Hedtrip – Bikini (Barcelona)

Aunque juegues en casa, cuando se sale al escenario hay que sudar la camiseta y, nunca mejor dicho, eso fue lo que hicieron Hedtrip ante una sala Bikini repleta y entregada, demostrar que son una de las bandas con mayor proyección y potencial del rock nacional.

La presentación oficial de “About useless needs” sirvió para comprobar que la contundencia que se intuye en el trabajo de estudio no tiene contención sobre las tablas y que el quinteto de Barcelona (que ha teloneado a grupos como Life of Agony o Limp Bizkit) desarrolla sobre el escenario una potencia brutal que combinada con la tremenda calidad musical de sus composiciones, resulta en un espectáculo de los que solo las grandes bandas hacen gala.

Hedtrip por Demis Vazquez Hedtrip por Demis Vazquez

Hedtrip por Demis Vazquez Hedtrip por Demis Vazquez

Bajo la proyección de las imágenes que aparecen en “About useless needs”, la descarga comenzaba con “How?” y “Durden Essence” (una de las referencias del disco a la gran película de David Fincher, basada en la novela de Chuck Palahniuk, “El club de la lucha”) con Jonathan y el impecable bajista, a la vez que agitador de masas, Raúl a la cabeza, franqueados por las guitarras de Ferrán y Ramón y todo bajo la contundente batuta rítmica de Víctor tras la batería.

Hedtrip por Demis Vazquez Hedtrip por Demis Vazquez

Hedtrip por Demis Vazquez Hedtrip por Demis Vazquez

El repaso a “About useless needs” fue prácticamente completo, personalmente me encantó la mágica “Smile”, aunque también hubo momentos para temas como “Oxigen” que habría su anterior trabajo “The last impossible desire”. A destacar el principio del bis donde Jonathan y Ferran, acústica en mano, nos deleitaron con “Among whispers”, que recuerda a los mejores temas de los míticos Alice in Chains, demostrando que son capaces de suavizar el registro sin bajar calidad ni credibilidad. El resto de la banda remató la faena.

Hedtrip por Demis Vazquez

Gran noche, en resumen, la que nos brindaron Hedtrip, rock contundente ejecutado con maestría. Si la sala Bikini hubiera sido una plaza de toros los hubiéramos sacado a hombros y por la puerta grande. Lo único malo, el regusto amargo que te queda cuando sales de disfrutar de una gran banda y de un gran concierto, cosa que por suerte ocurre cada vez más, y te das cuenta que si en lugar de venir de Sant Martí, como en el caso de Hedtrip, vinieran de Los Angeles venderían millones de discos. Una lástima.

No quisiera olvidar tampoco, el original show de El increíble kinteto afonía que a capella son capaces de interpretar desde un rap, a un tango o temas de metal como “Reyes del metal” o la satánica “Tristán” sin olvidar el surrealista “Baile del hombre pavo”, todo aderezado de humor, crítica social ( “Machacalpatrón” finalizó con un unánime ”!Cemento, arena y agua para el patrón! ¡Hijos de puta!” ) y la acidez de un especialmente inspirado Padre Thomas. Muy interesantes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.