Last days of april + Bullitt – Moby Dick (Madrid)

Todos tenemos bandas particulares que nos encogen el corazón y que, por hache o por be, nunca hemos visto en directo.

El pasado sábado tenía la oportunidad de ajustar cuentas con mi sentir ventricular y conseguir por fin ver a los suecos Last days of april en vivo. Está claro que con una carrera tan longeva y con años apartados del punto de mira de los medios, existía en mi algo de incertidumbre ante la velada, si bien el entusiasmo y la ilusión ganaban a priori la partida en mi interior.

Pues bien, la conclusión fue que me llevé una decepción de esas que dejan helado y contrariado por algo que has ansiado durante tanto tiempo. ¿Las claves? Para empezar un Karl Larsson absolutamente desganado, quién sabe si por el cansancio, el pensar que al día siguiente tenían que hacer miles de kilómetros hasta Suecia, el transcurso de la gira por España o el encontrarse una Moby Dick que no llegaba ni a la mitad de aforo. Quién sabe.

La clase y el relativo entusiasmo que aportó por el contrario su segundo guitarrista a las seis cuerdas y al zum-steel, no logró evitar la falta de sangre que cubría temas como “It’s on everything” o “America”. El sonido ampuloso de sus producciones también lastraba el resultado final de las interpretaciones en canciones tan maravillosas como “Lost and found”.

Otro inconveniente fue la afluencia excesiva de temas nuevos, aún por publicar, de lo que será su futuro trabajo, 79 (12), y el ninguneo a casi todo su glorioso pasado: en especial no tocar ni un tema de una obra capital como Angel youth (01) me parece dolorosísimo e incomprensible.

Mi esperanza se aferró puntualmente a la atmósfera conseguida con la introspectiva “All the same” y los desarrollos de “What is here for you is what you bring with you”, de los pocos instantes donde Larsson no deambulaba por el escenario hermético y absolutamente a lo suyo.

Antes de partir con la amargura que me dejó mi linchado deseo pretérito, Bullitt habían demostrado  todo lo contrario, transmitiendo energía y electricidad en una sala aún más desangelada.

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