Bryan Ferry – Dylanesque (Virgin)

A lo largo de su discografía, el cantante de eterna voz sedosa ha sido proclive a recrear melodías de su predilección. Cole Porter, Screamin’Jay Hawkins, The Shirelles, The Rolling Stones o The Velvet Underground, entre otros, han sido algunos de sus elegidos dejando resultados singulares. En esta ocasión le toca a Bob Dylan y el resultado es ciertamente curioso.

Desde el principio se hace extraño situar la voz y las maneras de Ferry en el contexto compositivo de Dylan. El británico lleva las canciones de Dylanesque a su terreno y las convierte en ampulosas tomas de rock aséptico que, sin embargo, no sucumben en el intento, a no ser que se escuchen bajo el estricto apego a las versiones originales. La mencionada asepsia de Ferry siempre ha estado presente en su música, no como defecto si no más bien como marca de un sonido que parece esconder capas y que se apoya en la producción de su habitual Rhett Davies.

El resultado hace que este sea un disco que, mostrando su admiración por Dylan, repasa una trayectoria sin más ambición que el disfrute de su cancionero. Quizás en la escucha de este álbum se eche de menos cierto nervio que en las originales era primordial, pero no hay que olvidar que se trata de un disco de adaptaciones que, menos mal, no vulgariza en absoluto a Dylan. Además está hecho por un Ferry que, con su voz y sus maneras de crooner a la vieja usanza, deja claro que aunque pasen los años se mantiene en plena forma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.