Overhead

No puedes hacer música y pensar cómo se venderá. Si haces esto, harías como todas las propuestas comerciales, no sería una música real. Yo hago mi música y luego se verá si vende, pero al menos hago lo que quiero.

Mañana no demasiado fría en una céntrica calle de Madrid. Se respira cierto aire intelectual. De hecho, el punto de encuentro, un coqueto hotel, es el único negocio de la zona que no se dedica a los libros. Nos acomodamos, vigilados por una armadura medieval, en una preciosa sala. Nicolas Leroux (vocalista, compositor y alma del grupo), francés, y un servidor, español, deciden entenderse en inglés. No hay ningún problema, aunque sus cinco años de estancia en Londres hacen que su acento supere al mío, ‘made in academia’.

¿Cómo surge el grupo?

Estuve viviendo 5 años en Londres y decidí empezar a hacer música, antes hice pintura. Volví a Francia, estuve 3 años en solitario, componiendo todas las canciones y escribiendo las letras. Tras esos tres años, empecé a formar el grupo. Christophe, el batería, vivía en el mismo pueblo a la afueras de París, que fue quién me introdujo al bajista y éste al resto. Recientemente hemos incorporado a un nuevo guitarrista.

¿Cómo definirías la música de Overhead?

Es difícil de definir. Tenemos diferentes influencias, algo de jazz, algo de rocknroll, incluso electrónica. Es algo como jazz-triphop, jazz-rock, no sé.

¿Qué pretendes transmitir?

Quiero que la gente se sienta partícipe de los sentimientos del álbum, porque todas las letras hablan de cosas que me han pasado, que he visto o que he sentido, simplemente se lo cuento a ellos. Ver si a ellos le han pasado las mismas cosas, si hay conexión entre ellos y yo por la manera de vivir las experiencias.

El productor ha sido Stephane Alf Briat (Air, Phoenix…). ¿Cómo ha sido trabajar con él?

Estuvo muy bien, tenemos la misma cultura musical, así que entendió el tipo de sonido que queríamos tener. Fue muy fácil trabajar con él. Es el tío que puede conseguir el toque 70s en los instrumentos.

Franceses cantando en inglés. ¿Por qué?

Porque muchas de mis influencias son inglesas o americanas, porque estuve 5 años viviendo en Londres, así que me habitué al lenguaje, y la música de Overhead es más fácil de cantar en inglés, para mí suena mejor. Me gustaría cantar en francés pero tendría que ser una música diferente.

Vuestro estilo es un impedimento para hacerse un hueco en el mercado musical…

No puedes hacer música y pensar cómo se venderá. Si haces esto, harías como todas las propuestas comerciales, no sería una música real. Yo hago mi música y luego se verá si vende, pero al menos hago lo que quiero. No necesitas mucho dinero para crear música, para grabar discos sí, pero para eso están las compañías. Y si una compañía se interesa por tu música es porque piensan que puede vender. Me conformo con vender lo mínimo.

Internet y piratería: ¿beneficioso o perjudicial?

Internet es importante porque es la mejor manera de contactar con mucha gente, no me preocupa el papel de internet en la industria musical, porque cuando compro un disco, lo compro porque trae las letras, las fotos, es un objeto. Es mejor tener esto que tener una copia, la música en sí no es suficiente, el trabajo artístico que rodea al disco es fundamental. Todas las majors están empezando a tener websites donde pagas por la música, tratan de encontrar una solución. Creo que forma parte de una nueva generación, una nueva manera de vivir la música. Los discos son caros, sí, pero yo, por ejemplo, compro vinilos muy baratos en una especie de mercado en Francia.

¿Qué conoces musicalmente de España?

No conozco mucho, en Francia no hay demasiada información sobre música española. Me interesa el típico flamenco. Cuando voy a un país, me gusta tener una muestra de la música típica de ese país, por ejemplo Camarón.

La voz toma protagonismo en el álbum frente a los instrumentos, ¿una pretensión?
Cuando las canciones son ruidosas, la voz puede bajar, pero cuando son más lentas, me gusta que la voz esté delante, que la puedas oír muy cercana. Pero la batería (me gusta tocarla, quizá la toque en el próximo álbum) es muy importante para mí en el ritmo, como los demás instrumentos. En la mezcla final hay una canción que defender y la voz está enfrente, para que se escuchen claras las letras, al estilo de los 70’s.

¿Cuál es vuestro sueño?

Vender lo suficiente para seguir, pero especialmente hacer giras y llegar a más gente

¿Qué me dirías para convencerme de comprar “Silent Witness”?

Si quieres tener sentimientos y si te gustan las atmósferas en la música, debes comprar este álbum. Es un testimonio de todo lo que puedes sentir, muy personal.

¿Planes de futuro?

En febrero empezaremos a hacer una gira hasta el verano en Francia, espero venir a España. Nos gustaría tocar en Benicássim, también en Madrid y Barcelona.

¿Consideras a Thom Yorke y Jeff Buckley como referencias a la hora de cantar?

Mis principales influencias son anteriores: Scott Walker, Morissey de Smiths, Jim Morrison, incluso Joni Mitchell.

¿Qué sobra y qué falta en el mundo de la música?

Quitaría muchas propuestas comerciales, que son gratuitas, para poner cosas más personales, más honestas.

La melancolía que impregna el disco, ¿se corresponde con vuestra personalidad?

Principalmente sí, pero es melancolía, no tristeza. Creo que es un problema típico francés.

¿Sigues algún método de composición?

No hay realmente un método, lo hago como cuando pinto, tal como viene. Muchas veces la música viene antes y luego hago la letra.

Se acerca el fin del año, ¿qué disco destacarías?

El último de Sigur Ros está muy bien, también el de Interpol es bonito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.