Stephen Malkmus – Traditional Techniques (Matador)

Más de una ceja arqueada dejó congelada Stephen Malkmus con su anterior disco -excelente, valiente- Groove Denied, con el que jugaba con la electrónica y los sonidos ochenteros tras su estancia en Berlín a principio de década. Su acercamiento a esas variables sintéticas lo-fi tenía como objetivo acercar a su seguidor a otras facetas de su variada paleta de preferencias. Tras su viraje hacia terrenos pantanosos para un fan de Slanted And Enchanted o cualquier disco junto a sus The Jicks, vuelve la voz más cool del indie (¿o se la otorgamos a Thurston Moore?) con un disco menos arriesgado, pero que demuestra que sigue en estado de gracia.

Creo que estos días de confinamiento, y de miserabilismo informativo (la derecha de este país enumera muertos con fines partidistas, el entretenimiento se confunde con cultura, los gendarmes de balcón narran la intrahistoria de la España más casposa que habita en nuestro ADN…) escuchar un disco como Traditional Techniques (Matador, 2020) me reconforta, porque me transmite una serenidad que es beneficiosa para navegar entre mares de desasosiego. Es posible que en otro momento sociopolítico en el que nos hallamos, este disco hubiera pasado por mi vida con más pena que gloria, o simplemente se hubiera agotado en un par de escuchas. La música es uno de los marcadores inefables de los estados de ánimo.

Pues bien, el autor de la eterna “Range Life” ha decidido que esta vez su nuevo disco estaría formado por canciones de corte folk, con alguna licencia aventurera como la inicial “ACC Kirtan” que es una pieza con reminiscencia hindús y efecto placebo (arpegios de sitar, guitarras de 12 cuerdas que parece que respiren al ser percutidas, y coros femeninos) que sirve de glorioso arranque.

La primera parte del disco es intachable: la velvetiana “Xian Man” (con el acompañamiento, esplendido, a la guitarra eléctrica de Matt Sweeney), enlaza con lo que parece un homenaje a su amigo David Berman en “The Greatest Own Legal History”. La hermosa “Cash Up”, ésta mecida por una suave brisa matutina, y la desaliñada “Shadowbanned”, cantada con esos falsetes imposibles que tanto gustan al californiano está acolchada por una sección de percusión que es pura psicodelia mántrica.

Llegamos al meridiano del disco. “What Kind Of Person” me recuerda al Songs For Drella aquel litúrgico y magistral homenaje a Warhol por parte de Lou Reed y John Cale, y una flauta la atraviesa en un experimento arriesgado, pero sale indemne de lo que hubiera sido una catástrofe con olor a incienso. Ciertos signos de cansancio llegan ya con “Flowin’ Robes” y “Signal Western” (tanto peyote me tiene ya anestesiado), aunque la estupenda “Brainwashed” – con más de una deuda por saldar con Gene Clark – remonta de nuevo el vuelo. Un disco notable aunque uno eche de menos más la aventura.

Escucha Stephen Malkmus – Traditional Techniques

 

 

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