James Holden – DJ-Kicks (!K7 Records)

Todavía recuerdo en mi etapa noventera de tendencia clubber cuando grababa cassettes con las sesiones dobles de nombres ilustres de la electrónica del momento. Grandes sets analógicos y nombres de lujo como Laurent Garnier, Carl Cox o Funk d’Avoid.

Ha pasado mucho desde entonces y esas entrañables cintas, junto a esos programas radiofónicos de música de baile con sesiones interminables, que nos acompañaban en el coche al volver de una rave clandestina perdida en mitad del campo, están perdidas en las espirales del tiempo.

¿Del todo? Parece ser que no. La serie Dj-Kicks tiene argumentos que continúan dando fuelle a una forma de hacer música que podría considerarse tan dinosaúrica como los discos de Manowar en ámbitos antagónicos.

Para la ocasión, James Holden, presenta una sesión heterogénea alejada de todo integrismo techno o house, lo que permite una apertura de miras y coherencia que no le viene nada mal al minutaje cercano a los setenta minutos. Qué duda cabe que la falta de prejuicios a la hora de mezclar temas, junto a un engarce preciso y en clara progresión, son bazas esenciales para convencer en este tipo de propuestas.

Holden comienza relajado a través de la inquietud generada con Piano Magic (“Wintersport / Cross country”) para disparar píldoras hipnóticas bien pronto como “Disco (musiccargo Remix)” de Grackle o el “Lemon Yoghourt” de Caribou.

Sin duda el momento más bestial, al que nuestro DJ le da la suficiente cancha como para empaparnos bien, es al remix que él mismo elaboró de un tema tan expansivo como “The sun smells too loud” de Mogwai. Otra joya que se reserva el británico es la inclusión de un tema propio inédito para la ocasión, “Triangle folds”, techno de tintes progresivos que articula fenomenalmente la sesión preparándonos a un colofón de celebración pura con la marcianada de “Arwen, namarie” (Didier Pacquette) y el ruidismo de “Catacomb city” (SS pyramid snake).

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