Syd Arthur – Apricity (Harvest Records)

Detrás de la calidez de un sol de invierno se esconden en Apricity unas letras más bien frías, que nos hablan de angustia y miedo, y una estética un tanto heterogénea. Este es el tercer álbum de la banda de Canterbury, un disco grabado en California bajo la producción de Jason Falkner, que se aleja sutilmente de las influencias del jazz y el prog de los años 70 que tenían sus primeros trabajos, pero todavía manteniendo este diálogo entre pasado y presente.

Syd Arthur bebe inevitablemente de la particular escena de su ciudad natal, donde crecieron bandas como Soft Machine o Caravan, con una particular forma de manejar estilos como el prog, la psicodelia y el jazz. Con todo, Syd Arthur se ha ido alejando de esta línea propia del legado de sus antepasados para ir a buscar un estilo más accesible que se mueve hacia el pop, como nos muestran los temas “No Peace” o el mismo “Apricity”, tema que cierra el disco de forma estoica y donde culmina todo lo expuesto desde “Coal Mine”: I’m not moving / ‘Til the sun shines on me. Quizá podemos escuchar “Sun Rays” como uno de los clímaxs de Apricity, un tema que enlaza con el campo semántico del disco y donde brilla la complejidad de los arreglos instrumentales. Pero Syd Arthur, como decíamos, no abandona del todo su pasado más prog y psicodélico, como nos demuestran en “Seraphim” y “Evolution”.

La voz de Liam Magill es algo que también cabe destacar, su capacidad de adaptarse al carácter de los temas, a veces susurrados, a veces agrietados.

En conjunto, Apricity es un disco en el que ocurren muchas cosas, desde melodías de violín que se elevan por encima del resto de instrumentación, riffs de guitarra que aparecen y desaparecen, sintetizadores… Es fácil perderse entre todos estos inputs musicales y esta estética que parece cambiar de tema en tema.

Parece que algunos fans de Syd Arthur se han decepcionado con la línea más pop que les ha brindado la producción de Jason Falkner, pero a estos cuatro jóvenes aún les queda recorrido por hacer y nuevas vías por explorar. Para bien o para mal han conseguido sorprender a su público habitual; veremos cómo nos sorprenderán en sus próximos trabajos.

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