Nuestras versiones favoritas (Parte I)

Parece que este 2019 todo el mundo se está aficionando a las versiones. Desde Fangoria a Morrissey, sin olvidar a Weezer, The Lemonheads, Mercury Rev o LCD Soundsystem, que en su último trabajo nos regalan nada menos que tres. Desde tiempos inmemoriales multitud de artistas se han rendido a las composiciones ajenas para honrarlas o destrozarlas y en Muzikalia hemos decidido consultar a nuestra redacción, para que cada uno nos hablara de sus favoritas. Aquí tienes un buen número de ellas, nacionales e internacionales, hay para todos los gustos.

The Cure “Sugar Girl” por Buddy

 

Es un track curero que pasa desapercibido. Tienes que ser de los muy achuchaos para tenerla en consideración y conocerla. De hecho está incluida en su disco Join The Dots, de 2004, donde sólo hay rarezas y caras B. La cosa es que en la década de los 2000 me dio por los tributos y esas cosas raras del tributismo ilustrado que tanto se dio. Y entonces cayó en mis manos este Perfect is a cats, porque cualquier cosa que lleve sobreimpreso The Cure soy de tirarme en su busca. Y mira por donde hallé este Saint Honoré, que es un pastelito francés compuesto por dos bollos de masa choux, caramelizados y al que le ponen crema. Pues esta versión, igual. O a la par, que también soy muy golosín. Y como el tema va de azúcar…

Toño Martín

Fleewood Mac “Landslide” por The Smashing Pumpkins

 

El desgarro y la fragilidad siempre han sido dos características que se han fundido admirablemente en The Smashing Pumpkins. La valentía de sentir y de emocionarse sin miedo a las consecuencias fue el leit motive de Billy Corgan desde sus más tiernos inicios. Esa solitaria voz dulce a la par que herida con la única compañía de su acústica fue la que logró adaptar toda la tristeza crepuscular e hipodérmica de un tema tan hermoso como el “Landslide” de Fleetwood Mac. El derrumbe del amor, el paso inexorable del tiempo y el valor a mirarse en el espejo con un nudo en la garganta, sujetando las lágrimas con los párpados diciéndose en silencio “valió la pena”.

Raúl del Olmo

Don McLean “Vincent (Starry Starry Night)” por James Blake

 

Don McLean publicó “Vincent (Starry Starry Night)” en 1971, inspirado por una biografía de Vincent van Gogh que acababa de leer. Desde entonces, además de tener que soportar infames versiones de su tema más conocido, “American Pie”, el americano ha tenido que ver como “Vincent” era recurrentemente vilipendiada por artistas que se atrevían a versionarla, a veces con esmero pero sin tino (Chet Atkins en el 72 lanzaba una versión instrumental que meh, en el mejor de los casos ) y otras veces directamente infumables (la lista es larga, agárrense: Julio Iglesias, Vonda Shepard, Rick Astley, NoFX, Passenger…). Han tenido que pasar 48 años para que al propio McLean no le diera vergüenza ajena una versión de este precioso tema. Es más, la recreación que hizo el pasado año James Blake al piano es extraordinaria (y así lo reconoce el mismo Don McLean: emocionante, comedida, honesta y simplemente brillante. A la altura del original.

Raquel García

Elvis Costello “Shipbuilding” por Suede

Lo cierto es que Suede no han dejado demasiadas versiones de estudio a lo largo de su carrera, pero los londinenses hicieron una excepción con este maravilloso tema de Elvis Costello. Fue con el fin de incluirlo en el recopilatorio benéfico Help (GO!, 95), editado a favor de los refugiados bosnios que en aquel momento huían de la guerra acontecida en su país. El tema fue grabado en algún momento entre Dog Man Star (Nude, 94) y Coming Up (Nude, 97), ya con el joven Richard Oakes (aquí tras el piano) sustituyendo a Bernard Butler. La respetuosa relectura mantiene intactas la elegancia y belleza del original y, en boca de un Brett Anderson en absoluto estado de gracia, logra alcanzar unas excepcionales cotas evocadoras y emotivas.

Raúl Julián

Sharon Van Etten “Love More” por Justin Vernon

 

La paz y la belleza en lo monotonal. Instrumentos que se perciben apenas un instante para desaparecer rápidamente. “Love More” de Sharon Van Etten fue revisionada hasta convertirla en una fantasía brillante dibujada entre los gemelos Dessner y Justin Vernon, cuya voz parte del falsete frágil y delicado para culminar en lo dolorido para poder imaginarlo, entre lágrimas, cantando eso de “she made me love more”. Pelos como escarpias.

Mané López 

Family “Nadadora” por La Buena Vida

 

En el año 2003 se editó un disco de versiones del icónico Un soplo en el corazón de Family. Entre las atrevidas recreaciones del mítico álbum destaca la relectura que La Buena Vida hacía de “Nadadora”, mezclando el espíritu sintético del tema original con la calidez orgánica propia en esta frágil, dulce y fotográfica microhistoria de húmedos amores imposibles. Donosti sound 2.0.

Edu Cornejo

The Jesus And Mary Chain “Some Candy Talkin” por Richard Hawley

 

Una de las cosas que más me llama la atención de las versiones es cuando enfrentan a dos artistas en principio antagónicos, pero el resultado nos sigue cautivando. Este es el caso de esta recreación a cargo de Richard Hawley, capaz de coger la oscura pieza de los hermanos Reid y llevarla a su terreno a base de clase y majestuosidad. Una canción que The Jesus & Mary Chain lanzaron como single suelto antes de Darklands (1987) y que Hawley grabó como cara B de su sencillo “Hotel Room”.

Manuel Pinazo

Feist “Limit to your love” por James Blake

 

Puede que sea una de las canciones más conocidas de James Blake, pero pocos saben que detrás de este tema puro y de profundos altibajos, se encuentra la cantante y compositora Feist. La canadiense escribió este corte junto con el artista Chilly Gonzales, que colaboró en el álbum The Reminder, y que Blake adaptó para su álbum debut homónimo en 2010. Unos acordes crudos al piano acompañan a la suave voz del británico para abrir paso al oscuro dubstep en esta versión, mostrando la esencia de la canción y resaltando el toque digital de Blake. Una moderna cover que retrata los límites de una relación convertidos en poesía.

Fátima Conde

The Rolling Stones “Satisfaction” por Otis Redding:

 

Antes de que muchos supiéramos el nombre de los autores de aquel riff mágico, mucho antes de que siquiera hubiéramos nacido, un Keith Richards que vivía el camino del exceso hasta sus últimas consecuencias se despertaba en un hotel de Clearwater (Florida) y agarraba su vieja grabadora Philips para dejar constancia de que lo que le había cortado el sueño esa noche no eran los altibajos de las sustancias y el alcohol que consumía con fruición casi profesional sino unas líneas desafinadas de guitarra que martilleaban su fase R.E.M. Después, Mick Jagger descubrió que ahí había una canción y volcó en ella su insatisfacción sexual entreverada de la crítica social de la que era capaz un chico de 22 años. Era mayo de 1965 y apenas unos meses después un negro (no, no fue Chuck Berry, del que por cierto Jagger tomó prestada la frase que sirve de título a la canción) nacido en Georgia reflejó la verdadera naturaleza del tema con arreglos acalorados que incluyó en uno de los mejores discos de la historia. Se titulaba Otis Blue y entre sus cortes incluía una versión a tope de vientos que revocaba el espíritu del original y la transformaba, como todo lo que tocaba el intérprete, en un volcán de lascivia y fuego escénico. Lo que hubiese dado por estar en el lugar y el tiempo del vídeo.

Nota: El original “(I can’t get no) Satisfaction” firmado por Jagger y Richards se publicó como single y fue incluido solo en la edición americana de Out Of Our Heads tras ser número uno en las listas de sencillos de la época.

JJ Caballero

Johnny Mathis “Wild is the wind”  por David Bowie

En 1976 David Bowie está atravesando un momento complicado en lo personal, pero interesante en lo artístico. Su mente se encuentra divagando entre dos mundos, dando los últimos coletazos de su aventura americana y preparando su salto a Europa para dar a luz lo que será su trilogía berlinesa. En su disco de ese año, Station to Station, pueden encontrarse trazos de ambas tendencias, desde el funk de «Golden years» o «Stay» hasta esta monstruosidad críptica con referencias a la cultura europea que es el tema titular. Mi favorita, sin embargo, es su versión del «Wild is the wind» compuesta por dos gigantes de la música para cine: Ned Washington (dos Oscars) y Dimitri Tiomkin (cuatro Oscars). La canción la grabó Johnny Mathis en 1957, aunque fue Nina Simone quien la popularizó años más tarde. Bowie se fijó precisamente en la versión de Nina para crear esta maravilla que es una isla de sensibilidad, soul y melodrama entre su época dance y el inminente futuro electrónico y vanguardista. Desarmante Bowie, confirmando que, pese a todos sus desvaríos de la época, cuando se centra en aprovechar una canción es imbatible. Posiblemente su mejor interpretación vocal de aquellos años.

Fidel Oltra

The Jackson Five “Shake Your Body Down(to the ground)” por Aurora

 

El sello Nuevos Medios dio a conocer a los llamados “Nuevos Flamencos”, y gente como Pata Negra, Ketama, o Ray Heredia tuvieron su momento de máximo esplendor. Otros talentos no tuvieron la suerte esperada como la gran Aurora. En el sello de Mario Pacheco y Cucha Salazar dejó una versión maravillosa de los The Jackson Five que alegría de vivir.

Luis Moner

Radio Futura “Han caído los dos” por Los Deltonos

Los Deltonos no pudieron estar mejor al abordar “Han caído los dos”, para el Sixpack vol.II de hace un par de años (original en De un país en llamas, 1987). Rock de gran calado, muy bien adaptado al gen rythm & blues de los cántabros. Radio Futura y Deltonos, un deseo hecho realidad. 

Chema Domínguez

The Beatles “With a little help from my friends” por Joe Cocker

 

En mi opinión, los Beatles son los nº1 indiscutibles de la historia del pop-rock pero, ¿qué temerario aventurero osaría tratar de superar una sola de sus canciones, haciendo una versión de la misma? Allí que se plantó el bravísimo león, Joe Cocker, en el más célebre festival como es Woodstock y desplegó, en 1969, uno de los más escalofriantes, maestros, atronadores y legendarios “covers” que jamás hayan brotado en cualquier género musical.

Txus Iglesias

 

5 comentarios sobre “Nuestras versiones favoritas (Parte I)

  • el 1 Marzo, 2019 a las 1:21 pm
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    Me gustan, porque pocos habéis ido a las fáciles

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  • el 1 Marzo, 2019 a las 7:32 pm
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    Family – La Buena Vida unidos por Nadadora, no lo conocía y me ha encantado

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  • el 1 Marzo, 2019 a las 9:50 pm
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    Sr. Chinarro también versionó «Han caído los dos» y, desde mi punto de vista, el resultado fue magnífico. La versión de Los Deltonos también es muy buena ?
    A todo esto, no tenía ni idea de que la maravillosa «Landslide» era de Fleetwood Mac ? ¡Gracias por el aporte!

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    • el 1 Marzo, 2019 a las 9:51 pm
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      Esos “?” pretenden ser emoticonos…

  • el 5 Marzo, 2019 a las 11:05 pm
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    Grandes canciones, y algunas versiones muy buenas que desconocía, y en cambio conocía versionadas por otros artistas (por ejemplo, “Landslide”, versionada con éxito por las Dixie Chicks). En el caso de Joe Cocker, un versionador por excelencia, gran “cover” sí, cuando no una nueva recreación del tema, casi una canción con vida e historia propia, surgida del original. Enhorabuena por la iniciativa, de la que siempre salen aprendizajes más que interesantes. Un saludo.

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