Haymarket Riot – Mog (Thick/Divot Records)

En muchas ocasiones es más sencillo valorar el conjunto que no el contenido individual de un disco, no porque no haya canciones mejores o peores o porque no haya esa “canción favorita” sinó porque al terminar la escucha del disco te das cuenta de que no has escuchado un conjunto de canciones sinó un album global. Este es claramente uno de esos casos (pese a que tengo mis canciones favoritas).

El cambio entre Mog y su anterior largo Bloodshot Eyes (Divot R, 2000) es notable. Determinante ha sido la disidencia de Billy Smith, bateria fundador de la banda, que dejó paso a Shane Hochstetler para la totalidad del disco, aunque actualmente sea el formidable y contundente Brian Wnukowski quien acompañe a la banda. También Mike Bennett ha abandonado el barco para dejar paso a Chris Daly, exmiembro de Sweep the Leg Johnny y que compagina sus funciones de guitarrista también en Just a Fire.

En cuanto a la producción me veo obligado a nombrar a Steve Albini, que creo que directa o indirectamente ha ayudado a potenciar la compactación global del sonido, sonando algo diferentes a anteriores grabaciones, aunque en continúen en la linea que ya empezaron a trazar hace tiempo. (Nota. Como bien rezan ciertas promociones: “Distanciandose, pero sin perder de vista, del toque Fugazi pero más personales que nunca”)

Esta vez la combinación voz-guitarra-bajo-coros da en ciertos momentos resultados memorables, Fred Popolo y Kevin J. Frank (bajo y guitarra respectivamente) alcanzan sus mejores cotas en este disco, pese a que las voces siguen siendo una asignatura pendiente en los directos.

La sensación que queda tras la escucha del disco es que estamos ante buen disco, lo corroboran los primeros minutos con “You Might Know Who We R, But We Know Who You R”, la canción marca de la casa “My Donuts, God Damn!”, “Uneasy Consequence” donde se nos descubren algo diferentes de como nos tienen acostumbrados, “Pushing Air” (mi favorita) o el maravilloso desvanecimiento del album con “Sleep”; pero como comentaba anteriormente, vale más la pena valorarlo en conjunto, como un disco más que recomendable, que no defraudará a los que ya les gustaban anteriormente y que puede atraer a quienes no les conocen, pero que sin duda alguna muestra que aunque Haymarket son reivindicables y que tienen en su haber dos discos muy buenos (y este es uno de ellos), podemos estar contentos de que seguro que lo que nos depararán en el futuro será mejor.

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