Avey Tare – Down There (Paw Tracks)

En “Cemeteries”, una de las mejores canciones del disco, podemos experimentar la sensación de estar hundiéndonos en una charca de arenas movedizas. Sentir la lenta agonía de ver como poco a poco nuestro cuerpo se hunde en el barro y que cada movimiento que hacemos solo sirve para acelerar el proceso. La vida sigue a nuestro alrededor como si nada estuviera pasando pero la terrible verdad es que estamos desapareciendo para siempre bajo el agua. Poco después que nuestra cabeza ha desaparecido salen a la superficie unas burbujitas de aire y luego la nada, el silencio eterno de allí abajo. Y durante todo este tiempo hemos estado escuchando como esas arenas nos decían que todo estaba bien, que nos iban a quitar ese dolor que sentíamos en el pecho pero es imposible saber si decían la verdad.

Ha sido una desagradable sorpresa descubrir que el mejor momento de popularidad de Animal Collective ha coincidido con los peores años para David Portner. Separado de su esposa, la islandesa Kria Brekken de Múm, y con varias tragedias familiares recientes, Avey Tare entra en la madurez por el camino más difícil. Después de un par de años en que todo sucedía muy deprisa y casi permanentemente inmersos en giras presentando tanto Strawberry Jam como el Merriweather Post Pavillion, Avey Tare se tomó un descanso para abordar sus asuntos y escribir su primer disco bajo la opresiva atmósfera de su situación.

Haría mal cualquier aficionado al colectivo de Baltimore acercarse a este disco desde las mismas perspectivas que lo hacía con los discos del grupo. A pesar que aparentemente guarda muchas similitudes con los primeros discos de Animal Collective, especialmente por la audacia de su sonido y su esquizofrénica manera de cantar, al final uno se da cuenta que el parecido principal es la aparente dificultad que ofrecen al principio. Down There es quizás, teniendo en cuenta lo que nos imaginábamos de éste, uno de los discos más ariscos que han salido este año. Ofrece muy pocas recompensas en las primeras escuchas. La radiografía del cráneo del cocodrilo de la portada es una acertada metáfora de las sensaciones que al final acaba dejando. Que bajo la fantástica y terrible apariencia que ofrece en el fondo no está hecho más que de piel y huesos. Y es que la incómoda sensación de fragilidad no nos abandonará en ningún momento.

En un diagrama cartesiano comparando todos los discos que han salida de la órbita de Animal Collective pondríamos este disco muy alejado del centro. Pero no sería precisamente la coordenada de la calidad la que lo alejaría de éste. En medio de la terrible ola de imitación de la imitación que nos rodea por fin un disco que plantea retos y que no mira a nadie.

ESCUCHA en Spotify: Avey Tare – Down There

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.