Art School

Me encantaría que la gente piratease todos mis discos

“Art School” tiene un orígen anecdótico: Juanfra y Jorge, vocalista y bajista respectivamente, tocaban juntos desde hacía bastante tiempo. Tocaban dos guitarras y les gustaba, así que cuando un chaval de Murcia les anunció en la nochevieja del 95 que estaba montando una fiesta con varios grupos, no dudaron ni un instante en ofrecerse. Pensaron que el tío era un fantasma y que la cosa no iba en serio; sin embargo, al día siguiente les comunicó que actuaban el día 13 en tal sitio y a tal hora. Juanfra y Jorge se dieron cuenta, ya no sólo de que el asunto iba en serio, sino, fundamentalmente, de la necesidad de encontrar un batería. Entonces, se unió Paco. Así surgió “Art School”.

¿Por qué “Art School”?
Barajábamos varios nombres y este era el que más nos molaba porque significa un montón de cosas para nosotros. Desde la primera canción del primer disco de los “Jam”, hasta el sitio del que provenían los artistas en los 60 y 70, las escuelas de arte. Y además, nos mola como suena.

Supongo que un aspecto en el que nunca existieron dudas son vuestras influencias, ¿no es así?
Los “Jam” son una influencia clarísima. Pero nos gustan mucho los “Who”, “Small Faces”, y un montón de música. Desde música negra a acid jazz o northern soul. Escucho de todo, cada uno tiene su rollo, por ejemplo al batería le gusta latin, samba, bossa nova. Intercambiamos discos entre los componentes del grupo.

¿Qué canción te hubiese gustado componer?
No sé, hay muchas que las oyes y dices vaya temazo. Pero si la hubiese compuesto yo, me sonaría de otra manera. Quizá “Down in the two station and midnight”, pero ninguna en concreto.

Seguramente parte de tus ganancias las destinas a música, ¿cuál es el último disco que has comprado?
En la gira americana compré cinco discos de “Deep Purple”, también el “Quadrophenia” de los “Who” en vinilo, que no lo tenía; un disco de Sting en solitario, el de “If you love somebody”; y un montón de “Aretha Franklin”, las “Supreme”… Llegamos a una tienda en la que el vinilo estaba a 49 centavos y nos dejamos la pasta.

¿Cómo fue esa gira por Estados Unidos?
Cojonuda, once conciertos en Nueva York, Washington, Atlantic City,… Hemos estado allí veintitrés días, un sueño.

El público norteamericano es muy diferente al español, ¿no?
Diferente por muchas razones. Cuando llegabas a una sala estaban allí padres, abuelos, hijos. Aquí tocas para la juventud, allí hay gente de 35 ó 40 que ha oído mucho a los “Jam” a los “Who” y va a ver que grupo actúa. Allí hay un padre con su hijo bebiendo cerveza y loco perdido. Se nota que hay una cultura del rocknroll que aquí no hay, la gente va a ver música en directo por costumbre. América está llena de gente que toca de puta madre: tocamos en Nueva York en un garito, delante tocaron unos chavales mezcla entre “Oasis” y “Nirvana”, pero antes una señora de 55 años y un guitarrista hiperviejo estaban tocando un country alucinante. Son grupos de todas las edades para gente de todas las edades.

Hablamos de diferencias de público, pero ¿cuáles son las que existen entre vuestro anterior trabajo -“Sound gallery”- y el último -“Three close mates”?
El “Sound gallery” fue nuestra primera oportunidad de grabar, teníamos un montón de canciones que no habían salido porque sólo habíamos hecho un par de singles y así fue un disco de trayectoria. Era algo así como voy a grabar todo lo que tengo porque tengo la oportunidad de hacerlo. El “Three close mates” es mucho más planeado, voy a hacer un disco así, con diez u once temas. Más calculado y más redondo a la hora de oírlo, es lo que quería.

¿Qué pretendes transmitir a través de la música?
Todo lo que llevamos dentro, un montón de rabia y energía, todo lo que llevo.

¿Qué sería de “Art School” en otro país en el que la música que hacéis tiene más relevancia que en España?
Creo que seríamos más importantes. De hecho, ahora conozco a un chaval en América que tiene una compañía y flipó con el grupo. Me pidió discos, dossieres de prensa… porque quería hacer un mailing a compañías multinacionales americanas. Nos decía ‘tenéis todo lo que se necesita para ser estrellas del rocknroll en América…tenéis un disco de puta madre, un directo acojonante’. Íbamos a un sitio un miércoles por la noche y nos decían que no nos preocupáramos si la gente se levantaba mientras tocáramos porque al día siguiente trabajaban… y acabábamos el concierto sin que nadie se levantara. El del bar decía ‘se han quedado, esto no ha pasado nunca’.

Volvemos a España, ¿cómo ves el panorama musical en nuestro país?
Bien por un lado y mal por otro. Dentro del rollo independiente hay muchos buenos grupos, hay un circuito de salas para montarte una gira con tu teléfono sin necesidad de un manager. Pero, por otro lado, el sistema da asco…da asco que se oiga a “Papá Levante” cada quince minutos en la radio. Es lamentable porque vienes a cualquier festival como el Yeyé y ves a cada grupazo español, que llevan años tocando y no son una chapuza de grupo prefabricado en directo, que comen mierda. El sistema, la radiofórmula, da asco.

¿Tener un grupo absorbe o hay tiempo para otras cosas?
Estudio guitarra clásica en el conservatorio y filología inglesa y vivo de puta madre. Cuando llega la temporada de tocar, igual cuatro fines de semana seguidos te vas el jueves, vuelves el lunes y el miércoles te toca irte otra vez…estás todo el día en la furgo. Pero cuando toca descansar, cada uno va a su casa a hacer lo que tiene que hacer. Pero sí, suele absorber.

¿Cómo te gustaría que se recordase a “Art School” dentro de cuarenta años?
Cada uno debe recordar a “Art School” como le salga de los huevos porque yo recuerdo a los grupos como me da la gana, independientemente de lo que opine la gente. Hay grupos míticos que me parecen basura y otros no tan míticos me parecen flipantes. La gente tiene derecho a recordar a los grupos como los ha vivido.

¿Estudio o directo?
El directo, “Art School” es un grupo de directo. Grabamos singles, LPs, recopilatorios, pero como disfrutamos de nuestro grupo es tocando directo.

Y eso, ¿se nota a la hora de componer?
No, ahora compongo con un ordenador y si hace falta un violín, lo meto, no pienso ‘esto se me va a quedar vacío’. Grabo y luego lo convierto a una canción tocable por “Art School” en directo, no puedo limitarme.

¿Qué va primero a la hora de componer: la letra o la melodía?
Siempre va primero una melodía, por lo menos en mi caso, y Jorge también. Cojo una guitarra, tengo unas cositas en la cabeza o van saliendo, luego tengo una melodía, y cuando la tengo, hago una estructura, y cuando tengo la canción, cuento algo.

¿Y qué cuentas? ¿En qué te inspiras?
De todo. En cada cosa que veo, huelo o siento. Hablamos mucho de amor, de personajes singulares que podrían ser tú o yo. Intentas contar una historia a partir de un personaje. Ves a alguien barriendo a las 8 de la mañana y te preguntas como vivirá, hasta que de repente hay un personaje y te deja contar algo como si él lo escupiera, poniéndote en su pellejo. No tengo ni idea de cómo vive pero me sirve a mí para darme una idea.

Sois un grupo bastante inmediato. ¿La inmediatez está reñida con la calidad?
No lo creo. La calidad no está reñida con nada. O tienes calidad o no la tienes. Cualquiera que haya oído un poco de música, sabe lo que es bueno y lo que es malo, independientemente de que sea inmediato, barroco o lo que sea. Hay muchos grupos inmediatos (“Sex Pistols”, “Who”, “Jam”) con una calidad atómica, y otros como “Love” que no son nada inmediatos y me flipan.

Napster o la piratería están muy de moda. ¿Qué te dicen estas palabras?
Me encantaría que pirateasen todos mis discos, cuanta más gente lo tenga, mejor, porque no gano dinero con eso, lo gano tocando en directo. Es un problema de las compañías, no mío. Si la gente se piratea mis cds y se los pasa a sus amigos, me parece de puta madre. Hago música para que la gente la oiga, no para que la venda, es problema de compañías.

¿Y éstas suelen ser un freno a la creatividad?
En mi caso jamás nadie me ha dicho como tengo que hacerlo y si algún día me lo dicen, me lo plantearé. La gente con la que he sacado discos siempre ha confiado en las canciones que hago o hace Jorge.

Cambiamos de tercio. Imaginemos que sólo tienes opción a escuchar una canción más antes de morir, ¿cuál sería?
La marcha fúnebre, tío (risas)

¿Qué piensas de este festival, el Euroyeyé de Gijón?
Se sale, adoro este tipo de fiestas. Está muy bien montada, lo llevan haciendo mucho tiempo, saben lo que la gente busca. Es magnífico venir con tus colegas a ponerte como una moto y cinco días bailando la mejor música de la historia.

¿Y del resto de festivales de verano?
De puta madre, me molan porque son un escalón para gente como nosotros. Muchos grupos independientes que nadie oye a no ser que venga al Yeyé, va al Benicassim y dice ‘guau, qué grupo’. “Undershakers”, por ejemplo, vienen de la escena mod y pegan un pelotazo a raíz de eso. Está muy bien porque la gente que no compra un cd pero va a Benicassim porque es un moderno, se da cuenta que un grupo le mola, y si es el tuyo, flipante.

Estoy en un festival y me coinciden los conciertos de “Los Planetas”, “Belle&Sebastian” y “Art School”, ¿por cuál me decido?
No sé, es tu problema. Yo estaré en el de “Art School”, te lo juro, estaré allí.

Tienes quince segundos para convencerme de que compre alguno de tus discos.
Ven a ver un directo de “Art School”, ven a ver uno, que vendemos discos después.

Para finalizar, te dejo elegir la última pregunta.
Uf, me has hecho una entrevista supercompleta, no me esperaba esto. ¡Ah!, mis planes de futuro.

La he dejado a propósito, por si acaso.
Voy a sacar un disco ya, traemos unos temas de la gira americana. Tendrá entre 10 y 12 temas, no vuelvo a grabar un LP de 14. Espero que salga a finales de este año, principios del que viene. Estamos montando una gira para que venga el grupo americano con el que tocamos en EEUU. Queremos una gira en España, un poco en Alemania, Reino Unido, Italia, y nos gustaría presentar un LP para esas fechas. Espero que para principios del año que viene esté funcionando.

Mucha suerte esta noche en el Euroyeyé y también con los proyectos de futuro.
Gracias. Un saludo para Muzikalia.

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