Cooper + Cola Jet Set – Joy Eslava (Madrid)

Noche ajetreada de conciertos la del pasado viernes en Madrid, para los amantes de la música independiente con claro acento español. Por una parte, Ratolines actuaban a las siete dentro de las MZK Sessions, por otra los Underwater Tea Party actuaban a las 10 en la sala el sol presentando su segundo largo What Crisis? This Crisis, y para completar el triplete, Cooper, teloneados en esta ocasión por Cola Jet Set, hacía lo propio en la Joy Eslava, con su último largo Aeropuerto.

Poco se hicieron esperar los catalanes, pues a penas cuando pasaban 5 minutos de las ocho y media, y pese a que la sala aún estaba a un cuarto del aforo, salieron valientes al escenario, para seguir rodando y mostrando en directo, su reciente álbum, Guitarras y Tambores. Con la formación de gala, más eléctricos  y con más potencia que en su anterior actuación en la sala Sol, volvieron a interpretar de forma ordenada y divertida, casi todo su nuevo disco.

Buen sonido, mucha energía,  y  tímidos bailes por parte de los asistentes que terminaron por llenar la sala cuando Felipe y los suyos acababan de tocar su afamado “quiéreme” mientras bajaba el telón. Un buen sabor de boca el que dejó el grupo, pero confiemos que en sus futuros conciertos, Cola Jet Set, vuelva a echar mano de algunos temas pasados, que tienen mucha calidad, que gozan de todo el cariño de sus seguidores, y que claramente se han echado de menos en sus últimas actuaciones.

Apenas diez minutos después, y cuando la sala ya contaba con un aspecto digno de los grandes reencuentros, se volvía a alzar el telón entre aplausos para dar la bienvenida al ya mítico y querido por los asistentes Alejandro Díez, quien con su cuidadísima y clásica estética de pantalones de pitillo y zapatos de punta, no tardó ni un santiamén en gritar su ya famoso, un, dos, un dos tres, ya! preludio de un “circulo polar”que no pudo sonar más enérgico y cargado de mejores vibraciones.

Sin apenas descanso, Alejandro, su fiel guitarrista Mario, y los dos nuevos jóvenes componentes encargados de batería y bajo, encadenaban un comienzo de concierto digno de las grandes ocasiones, enlazando canciones potentes tocadas sin apenas descanso, con un sonido espléndido, y con las guitarras y la batería tocando a todo gas,  para conseguir, por medio de temas como, “el sueño” (con una emotiva dedicatoria a Antonio Vega), “rabia”, “el sur” o “cerca del sol”, que todas las ganas contenidas de los asistentes se transformasen en gritos, saltos, bailes y sobre todo, en muy buen rollo. Pero no todo iba a ser alegría, y como en el repertorio de Cooper hay registro para todo, llegaba el momento de la melancolía, y después de toda esa energía liberada, era el tiempo para la calma, para las canciones suaves interpretadas con voz dulce, para canciones como “Steph”, “Cerca del Sol”, “Canción de viernes” o un “Hyde Park”, donde con claridad se apreciaron los brillos llorosos en los ojos de un emocionado Alex. Un intervalo que quizá se hizo algo largo para los ansiosos por saltar, pero que tuvo momentos de tremenda ternura y brillantez. Ya para acabar, y dando forma a una clara tercera parte del concierto, (incluyendo los dos bises), volvió al escenario la energía, los ritmos elevados y las canciones guitarreras que hicieron bailar de nuevo a todos los asistentes, con canciones presentes y pasadas, como “747”, “vértigo”, o un aclamadísimo “buzo” recuperados de su primer LP Fonorama, y que fue el mejor broche que se le podía dar a la velada.

Un concierto con una cuidadísima factura, donde Alex eclipsó todo el escenario con su inmejorable saber estar sobre el escenario, y donde triunfaron las buenas canciones cargadas de sentimientos, que consiguen trasladar el buen rollo a cada uno de los allí presentes. Y es que sin duda que un concierto de Cooper, es un éxito seguro, en el que aunque haya pocas opciones de que te sorprenda con alguna novedad, ya es sorpresa suficiente el poder escucharle con su voz distorsionada cantando “Lisboa”(momento escalofriante de la noche), o el poder comprobar que pese a que pasen los años y cambien los componentes, los directos y las canciones de Cooper, siguen contando con esa calidad y ese alma singular, imposible de comparar con cualquier otro grupo de la escena nacional.

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