Recordamos a The Cramps. Tres años sin Lux Interior

Intro

Hace apenas unos días se cumplían cuatro años de la muerte de Lux Interior, el único tipo capaz de calzar unos tacones de aguja de veinte centímetros sobre un escenario sin matarse y parecer amenazador y elegante a la vez. Falleció en el hospital Glendale Memorial Hospital de Los Ángeles a los sesenta años de edad, el 4 de febrero del 2009. No podíamos pasarlo por alto y hemos querido rendirle este pequeño homenaje.

Mi primer contacto con The Cramps fue más allá de lo musical. Por aquel entonces (ya ni recuerdo el año, mayor que va siendo uno) entraba en mi casa una revista de cómics llamada Metal Hurlant. En la misma, se publicaban las historietas de un dibujante francés llamado Serge Clerc que solían versar, entre otras cosas, sobre bandas de rock’n’roll. Una tarde de verano abrí el ultimo numero de Metal Hurlant y allí estaban ellos, mirándome amenazadores, The Cramps en un dibujo emulando a Tales From the Crypt. Huelga decir que el dibujante había sustituido Crypt por Cramps.

No es difícil imaginar que la estética, peinados y ese aire de enterradores locos hicieron mella en un chaval que ya había escuchado a otros grupos punks. Entenderéis, también, que eran otros tiempos (cosa que a menudo solemos olvidar) y todavía no sabíamos que era todo eso de las descargas. Ni siquiera lo que era un CD.

O te gastabas la pasta en un vinilo o cassette (a menudo imposibles de encontrar dependiendo de qué artista), o tenías la suerte de que tu hermano mayor se comprara el disco del artista de turno. Si eras de los más suertudos entonces tenías un amigo con alto poder adquisitivo y te los grababa. Más tarde, y gracias a la revista Ruta 66, conseguí una cassette llamada “The Garbage Tapes”, que aún conservo como oro en paño, que recopila sus primeras maquetas y grabaciones sin la mezcla final de su primer L.P. ¡Toda una joya, oigan!

Historia

No nos equivocamos si decimos que el germen inicial de The Cramps comenzó en Sacramento (California) en 1972 cuando Erick Lee Purkhiser (Lux Interior) conoció a Kristy Wallace (Poison Ivy). Entre ellos surgió algo más que amor cuando se dieron cuenta que ambos adoraban el rock’n’roll más oscuro de los cincuenta y los films de terror y ciencia ficción de la misma época. Por si esto fuera poco, los dos se habían apuntado a clases de chamanismo en la universidad en la que ambos estudiaban. Poco podía sospechar la joven pareja que sus destinos se acaban de sellar eternamente, con una solidez que ya quisieran para si mismos muchos matrimonios auspiciados mediante el sacramento de cualquier religión, y que de su unión iba a nacer uno de los capítulos más excitantes de la historia del rock’n’roll.

No pasó mucho tiempo antes de que la pareja decidiera que tenían que montar su propia banda de rock’n’roll. Kristy ya sabía algunos acordes de guitarra, así que fue ella la que se decidió por las seis cuerdas y Erick por la voz. A finales de 1973 se fueron a vivir a Ohio y tras estar poco más de un año allí, y ya con la idea fija de llevar a cabo su proyecto musical, decidieron cambiar de ciudad, ya que Ohio no parecía un buen sitio para el rock. Ya se comenzaba a hablar de ciertas bandas que había en Nueva York y de un club llamado el CBGB y los dos músicos en ciernes estaban al tanto de ello. Deciden, pues, hacer las maletas y plantarse en la ciudad de los rascacielos.

LuxInterior_PoisonIvy

Es allí donde Eric conoce al que posteriormente sería el guitarrista de The Cramps, Bryan Gregory (Greg Beckerleg), con el que rápidamente hace buenas migas por tener las mismas aficiones y planteamientos estéticos (color negro para desayunar, comer y cenar). La formación inicial de The Cramps se completa con Miriam Linna a la batería, aunque esta última dejó la formación al cabo poco menos de un año y algunos conciertos por la ciudad de New York. Corría ya el año 1977 cuando el que fuera el batería por antonomasia de The Cramps, Nick Knox, entró en la banda, consolidando de esta manera el sonido y la que fuera la formación con la que, de verdad, comenzarían a dejar bocas abiertas en sus actuaciones.

El sonido del cuarteto ya despuntaba de entre todas las bandas punks de la época, la ausencia de bajo hacía más salvaje el ya de por sí enfermo universo sonoro de The Cramps, los ritmos hipnóticos de la batería y la presencia de Lux, Poison y Bryan (con su inseparable y ruidosa Flying V de lunares) se encargaban del resto.

En 1978 graban dos singles (“The Way I Walk” y “Human Fly” posteriormente recopilados en el E.P “Gravest Hits”) en Austin, a las ordenes de Alex Chilton (Box Tops, Big Star…), otro genio que merecería un especial para él solo, y comienzan a girar por Europa teloneando al grupo The Police.

A su regreso a Estados Unidos se preparan para grabar lo que sería su primer L.P, el increíble Songs the Lord Taught Us. Un compendio de rock’n’roll en el que se fusionan a partes iguales surf, garage, punk, rockabilly… En el mismo, aparte de canciones propias, encontramos estupendas versiones, llevadas a su universo fuzz particular, de The Sonics (Strychnine), “Rock on the Moon”  (J. Burnette) o “Sunglasses after Dark” (Dwight Pullen), todo ello aderezado por la particular imaginería formato “serie b” del grupo.

El disco es muy buen recibido en todos los circuitos “underground” y las radios universitarias (en aquel entonces un punto muy fuerte de promoción para las bandas en los Estados Unidos) haciendo que el grupo comience a girar de nuevo por multitud de locales. No todo iba a ser perfecto, al poco tiempo Bryan Gregory abandona la banda y The Cramps tienen que buscar nuevo guitarrista.

Este episodio bien se merece su tiempo, ya que la versión oficial de la banda siempre ha sido que Bryan Gregory se fue con la furgoneta, dejando a The Cramps sin instrumentos y backline, después de una actuación. Su conocida, en aquel entonces, adicción a la heroína hizo creíble esta versión. Más tarde salieron rumores, probablemente desde la propia banda, de que Bryan había abandonado la formación para ingresar en una secta satánica de California. Finalmente, Bryan Gregory explicó en varias entrevistas a principios de los noventa que, realmente, Lux y Poison le habían echado de la banda por querer abrir su estilo musical. Ellos querían seguir fieles al estilo Cramps y Bryan quería tirar más por el after punk vía UK. Sea como fuere, las diferencias entre Bryan y la pareja Lux/Ivy fueron irreconciliables a raíz del suceso, y nunca más se volvieron a dirigir la palabra.

Por aquel entonces The Cramps ya tenían su propio club de fans (Legion of the Cramped) creado por Lindsay Hutton (el creador y editor del legendario fanzine The Next Big Thing) y un joven británico llamado Steven Patrick Morrissey, más conocido como Morrissey. Desde la Legión de los Cramped se editaba un fanzine, se hacían chapitas, pegatinas y esto ayudó mucho a engrandecer la leyenda de The Cramps. Después de hacer pruebas a algunos guitarristas, finalmente se quedaron con Kid Congo Powers (compañero del gran Jeffrey Le Pierce en The Gun Club) y la formación parece que quedó, de momento, estable.

Al año siguiente (1981) sale a la venta su segundo L.P, la continuación natural de Songs the…; Psychedelic Jungle, un disco en el que repiten la formula marca de la casa: fuzz, guitarras sangrantes, ritmos hipnóticos, homenajes a sus músicos favoritos y, por supuesto, la voz de ultratumba de Lux Interior, pero en el que no consiguen plasmar la dureza y crudeza que siempre les acompañaría en directo, alcanzada en su primer disco y maquetas.

TheCramps_Songsthelordtaughtus

En esos momentos la banda en su totalidad se encuentra afincada en Los Angeles, cansados del frío invierno neoyorquino y de la competencia en cuanto a grupos de la Gran Manzana. En ese mismo año se enfrentan a una disputa legal con la que era su compañía discográfica (IRS) y eso les mantiene alejados de los estudios discográficos y de las tiendas hasta 1983, año en el que se edita Smell of Female, grabado en directo en el mítico club The Pippermint Lounge. Ese mismo año Kid Congo Powers abandona la banda, dejando el rumbo de The Cramps totalmente en manos de Lux y Poison Ivy. Hacen multitud de pruebas a nuevos aspirantes a crampeds y en los siguientes años llegan a pasar hasta siete guitarristas distintos por la formación.

Durante los siguientes cuatro años, The Cramps vuelven a desaparecer del mapa de las tiendas de discos, sobre todo por desavenencias con la política de las diferentes compañías discográficas y por no encontrar ninguna con la que llegar a un acuerdo. Cuando todo parece perdido para el cuarteto de muertos vivientes, firman un contrato con el sello británico, especializado en garage y sixties, Big Beat (no confundir con el sello británico de electrónica) y editan uno de los considerados, de forma unánime, mejores discos de su carrera A Date with Elvis. Fue en este disco la primera vez que The Cramps empiezan a utilizar el bajo, instrumento cuya falta había sido una de las señas de identidad del grupo. A los pocos meses de la grabación, entra como bajista Candy del Mar, dotando a la banda de un sonido más dinámico.

En 1990 editan lo que para mí, a pesar de lo que os cuenten por ahí, es otro de sus discos imprescindibles (considerado por algunos “eruditos” como un trabajo menor), se trata de Stay Sick. Un trabajo convertido en toda una declaración de principios, empezando por el título, que da joyas como “The Creature from the Black Leather Lagoon”, “Bikini Girls with Machine Guns” (dando lugar a aquel famoso poster de Poison Ivy posando con una metralleta) o “Bop Pills”. En la contraportada del disco aparecen Nick Knox y Lux Interior vestidos de mujeres junto a las dos damas cramped, pareciendo un grupo de féminas.

TheCramps_3

En 1991 Nick Knox abandona la banda, cansado de la vida en la carretera y las penurias de los tours, lo que supone un duro varapalo para The Cramps, que, a pesar de tener en Lux e Ivy sus dos pilares fundamentales, había encontrado en Nick uno de sus puntos fuertes. A partir de ahí la formación nunca volvería a ser estable, pasando por ella multitud de baterías y bajistas (Candy del Mar también se va en 1991). Casualidad o no, las grabaciones de The Cramps nunca volverían a alcanzar el nivel de creatividad y salvajismo de sus discos anteriores salvo en canciones sueltas de diferentes discos, aunque en sus directos, eso sí, seguirían igual de canallas y por Lux Interior parece que siguieran sin pasar los años.

A pesar de todo ello, la leyenda sigue creciendo y a nivel comercial logran lo impensable para una banda de sus características y fichan por Warner en 1994, logrando, con su disco Flamejob, niveles de ventas antes impensables y cotas de popularidad, sobre todo en Estados Unidos, a la altura de Sensación de Vivir, serie televisiva en la que aparecen en un capitulo. En 1997 los punkies del sello Epitaph (en sus años dorados) se rinden a los pies de Lux Interior y los suyos y les consiguen fichar para su catalogo, logrando que toda una nueva generación de jóvenes punks admiradores de Offspring conozcan a una banda con actitud punk de verdad.

De la etapa Epitaph queda el disco Big Beat from Badsville y la inclusión de la banda en grandes festivales y giras por toda Europa. Glorioso fue el concierto que dieron en el Festimad del año 1998 y que un servidor recuerda como uno de los mejores de su vida. No serian más de las 21:00 cuando The Cramps salieron al escenario grande del Parque del Soto, capitaneados por un Lux embutido en vinilo y terciopelo negro (¡con esas temperaturas!) y pusieron literalmente patas arriba todo el Festimad. Recuerdo, con una sonrisa dibujada en mi boca, las diferentes reacciones del público: desde los que se entregaron al primer acorde, a los jóvenes punkies “patineteros” que no sabían muy bien de que iba todo eso, pero que no eran capaces de apartar su vista del Rey Zombie. También es difícil de olvidar las carreras de los técnicos de escenario detrás de Lux, tratando de poner a salvo monitores y pies de micros que el bueno de Lux se empeñaba en maltratar. Una de las actuaciones más bestias que he visto en mi vida.

The Cramps volverían a los grandes escenarios festivaleros de España en el año 2003, en la segunda edición del Azkena. En esta ocasión, a pesar de empezar mucho más fríos que en el Festimad (en Móstoles a los diez minutos Lux ya se había cargado medio escenario) su actuación fue ganando enteros con canciones como “Garbage Man” o “Sunglasses after Dark”, Lux acabó bebiéndose una botella de vino y rompiéndola en el escenario, destrozando varios micros, reventando parte de la batería, golpeando salvajemente algunos monitores y, como regalo final, sacándose su miembro. Parte del público, quizás demasiado rockero de libro, acabó algo indignado por el espectáculo ofrecido por aquel tipo alto llamado Lux Interior. En el 2003 graban su último trabajo en estudio, Fiends od Dope Island, disco en el que siguen fieles a sus principios estéticos y musicales, pero en el que no logran alcanzar grandes momentos. Seamos sinceros, el álbum se llega a hacer incluso pesado.

El 11 de noviembre del 2006 The Cramps hacen su última actuación, durante la gira de su recopilatorio How to Make a Monster, junto al grupo The Gore Gore Girls, en The House of Blues, Anaheim, California. Las críticas del concierto, que he podido encontrar en la red, hablan de un Lux Interior en plena forma y amenazante, como siempre, sobre el escenario.

LuxInterior

Esta actitud sobre las tablas contrastaba con la forma real de ser de Lux Interior, alejado en la vida real de excesos y actitudes fuera de lugar. Todos los que le conocían hablaban de un tipo tranquilo, educado y casi tímido. Aunque parezca mentira, no le gustaba demasiado conceder entrevistas (aunque luego las hacía de buen grado), ni salir en fotos, y pocas veces se dejó fotografiar fuera del personaje creado. Gustaba de pasear por las noches con su esposa, Poison Ivy, y sus perros, y de saborear la comida vegetariana de la que era consumidor desde los años noventa.

Al contrario de lo que se dijo en algunos medios de comunicación, Poison Ivy aclaró algunos días más tarde que Lux no murió de una larga enfermedad que finalmente le produjo una insuficiencia cardiaca. A Lux lo mató una disección aortica ocurrida repentinamente y que le llevó al hospital durante cinco días en los que estuvo luchando contra la muerte. La batalla la perdió el cuatro de febrero del 2009. Según las propias palabras de Poison, estaban pensando en volver a la carga con The Cramps y se encontraban trabajando en nuevas canciones.

Desde la web oficial de The Cramps, Poison pidió a los fans que respetaran la decisión de enterrar a Lux en un cementerio (del cual nunca se ha dicho su ubicación), de forma totalmente privada y en familia. Como dato anecdótico, muchos amigos y fans mandaron flores y coronas a la casa de la pareja en Los Ángeles. Poison pidió que, por favor, no se gastaran dinero en eso y si querían homenajear a Lux lo hicieran donando ese dinero a la asociación de beneficencia favorita de Lux www.bestfriends.org

Puedo decir, sin equivocarme demasiado, que el The Cramps es un caso similar al de los Ramones en cuanto la fama de su logotipo en camisetas. Hubo una temporada que no era raro ver a multitud de jóvenes con camisetas o parches con el logo de The Cramps, pero, ciertamente, los niveles de ventas de sus discos nunca pasaron de unas cuantas miles de copias, salvo excepción. No obstante, al igual que en el caso de los de Queens, es imposible no preguntarse qué habría sido de muchas bandas sin la influencia de la pareja más cool de la historia del rock’n’roll.

Como punto final a este homenaje me voy al cementerio a aullar a la luz de la luna, como a Lux le hubiera gustado.

10 Cosas que debes saber sobre The Cramps

En 1978 graban en video su actuación en el Hospital mental de Napa (California). Si no lo has visto nunca, te deberían prohibir hablar de rock’n’roll en público. Justo antes de comenzar la canción “The Way I Walk” se oye esta conversación:

Lux Interior – “We’re The Cramps, and we´re from New York City and we drove 3,000 miles to play for you people.”
Paciente del Hospital Napa – “Fuck you!”
Lux Interior – “And somebody told me you people are crazy! But I´m not so sure about that; you seem to be all right to me.”

En 1981 The Cramps visitaron España por primera vez. Su experiencia en la capital no les gustó nada, hasta el punto de negarse a volver a actuar en Madrid hasta 1998, gracias a la buena gestión de los entonces programadores del Festimad.

Los motivos por esa aversión a los escenarios madrileños fue un incidente acaecido en la sala Rockola de Madrid en mayo de 1981. Muchas leyendas se habían oído de ese concierto, entre ellas que Nick Knox tiró los platos de la batería al público, llegando a herir a gente de gravedad. Simples leyendas urbanas. Después de cotejar con gente que estuvo en el concierto en cuestión (gracias a Miguel y a Lorenzo), la cuestión fue que The Cramps salieron al escenario y todo fue bien hasta que cierto sector del respetable comenzó a escupir a la banda, acto muy de moda en algunos conciertos de esa época, más en un país recién salido de una dictadura que oía campanas y no sabía por dónde. El caso es que el grupo pidió que, por favor, dejaran de escupirles o suspenderían la actuación. Los salivazos siguieron cayendo y The Cramps volvieron a los camerinos. Sí es cierto que Nick Knox lanzó las baquetas (nunca los platos) e hizo amago de golpear a uno de los “escupidores” pero el personal de la sala se lo impidió. En los camerinos, los responsables de la gira convencieron al cuarteto para que salieran a finalizar el concierto y así lo hicieron. Fin de la historia.

3º The Cramps fueron teloneros de The Police en varios conciertos europeos. Sting nunca se mostró muy contento con la idea y rápidamente hizo lo posible para que la banda no tocara demasiados “bolos” con ellos. Al parecer, el hecho de que lograran acaparar tal cantidad de atención al británico le ponía algo nervioso.

PoisonIvy

Como ya hemos comentado, un jovencísimo Morrissey fue el fundador del primer club oficial de fans de The Cramps (Legion of the Cramped) en gran parte precursor de la promoción que el grupo recibió en sus primeros años. Morrissey también se encargó de escribir la reseña del concierto del 29 de marzo de 1980 que The Cramps dieron en Manchester, para la revista Record Mirror. El 5 de febrero del 2009, tan solo un día después de la muerte de Lux, Morrissey interpreta en directo la canción “Something is Squeezing my Skull” en el show de Jimmy Kimmel. Al final de la canción Morrissey grita “Lux Interior!”

5º Lux Interior y Poison Ivy poseían una extensísima colección de fanzines de rock’n’roll y de cine fantástico. Lux siguió adquiriendo este tipo de publicaciones hasta, prácticamente, el final de sus días, porque en ellos, pensaba, se encontraba la auténtica esencia del rock’n’roll.

En 1994 Lux Interior fue preguntado en una entrevista para un magazine norteamericano acerca de su concierto en el Hospital Mental de NapaLux Interior confesó que fueron allí medio engañados y que no sabían lo que se iban a encontrar. Dijo que, aunque pudiera parecer todo lo contrario, para ellos fue una experiencia muy dura y nunca lo hubieran hecho de saber lo que encontraron allí, rodeados de enfermos mentales sin ningún tipo de control y gente prácticamente abandonada a su suerte.

7º Lux Interior tuvo pánico escénico desde el principio hasta el fin de sus días, como llegó a confesar él mismo. Aquel frío lunes 1 de noviembre de 1976, cuando actuó en el CBGB, se sintió tan mal y con tanta inseguridad que lo suplió con mala baba y fiereza sobre el escenario, actitud que se convertiría en seña de identidad de The Cramps durante toda su existencia.

8º Lux Interior, aparte de ser un gran coleccionista de discos de rock’n’roll, era un gran aficionado a la fotografía y estaba fascinado por la imagen en 3D. Coleccionó cámaras fotográficas y cinematográficas estereoscópicas y fue un estudioso del cine de esa tecnología.

Unos días después de la muerte de Lux, el 27 de febrero para ser más exactos, Poison Ivy celebró una ceremonia budista junto a sesenta personas, entre los que se encontraban los más allegados de Lux, denominada “Ascension Astral”, en el lago santuario “Lake Shrine” de Los Angeles.

10º Lux Interior, gran amante de los animales, sobre todo de los perros y los gatos, dedicó gran parte de su tiempo libre a colaborar con la asociación norteamericana de ayuda a las mascotas abandonadas Best Friend Org.

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