Jessica Pratt – Quiet Signs (Mexican Summer)

Los sonidos que emanan como agua clara y fresca en forma de canciones del mástil de la guitarra y del hilo de voz de Jessica Pratt podrían pasar por piezas olvidadas de folkie añejo que yacen olvidados en algún baúl, y que alguien con buen tino decide rescatar del olvido. Su música suena atemporal, con esa pátina de abstracción y de irreal fanfarria a lo Van Dyke Parks que es adictiva a más no poder.

Un poder de seducción que ya me cautivó en su anterior largo, “On Your Own Love Again” (2015) en donde encandilaba con el rasgueo de su guitarra, y unos sutiles arreglos de cuerda que por momentos cerraba filas con la herencia de Joni Mitchell o una Kate Bush que le hubiera dado por lo pastoral, pero que sobretodo olía a rocío de la mañana.

Este excelente “Quiet Signs” (Mexican Summer, 2018) arranca con un piano que parece salir de los surcos del “Tapestry” de Carole King en “Opening Night”, que parece ser que es un recuerdo a la película de mismo nombre de John Cassavetes y protagonizada por una estupenda Gena Rowlands y un no menos inspirado Ben Gazzara. Un eco sensual que parece salir de una caja de música. En “As The World Turns” la de Los Angeles impregna el ambiente de suave psicodelia bucólica y pagana cercana al susurro de Vashti Bunyan. Los arpegios dejan al descubierto su voz en hermosas gemas como “Fare Thee Well” o “Here My Love” en donde las resonancias de Nick Drake le ponen a uno la piel de gallina, y a ella en ligas muy mayores.

En “Polly Blue” y “This Time Around” se arrima a las ascuas de otra grande que solo legó un disco para la posteridad, Sibylle Baier, y en donde, de fondo, escuchamos arabescos orquestales dignos de los The Beach Boys. Un disco otoñal, cálido, ideal para arroparte en estos días de frío.

Escucha Jessica Pratt – Quiet Signs

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