Alado Sincera

Somos unos enfermos de la música, compramos mucha y de muchos estilos dentro del rock, algo natural y a la vez consciente, porque nos gustan los discos con espacios diferentes, dentro de un mismo cuerpo

En una de esas clásicas tardes de invierno en Madrid, tan agradables y soleadas, como frías quedamos con Daniel Ardura, cantante, guitarrista y parte fundamental de Alado Sincera, para en principio hablar de la salida de su tercer disco, y acabar conversando de educación, de ciudades, de cultura, y como no, de música.

Y tras encontramos en unos de esos puntos clásicos del barrio de Malasaña, nos dirigimos a una cervecería cercana, para poder charlar tranquilamente. Desde un principio impacta su simpatía, su vitalidad, Daniel es un joven que no llegará a los treinta años, y con un trato agradabilísimo, y ya incluso antes de entrar en el bar y encender la grabadora, ya me está contando, “pues sí, me he mudado a Madrid hará cosa de seis meses por temas de trabajo, y la verdad que estoy encantado”. Pero sin seguir insistiendo (al menos de momento) a cerca del cambio de ciudad desde Barcelona, le sigo hablando de su nuevo disco, y le pregunto a cerca de Repetidor, discográfica con la que han sacado el nuevo disco, a cerca de la cual, no había oído hablar nunca. “Pues es que es una asociación cultural sin ánimo de lucro que hemos creado para poder hacer el disco como nosotros queremos. Por desgracia la grabación del segundo disco fue un poco decepcionante, y Junk, la discográfica con la que sacamos los dos discos anteriores tampoco nos hacía mucho caso, así que nos firmaron la carta de libertad y decidimos montar esto entre unos cuantos amigos, con la intención también de apoyar proyectos pequeños, que muchas veces no tienen hueco en otras discográficas”.

Así que una vez aclarado el tema de la discográfica, y ya sentados tranquilamente en torno a unas cañas, que a lo largo de las dos horas largas que mantuvimos de charla, se fueron multiplicando, le pregunto ya a cerca de qué tal la acogida que le ha dado Madrid, así como de qué tal ha visto en estos meses la escena indie madrileña. “Pues la verdad que genial, a nivel personal, de puta madre. Porque además ha coincidido que desde mi punto de vista, en los últimos años, Barcelona se ha convertido para mi (y para muchos de sus habitantes) en una ciudad muy hostil, y al final se está convirtiendo en una urbe, en la que el ciudadano que vive todos los días, es un marciano, y los guiris (hacia quienes está cada vez más enfocada la ciudad) terminan por aislarte. Me parece que es un modelo de ciudad que ha cambiado demasiado, y me da rabia, porque me encanta Barcelona, y se esté perdiendo el encanto en general de la ciudad, salvo de determinados lugares, como Gracia, Horta y tal… Madrid, me parece que mantiene su idiosincrasia, y me gusta que la gente que vive en Madrid, esté manteniendo este carácter”.

Por suerte me doy cuenta antes de empezarle a hablar sobre urbanismo, de que acabamos de empezar y ya se nos está yendo un poco la conversación por las ramas, así que vuelvo a mirar mi guión, bebo un traguito de cerveza, y casi cortándole, le comento lo impactante que me pareció la evolución que han dado desde su último disco (Cuidado Contigo), que salió en 2007, ”es muy sencillo, creo que hemos encontrado nuestro camino, y al cabo de seis años, hemos conseguido la manera que más nos gusta para expresarnos. Pero el empujoncito que nos hizo dar este cambio, vino como consecuencia de la mala experiencia que tuvimos en el segundo disco con el productor, el cual estuvo parado mucho tiempo, y no sabíamos ni si quiera si finalmente iba a salir adelante o no, porque no nos entendíamos con él, movida a parte con Junk, y al final el disco se recortó, se editó como no era y terminó siendo lo que no era en el inicio”. – ¿y cómo salisteis hacia delante de ese escollo? – “pues gracias a que cuando empezamos a tocar por los garitos, nos dimos cuenta de que las canciones volvían a ser como las habíamos creado, y eso nos hizo decidirnos a que el próximo disco, sería como nosotros queríamos. Así que cuando tuvimos las canciones, hablamos con Frank Rudow (Manta Ray), y todo fue saliendo como nosotros queríamos” . Y como parece que funciona, le pregunto ya un poco más a cerca de la banda, de la forma de trabajar… “la verdad que eso también ayuda, porque desde que Uri entro a tocar el bajo, por fin somos cuatro verdaderos amigos los que formamos el grupo, y eso ha hecho que incluso la forma de componer haya cambiado, trabajando todos juntos sobre un mismo riff, en vez de de intentar acoplar distintas ideas en una misma canción” . Así que al hablar de la forma de hacer canciones, no puedo evitar, sacarle el tema de los tres días seguidos, en los que grabaron el disco de arriba abajo en los estudios de Paco Loco, “esas cosas no se pueden hacer si no llevas ya las canciones muy mamadas, y más aún cuando lo queríamos hacer en directo, después de la mala experiencia de trabajar por pistas en el segundo, así que básicamente la grabación de los temas era muy rápida” , – y con Paco Loco ¿qué tal? – “genial, nos encantó esa filosofía que tiene de no os preocupéis, si algo sale mal, mejor. Y es que es verdad, porque si la cagas y suena mal, no pasa nada, la próxima vez será mejor, y si sale mal, y mola, pues se deja y no pasa nada, así que salvo ataque de sueño, todos los temas fueron entre primera y tercera toma” .

Tras otra ronda de cañas, y ya cada vez más sueltos, y con mayor complicidad, le saco el tema de las letras, y es que es sorprendente cómo ha pasado de largas letras y voz protagonista, a unas letras más cortas, más sencillas, y sin embargo más claras y directas, más importantes y con más mensaje, “fue una reacción física, porque la verdad que acabé un poco harto de mi mismo, y de mi voz al acabar y escuchar el segundo disco, (y David el batería también), así que de forma natural, la voz pasó a ser un instrumento más, quitándole importancia, y cambiando el contenido de las letras”

Y como no podía ser de otra manera, terminamos metiendo el bisturí al disco, y entrando de manera minuciosa a algunas canciones, como por ejemplo el impresionante comienzo que es “el mirador” con unos acordes lentos y su voz desnuda, ¡¡vaya cojones!!… “pues no fue premeditado, ni hubo ningún proceso de construcción, ni nada, la verdad es que nos salió así de forma natural, podría haber llegado a ser una balada rock, pero decidimos no darle más vueltas a la canción y dejarla como está” -y le saco a relucir eso que dice de que la letra, al final, con sangre entra… necesitan los jóvenes escolares un poquito más de mano dura, ¿o qué? – , “bueno, yo creo que va más enfocado hacia el inconformismo que deberíamos mostrar ante la moto que cada día nos están intentando vender, (y en la mayoría de las personas consiguiendo), desde la televisión. Auténticas barbaridades en las que parecen que todo vale, gracias a la memoria cortísima que cada día demuestran los medios”, sí, vosotros está claro que la memoria la tenéis presente, sólo hay que ver el collage de vuestra portada, “pues el tema de la portada es una historia muy buena, de un cuadro inacabado que tenía una amiga en casa, y que le pregunté de quien era, y con quien finalmente contactamos para que nos hiciese las carátulas, y con quien hemos acabado totalmente encantados… Javier Múgica, ¡un tío genial!” , y estarás que otra de esas joyitas es “tú vás” y “tú vas#”, dos claros de luz en mitad los terrenos algo lúgubres que es el disco, “es curioso, porque era el único tema pop que teníamos, pero sólo me salía esa parte de la canción, “tú vas…, tú vas…” así que finalmente alguien dijo, déjalo, mola así, y la verdad que tenía razón, y así se quedo. y siguiendo con la racha, y mirando los títulos del disco, no le puedo dejar de preguntar a cerca de otra de esas palabras extrañas que contiene: “besophonic”, “pues un besofonic, creo que es algo así como una palmadita por la espalda, mientras te están dando por el culo, o el reflejo de la relación que he tenido últimamente con Barcelona, y con todos los no lugares. Todos esos sitios que no pertenecen a ningún lugar, y que son iguales en todas partes, aeropuertos, Zara, Starbucks… algo en lo que desgraciadamente Barcelona se está convirtiendo. Nos venden el beso, pero la realidad es otra muy distinta…” Y de nuevo se vuelve a marchar la conversación por alegres derroteros, más cercanos a la política que a la música, más en torno a la filosofía, que a los riffs de guitarra, hasta que de nuevo otra ronda de cañas aparecen por la mesa, y le pregunto a cerca de la variedad de estilos que recoge el álbum, a cerca del bonito abanico que forman los once temas, “creo que eso es algo que la banda ha tenido desde el principio, somos unos enfermos de la música, compramos mucha música y de muchos estilos dentro del rock, y es algo natural y a la vez consciente. Nos gustan los discos con espacios diferentes, dentro del mismo cuerpo que es grupo”.

Así que ahora que está relajado y desprevenido, le pregunto al más puro estilo Quintero, porque Daniel…, ¿qué es para ti la música? (cara pálida, mirada de susto…) “hostia… no sé si te voy a poder responder… Creo que más que qué es para mi, te podría decir que es una manera de vivir, una actitud, (pero no lo interpretes como un típico way of life), sino como una perspectiva a favor de la cultura en general, que te termina por absorber, y te hace alejarte de las cosas para criticar de otro modo, la estética formal de las cosas. Creo que es una suerte, tanto para el músico (que es mi caso) como para el melómano. Una suerte porque te da armas para poder defenderte, en un lugar donde la educación, y la cultura, parece que cada vez es menos importante” , ay… la educación Daniel… podríamos estar hablando horas a cerca de la baja calidad de la educación, y de a quien interesa más la ignorancia. Si a los pobres jóvenes que parecen que disfrutan de la burrez, o a los políticos, para que definitivamente seamos auténticos burros que no nos preguntemos ni cómo, ni cuando, ni por qué…”terminaremos como Estados Unidos, un mismo puré de patata para cada uno, y sin a penas nadie que se pregunte, hostia, y si yo no quiero puré de patatas”.

Ya para acabar, y viendo que es imposible mantener el guión de la entrevista, y que la conversación a cerca de cualquier tema es interesante, y sorprendentemente común en muchas ocasiones, cumplo el protocolo no escrito de toda entrevista, y le pregunto a cerca de la banda, y de los próximos conciertos, “pues con la banda genial, obviamente nos vemos menos porque ellos siguen en Barcelona, pero gracias al ave voy muy a menudo, y ensayamos más tiempo. Directos, ya tenemos unos cuantos programados, y esperemos que salga alguna gira o minigira que cubra las grandes ciudades para este invierno, o esta primavera”.

Y hasta aquí llega la entrevista con Daniel, más de una hora de agradable charla, que tuvo como continuación, otra hora más de genial coloquio, de nuevo en torno a unas cervezas de esas que están tan bien tiradas, que como llegan se acaban, y entre las que aparecieron temas como la sociedad, las grandes discográficas, la radio por Internet, o futuribles giras, y proyectos, que esperemos nos cuenten en otra próximas ocasión.

Muchas gracias por todo, mucha suerte, y ¡HASTA LA PRÓXIMA!

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