Killing Joke – MMXII (Spin-Farm oy)

Cuando se anuncia la salida de un nuevo álbum de una banda del bagaje y la veteranía de Killing Joke siempre hay una mezcla de excitación y duda. ¿Serán capaces de estar a la altura de su historia? O al menos… ¿Tendrán las ganas suficientes como para sacar un material decente qué no se quede como otro trabajo más de su extensa discografía?. En el caso de Killing Joke ya estábamos avisados de que ni por asomo íbamos a tener esa vacilación, pues el anterior Absolute Dissent (2010) no palidecía en comparación con sus mejores trabajos.

Lo que encontramos en este MMXII (2012) es un golpe ganador. Ni hablar de conformismo…ni pensar en vivir de rentas, como dirían en su país, Killing Joke are alive and kicking!, lo que los ingleses han facturado es uno de sus mejores álbumes.

MMXII como su título indica trata de la profecía maya del fin del mundo que acontecerá en 2012 y su sonido es como Jaz Coleman debe intuir el (inminente) fin: oscuro, violento y paranoico. Para ello se sirve de la densidad del industrial, de la rabia del punk y de la atmósfera del synth pop, siendo probablemente uno de sus discos más agresivos, siguiendo la línea marcada en sus inmediatamente anteriores trabajos.

El primer tema es “Pole Shift” en el cuál Jaz combina unos versos calmados con un estribillo propulsado por una voz gutural que tomará el mando en la mayoría de canciones. Apocalíptico y visceral, como “FEMA Camp”, la mejor pieza del disco, dotada de un infeccioso estribillo que habla de los centros presidiarios usados durante una ley marcial que permite el ingreso de ciudadanos considerados un peligro para la seguridad nacional americana.

“Rapture” es la visión que tiene Jaz Coleman de lo que son sus conciertos, una experiencia espiritual a lo Fela Kuti y su República de Kalakuta.

Hasta la sexta canción no encontramos el primer respiro, “In Cythera”, el single, un medio tiempo synth pop con mensaje optimista (I´m grateful for all the times we´ve shared / Through struggles and madness…You´re there).

Rápidamente, “Glitch” nos devuelve al terreno crudo, un terrorífico corte thrash metal con acerados riffs de Geordie Walker, contundente percusión de Paul Ferguson y la desgarrada voz de Coleman.

“Primobile” y “Trance” están emparentadas por su gusto por la new wave más oscura y bailable. Perfectas para darse un garbeo por algún club del averno.

“On All Hallow´s Eve” actúa como un natural cierre final de este MMXII ya que se inspira en las creencias ancestrales apoyadas por las teorías cuánticas de que no existe la muerte.

Es un placer que un grupo del historial de Killing Joke esté aún en su cenit creativo, respondón, caótico, furibundo y todavía fresco, o sea, como siempre.

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