Pauline en la Playa – Sala Galileo (Madrid)

Una lección de pop bonito es lo que ofrecieron Pauline en la Playa en su actuación en la madrileña sala Galileo. Letras con toques naïf, melodías suaves con leves aires de jazz y las dulces voces de las hermanas Álvarez fueron elementos suficientes para crear una atmósfera cálida y envolvente.

Con “Rueda Corazón”, aquel primer y pegadizo single de Tormenta de ranas, comenzó una gran noche que será recordada como la consagración en directo de las dos asturianas. Después, y para seguir con el buen humor, el dúo, acompañado por una banda donde había sitio para las trompetas, las flautas o los violines, interpretó con buen humor la simpática “Me acurruco”, una de las mejores canciones de su último álbum.

Más tranquila transcurrió “Termitas y otras cosas”, una bossa nova con tema íntimo que consiguió que el público se metiera todavía más en el ambiente de complicidad y buenas vibraciones. En el mismo ambiente de intimidad y buen rollo se desarrollaron sus interpretaciones de “Nada como el hogar”, “Pasos de ratón”, “Acabáramos”, “Mi bañera”, “El erizo” o “Cuento quitamiedos” .

Especialmente emotivas fueron “No hay lugar”, un tema especialmente dedicado al perro de las Pauline, o “Rumbo Norte”, una canción donde las cantantes evocan su Gijón natal. Sin embargo, la gran sorpresa (en este caso también nostálgica) fue la inclusión en su repertorio de “Sola”, una composición de las Undershakers (banda de la que formaron parte las hermanas Álvarez).

Para finalizar la velada, nada mejor que hacerlo con “El gato de Chesire”, una canción con toques de rumba que invita a la alegría y al buen ambiente, algo de lo que van sobradas estas dos asturianas.

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