Lisa Hannigan – At Swim (Hoop Recordings)

Lisa Hannigan vuelve pulida como un vidrio que ha pasado cinco años en el mar con un disco trágico y sereno grabado entre las paredes de una iglesia neoyorquina.

Este verano tuve el privilegio de escuchar por primera vez sus nuevas canciones en un concierto que ofreció en una iglesia de la pequeña localidad irlandesa de Clonmell. Los sonidos de su nueva música se movían cómodos por un territorio similar al refugio sagrado que eligió la irlandesa para grabar su tercer LP en Nueva York. El título funciona como eje principal de todas las historias que nos cuenta esta compositora, ya que At Swim es un mar en todos sus accidentes climatológicos.

Vulgarmente, podríamos decir que es su disco menos ñoño hasta la fecha. Nada de bailes pendulares con el ukele ni letras optimistas para dejar claro a Damien Rice que lo tiene más que olvidado. Aunque a veces se explaya en baladas como “A Prayer for the Dying”, el barco con el que navega da vueltas en espiral con temas como “Lo” y deja claras sus intenciones en declaraciones como “Undertow”, “quiero bañarme en tu corriente… quiero flotar en cada palabra que dices”. Regalos como el a capela de “Anahorish” o las pulsaciones felinas en el piano de Ora lo convierten en un disco casi navideño, pero se mete tanto en profundidades marinas de voz grave y manos juntas como “We, the Drawned” y la fantasmal “Barton”, que al final te quedas para una copa más.

A una pusilánime no le piden que reescriba “Danny Boy” para una de las escenas más dramáticas de la temporada 2 de Fargo. Ese tema ya marcó la vía que tomaría At Swim lejos de aquellas canciones juguetonas que pasaban de lo estival a lo cansino. Hannigan se ha echado a la mar para lanzar objetos que flotan de manera diferente en cada canción. Un mar con luces en el puerto como “Snow” y que pisa tierra con “Funeral Suit” para recordar a los que descansan bajo ella. Aunque a veces solamente basta con la sencillez de los tres minutos de ‘Fall’ para que nos convenza un disco desde el primer instante, esta irlandesa nos hace navegar con gusto y termina dejándonos con ganas de subirnos una vez más a su barco para volver a escuchar sus historias sobre el paso del tiempo, el mar, los tesoros, las noches sin dormir, la sensación de perderse en alguien, los días a la deriva, la vuelta a casa y los ahogados que quedan atrás.

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