Javier Colis – Notas De Abajo (El Muelle Records)

El lector con oídos inquietos ya sabrá de sobras quien es y qué ha representado, y aún representa con creces, la figura de Javier Colis en la música rock de este país. Figura capital de la escena underground madrileña de finales de los 80 y 90, formó parte de grupos seminales como Demonios Tus Ojos, Vamos A Morir, y aquella célula de sonidos poéticos y de pop oblicuo mutante que se hizo llamar Mil Dolor Pequeños junto a la poetisa Ajo, Javier Munárriz, y Javier Piñango. Todos estos grupos formaban parte de una escena musical que era lo más parecido a un laboratorio de pruebas en donde mediante el ensayo/error todo tenía cabida, y en esta periferia se fue esculpiendo lo que uno entiende como verdaderamente una escena independiente, esa que estaba ajena a los dictámenes de las modas, los caprichos coyunturales, o el mecenazgo político. Madrid con el sello Triquinoise, y Barcelona con G3G fueron los responsables (no lo únicos, por supuesto, pero sí dos de los sellos más insobornables y avanzados) de expandir unas notas cuyo run run se filtraba desde (muy) abajo, desde lodazales pantanosos, agrestes, y trashumantes. En gran medida, mi formación musical se la debo a grupos como los mencionados antes, y podría añadir a Superelvis, 713avo Amor, Macromassa, Raeo, y un largo etcétera de nombres, conciertos, y recuerdos.

Javier Colis mantiene vivo todo ese espíritu indomable en este excelente disco, Notas Desde Abajo (El Muelle Records, 2018) -con portada cuya simbología dialoga con las pinturas de René Magritte, y dan cuenta de la intrincada relación semiótica e histórica existente entre la palabra y el acto de mirar que le precede – que da continuidad a su libérrima manera de entender el rock, siempre abrazando una sintaxis propia a caballo de múltiples influencias que las hace suyas sin mimetismos que valgan. Colis lanzó hace un par de años otro notable disco titulado Nadie En El Espejo (2016), primero a su nombre desde que debutara en solitario hace casi veinte años con Luna de Agosto (Caridad Producciones), y aquí ofrece un cancionero si cabe más compacto, en lo que en mi opinión es su mejor disco hasta la fecha.

Un recorrido por escarpadas orografías de música fibrosa, visceral y poética, y con una banda perfectamente sincronizada (el arranque inicial con “Buon Giorno”, “De Un Soneto (W.S.44)”, y “La Sonnerie”, es de ensueño). Lirismo afilado y perturbador llega con “Oh, Dioses” y la guitarra de Javier te trepana los sentidos como en su día con Demonios Tus Ojos.

Hay otros momentos igual de evocadores en algunas de las instrumentales como los aires a Ennio Morricone en “Pat G En Embajadores”, el legado feriante de Ray Davies en “Minoria Absoluta”, o ese precioso vals, “Juvé y Camps en Lavapiés”, con ciertos aires de exótica. Hay una luz que nunca se apagará.

Escucha Javier Colis – Notas De Abajo

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