Escándalo en una tienda de Barcelona

Polémica a la vista, una vez más. Según informa en su edición de hoy viernes El Périodico de Catalunya, la policia ha “neutralizado” la venta en la conocida tienda Revólver (C/Tallers) del doble disco en directo del concierto de Bruce Springsteen en Barcelona.

Según ha informado SGAE, el responsable es un colaborador de la tienda, que es “bien conocido como pinchadiscos en distintas salas barcelonesas”. Según SGAE, la acción policial se produjo “a raíz de una llamada del mánager del artista, a cuyos oídos había llegado la existencia de un disco pirata registrado sin ningún tipo de permiso en la Ciudad Condal”.

Por último, Pedro Farré, responsable de la Oficina para la defensa de la Propiedad Intelectual de la SGAE, opina que “ahora que la presión policial se intensifica en las calles empiezan a aflorar métodos de distribución alternativos, bien sea a través de internet, en tiendas de discos con pocos escrúpulos o en establecimientos del tipo Todo a 100”.

Puedes leer la nota de prensa de SGAE haciendo click aquí.

Una vez más, la SGAE monta un escándalo (actuación policial, detención del creador, nota de prensa echándose flores) ante un caso que toca a los amantes de la música y que perfectamente podría haberse cerrado sin hacerlo público. Se retira el disco de la tienda, y punto. ¿Para qué montar toda esta pantomima? ¿Por qué colgarse medallas? ¿Sirve esto para parar la pirateria? ¿Se justifica así el porcentaje de derechos de autor que cada mes se quita a todos los creadores españoles? ¿Por qué sólo se retira un bootleg cuando seguro que en la tienda habían muchos más? ¿Se cerrarán todas las tiendas de España que venden bootlegs o se retirarán de la venta?

La grabación de conciertos y su posterior comercialización es una práctica muy extendida no sólo en España, sino en el resto del mundo. En la actualidad, se pueden encontrar bootlegs de cientos de grupos, sin que eso represente ningún tipo de pérdida para el grupo, ni para sus managers, ni para nadie.

Todo lo contrario, muchos han sido los artistas que han agradecido esos conciertos piratas, porque es una forma de difundir sus trabajos en directo, ya que en muchas ocasiones, esos bootlegs en directo tienen una calidad de sonido sobresaliente y un diseño trabajado, cosa que a veces no pasa ni en los discos de estudio.

Que se hable de que “ahora empiezan a aflorar métodos alternativos” produce risa, sobretodo cuando esta práctica se lleva realizando desde hace muchos años. Y se seguirá haciendo, sino es en las tiendas, será en la red, ya que los amantes de la música, precisamente, lo que quieren es eso, material inédito de sus artistas. Y cuanto más raro, mejor. Por eso cada año las ferias de coleccionistas se llenan de locos compradores que se dejan los ahorros de muchos meses.

Por último, esa suposición de definir a Revolver como “tienda con pocos escrúpulos”, suena bastante dura. Revolver es una tienda que se preocupa por la música, y que proporciona, como hacen muchas tiendas de esa misma calle, novedades, rarezas y bootlegs que dificilmente se encuentran en otros sitios. ¿O pretendemos que todas las tiendas vendan lo mismo que El Corte Inglés, discos originales a 20 Euros?

Y es que en definitiva, el único perjudicado, como siempre, es el buen amante de la música o el que piensa que la música es un arte y no sólo un negocio. SGAE sigue demostrando con actitudes como ésta cuales son sus verdaderos intereses, a pesar de ser la representante de TODOS los artistas españoles. Hacer de una detención tan ridícula un logro, un mérito, no tiene razón de ser. La lucha antipiratería debe ir hacía otros lados, nunca hacia las tiendas de discos por el mero hecho de vender conciertos piratas.

Aunque claro, ya no se sabe qué es peor, porque la última brillante idea que se le ha ocurrido a nuestra Sociedad de Gestión favorita es la de utilizar un porcentaje de los derechos de autor para intentar combatir la piratería. De los derechos de autor que genera cada artista, se le quita un porcentaje que se utiliza para anuncios, acciones, etc… que combatan la piratería.

Decisión adoptada, por supuesto, con los votos de los socios con derecho a voto, los que más venden, y que una vez más perjudica a los de siempre, puesto que se retira el mismo porcentaje al que vende 1 millón de copias, que al que vende 500.

Se sabe que el negocio está tocado, que los tiempos que corren son dificiles, y que la piratería es un fenómeno dificil de parar, pero con un poco de consenso e inteligencia por todas las partes afectadas, las consecuencias no serían tan graves.

Bajen los precios, bajen los costes de producción y promoción de cada disco, y bajen el IVA que considera a la música un producto de lujo. Y luego, si quieren, volvemos a hablar.

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