The Coathangers – Larceny & Old Lace (Suicide Squeeze Records)

Poca broma con The Coathangers. Aquellas cuatro gamberras que se reunían en Atlanta para amenizar fiestas se han quitado la tontería y definitivamente se lo están empezando a tomar en serio. La mejor prueba de esto es su tercer disco, Larceny & Old Lace (Suicide Squeeze Records), con el que empiezan a canalizar todo el talento que desperdigaban en sus anteriores discos.

Larceny & Old Lace es la primera experiencia de estas chicas con un estudio de grabación como tal; y las produce, además, Ed Rawls (Black Lips, Deerhunter). Es como el que sale a la civilización después de vivir toda su vida en una cueva y se instala en un hotel de cinco estrellas; agota las bebidas del minibar, abusa del porno de pago hasta las tantas y a la mañana siguiente pide que le suban todos los menús de desayuno a la habitación. Algo parecido le ha pasado a Coathangers con las amplias posibilidades que un estudio de grabación le ofrece a un grupo talentoso.

Las chicas han aprovechado bien la oportunidad. Larceny & Old Lace sigue teniendo esos brotes de rabia y mala leche que había en Scramble, pero todo está debidamente reconducido por los canales oportunos. Ya no es el revoltijo de sus anteriores discos, aquel bazar en el que había que apartar mucho “ruido” para encontrar las mejores piezas. Siguen fabricando muy buenos temas de punk y rock oscuro y “ruidista”, sin haber perdido un ápice de ese sonido garage a pesar de entrar en un estudio por primera vez; canciones como “Hurricane”, “Trailer park boneyard”, “Call to nothing” o “Johnny” lo demuestran a la perfección.

Pero la aparición de Ed Rawls ha servido para resaltar pequeños detalles que antes eran sólo eso, detalles. Por ejemplo, el protagonismo del teclado; si bien ya aparecía de forma anecdótica en su anterior disco, es ahora cuando luce de verdad, especialmente en temas como “Jaybird”, “My baby” o “Well alright”. Esta última, un blues demencial, fronterizo y ebrio, acompaña a dos temas que emergen relucientes de entre la esquizofrenia: un medio tiempo casi pop (“Go away”) y una balada asombrosamente creíble (“Tabbaco Rd.”).

Ahora ya sólo falta que alguien se digne a traerlas a España para disfrutar de lo que debe de ser un directo explosivo.

Escucha en Spotify: The Coathganers – Larceny & Old lace

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.