunando jazz, soul, funk, rap/hip-hop, cool…, y haciendo cómplice al instrumento de sensuales interpretaciones vocales que acarician el cuerpo entero del oyente. Esto último, de forma especial lo podemos comprobar ahora aquí en “I Wanna Feel You” (umm, el título dice bastante mucho), abriendo el disco, suaves risas más adelante…

Sin embargo, sorprenderá, conociendo el apego del músico por dicho metalófono, que éste no se pasee más a menudo por los primeros planos de las canciones, se halla más bien, como los demás instrumentos, elaborando onduladas filigranas que contornean las múltiples voces, femeninas (Erykah Badu y Betty Wright) y masculinas (Kamilah y MC Sakoni), propagadas por todo el estéreo para crear los juegos de seducción. Otra técnica también frecuentemente desarrollada por el galán embelesador señor Ayers, consiste en ir entonando él mismo las notas que va improvisando al vibráfono, de forma paralela, de tal manera que le va poniendo dudududúes a las melopeas surgidas de las láminas siempre golpeadas con delicadeza, otra pista que confirma el vibráfono como la continuación de su propio aliento. Más instrumentos que colorean nuestros sentidos son guitarra, bajo, percusiones, teclado, piano, ¡castañuelas!… Se cierra el disco con una pieza instrumental, “Crystal Vibrations”, la única que prescinde de la voz en todo el plástico, donde, aquí sí, el verdadero protagonista es el vibráfono, que se desenvuelve de perla sobre un asentamiento cadencioso de la sección rítmica.

Roy Ayers siempre se ha movido en la esfera de la contracultura negra, pero destapando su lado más luminoso y armónico. Aquí en 14 títulos, revisiones de sus temas más clásicos y populares y nuevas creaciones. Dábedi-daa

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