Sidonie – Oasis Club Teatro (Zaragoza)

Tras pasarse al castellano con el inspirado Fascinado (Sony/BMG, 05), los barceloneses Sidonie dejaron muestras de sus pretensiones con una inferior continuación titulada Costa Azul (Sony/BMG, 07), entregando ahora sin complejos el pop más tradicional y facilón de su carrera en El Incendio (Sony/BMG, 09). Un trabajo que en cualquier caso ha proporcionado al grupo un éxito masivo, tal y como demostró una sala Oasis abarrotada de ansioso público.

La banda, armada con teclista y guitarrista adicional, aportó su energía habitual al triunfo, estrenándose la voz nasal de Marc Ros con sendos rescates de Costa Azul (07) y Fascinado (05), “Nuestro Baile del Viernes” y “La Vida Bohemia”, para pasar inmediatamente a lo que la mayoría reclamaba. Así las canciones de El Incendio (09) fueron repasadas ante una audiencia entusiasmada, ocupando casi al completo la parte central de la actuación. De vistosa interpretación, convencen momentos puntuales como “La Sombra” o “El Adiós” haciendo las veces de efímera despedida, pero en cambio canciones como “A La Vera Del Mar”, “En Mi Garganta” o “Por Ti” resultan forzadas y planas en exceso. Sólo el agradecido espejismo psicodélico de “Sidonie Goes To Varanasi” logró colarse entre la maraña de temas nuevos, con el ya tradicional sitar de un Jesús Senra algo pasado de revoluciones.

Una vez descargados de su reciente álbum, llegó el momento de volver la vista al pasado con el incuestionable trío formado por “Feelin´Down´01”, “On The Sofa” y “Fascinado”, mientras que los extras contaron con los cortes más representativos de sus dos últimos discos, “Costa Azul” y una celebradísima “El Incendio”, justo antes de que una descontrolada, extensa y definitiva “Sidonie Goes To Moog” certificase lo que Sidonie significaban antaño.

No comulgo con los nuevos caminos emprendidos por el trío, que incluyen unas formas demasiado estudiadas y trilladas en pos del aplauso fácil y multitudinario. Sin embargo y a pesar de que Marc, Jesús y Axel ya no se disfrazan ni desnudan en sus conciertos, mantienen ese instinto canalla y gamberro que tanto dio que hablar en sus inicios. Y por eso a la postre siempre termino disfrutando de sus directos.

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