Viva Belgrado – Ulises (Aloud Music)

Hace un tiempo mi compañero Jorge Salas publicó en esta revista un artículo titulado “La genealogía del grito”, en el que hacía un repaso exhaustivo a los más grandes gritones (y gritonas) de la historia del rock. Aunque allí no se mencionaba, en los últimos años el grito se ha convertido casi en un género en sí mismo, lo que llaman los anglosajones “screamo”, que se trata de una especie de hardcore melódico y extremadamente emotivo surgido en los 90 en los Estados Unidos. Aunque parezca de capa caída, al menos fuera de los círculos más connoisseurs. Para los seguidores del género, uno de los grupos más grandes en castellano es Viva Belgrado.

El segundo álbum de la banda cordobesa, Ulises, debe su nombre a las peripecias cotidianas de Leopold Bloom en el libro de James Joyce, y también a las más épicas y peligrosas del héroe homérico de La Odisea. El grito de Viva Belgrado nace del agotamiento y la angustia de vernos atrapados en un viaje que muchas veces no hemos escogido, un viaje que tiene lugar a lo largo del día (“Por la mañana temprano) o durante toda una vida (“Pleiades/Pasaportes”), vinculando así ambos conceptos en uno que todos conocemos y sufrimos: la existencia como odisea complicada, cotidiana, ineludible, demasiadas veces angustiosa.

La crudeza de la música de Viva Belgrado se mantiene, incluso se incrementa, pero se apuesta también por la variedad, por no dar la espalda a las melodías ni resistirse a experimentar con nuevos sonidos y construcciones de la canción. Así, hay momentos para algo a medio camino entre el spoken-word y el rap, al tiempo que se dejan caer aquí y allá unas letanías existenciales que harán las delicias de los aficionados a los momentos más confesionales de Greg Dulli con sus Afghan Whigs, o quizás de Standstill, por poner dos ejemplos. También se atreven con un tema instrumental, “Aeropuertos”, y en general hay algunas canciones donde se atreven a acercarse a ese post-rock instrumental y matemático que tanto y tan bien cultivan muchos otros grupos de Aloud Music.

Un disco interesante, si uno no se asusta a las primeras de cambio con los desgarradores berridos del cantante. Hay más en Ulises, mucho más, y vale la pena escarbar hasta encontrarlo.

 

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