Suede – La Riviera (Madrid)

Una década después de su anterior visita –ubicados en la programación del Wintercase y con una actuación que por entonces significaba su despedida– Suede volvían a pisar suelo madrileño generando una expectación desbordada que, tras colgar el cartel de no hay billetes, desembocó en un ambiente espectacular. Y es que, tras una serie de conciertos previos, la formación londinense ha regresado definitivamente a escena con la publicación del espléndido Bloodsports (2013) y su posterior gira europea.

La banda resultó indiscriminadamente liderada por un desenfrenado Brett Anderson, cuya presencia de magnetismo mesiánico e impecable estado de forma vocal resultó clave en la consecución de una victoria tan trabajada como merecida. La electrizante motivación del cantante compitió en ardor con la incondicional entrega de un público descontrolado ante tal demostración de fuerza y poder escénico.
Una velada iniciada con la bellísima delicadeza atemporal de “Daddy’s Speeding”, y en la que composiciones recientes como “Barriers”, “For The Strangers” y sobre todo ese himno titulado “It Starts And Ends With You”, encajan con asombrosa naturalidad en el cancionero clásico del grupo, junto a himnos como “Trash”, “Killing Of A Flashboy”, “Animal Nitrate”, “The Drowners” o “Can’t Get Enough”.
El quinteto se mostró tan respetuoso en la apuesta por el single evidente como por su faceta más intimista y delicada, incluyendo en la selección piezas de vigoroso romanticismo como “The Asphalt World” o una “Oceans” que, recuperada del con frecuencia menospreciado A New Morning (2002), supuso la sorpresa de la noche. Fue justo antes de que “Still Life” emocionase hasta el límite de la lágrima para a continuación dar paso al incontestable trío de ases formado por “So Young”, “Metal Mickey” y “Beautiful Ones”, con el que, en pleno éxtasis generalizado, finalizaba el grueso del concierto. Una actuación que alcanzó los noventa minutos de duración con unos escasos bises concretados en la atractiva lectura acústica de “She’s In Fashion” y el definitivo tumulto motivado por la incendiaria “New Generation”.
La solidez de la interpretación junto a una actitud inmejorable, la mencionada calidad de las nuevas composiciones, y esa impertérrita capacidad de conexión con sus fieles evitan ampliamente la referencia al combo en términos de estricta nostalgia. La realidad es que Suede están disfrutando en pleno 2013 de una vigencia artística que, sobre el escenario, crece encrespada hasta tornarse impactante, soberbia y, sobre todo, pasional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Content is protected !!