Montevideo

Cuando miramos al Sur guarda para nosotros connotaciones geográficas además de personales

Montevideo es un dúo afincado en Sevilla y formado por una argentina – Damiana Bubatti – y un sevillano – Manu Villalba – que, desde perspectivas culturales aparentemente diversas, hacen música con fructíferos resultados como Cuando miramos al sur, su segundo LP sobre el que hemos charlado por vía electrónica. “Tampoco las perspectivas son tan distintas, es más tenemos muchísimas conexiones culturales e incluso familiares. Es cierto que el idioma es un vínculo enorme pero la historia que han compartido los dos países y sus gentes es el mayor valor. “

El estilo de Montevideo se puede clasificar a grandes rasgos como pop electrónico, un sonido que, pese a mantener ilustres referencias como Astrud o Fangoria, va perdiendo presencia en comparación al panorama que hace unos años formaban Me enveneno de Azules, La Monja Enanan, Dar Ful Ful, Ellos (¡que por fin sacan disco este mes!). Damiana y Manu prefieren hacer énfasis sobre todo en el pop. “La verdad es que no nos vemos como un grupo tecno-pop, solo que hacemos Pop (con valores independientes eso sí) con las herramientas que tenemos a nuestro alcance: bajo (nuestro preferido es el Rickenbacker) guitarras (eléctricas y acústica) sintes (analógico y VA) y cajas de ritmos virtuales y reales. Si el día de mañana desapareciesen estas cajas y apareciese alguien tocando la batería (y es bastante probable que suceda) no hablaríamos de este género.

Para ellos la electrónica no es más que un medio, “gracias a ella pudimos empezar a tocar en directo, también una herramienta con la que poder hacer canciones, pero hoy en día, todo pasa por ahí, desde grabación en disco duro hasta pedales digitales, siempre existe un componente electrónico.” Y el techno-pop es “un género que ha dado grandes canciones y artistas pero nunca lo hemos visto como un camino a seguir, nosotros hemos escuchado mucho Pop y hemos intentado hacerlo con los medios que en cada momento hemos tenido a nuestro alcance y a nuestra manera, optando por hacer de la individualidad un valor que compartir, buscando un camino personal, con nuestro universo, nuestros referentes pero con un sonido personal.”

Cuando Miramos al Sur supone cierta evolución estilística con respecto a vuestros dos primeros trabajos, Ella y Él (EP) y Transoceánico (LP). Si antes Montevideo sonaba en un tono preferentemente etéreo y evocador, ahora quizás hayáis prefiera un sonido más directo y vitalista. Más estribillos, más ritmos, canciones bailables – “Superstición” o “Ideas repetidas”- . “Sí y en cierto sentido se debe a nuestra forma diferente de trabajar ya que nos dimos cuenta que quizá en el álbum anterior, al ocuparnos tanto en los arreglos, pista por pista, quizá se perdía magia y frescura en el proceso, por lo que decidimos no darle muchas vueltas en la grabación a las cosas y si se apreciaba suciedad en la pista de, por ejemplo la guitarra, dejarlo como está. Ahora vamos mucho más al grano, tanto en la música como en las letras. Pero no sólo nos hemos quedado ahí sino que además hemos llevado esa manera de hacer las cosas también a los directos. Montevideo somos más “culos inquietos” que antes y ahora preferimos realizar las cosas sin preocuparnos mucho de los resultados disfrutándolas que matarlas dándole demasiadas vueltas.”

El resultado es uno sonido más hedonista y urgente, en la línea y salvando las distancias con Fangoria o Entre Ríos. Al oír estas referencias, Damiana y Manu prefieren reírse y nos invitan “a charlar más largo y tendido escuchando música juntos, de aquí y de “allá”.

Teniendo en cuanta el título de Cuando miramos al sur, parecía que el dúo hispano- argentino se había decidido a dar un giro meridional a Montevideo al estilo La Cultural Sol y Nieve y Los Planetas. Después de escuchar el disco, está claro que tiene un aire sureño, pero quizás no por el sonido, sino por la luz y la alegría que transmite. “Estamos contigo en tu apreciación, también Cuando miramos al Sur guarda para nosotros connotaciones geográficas además de personales. Nos gustaba la sonoridad del título y todo lo que implica, su simbología que será diferente según quien sea la persona que mire al Sur, por ejemplo tu Sur no será el mismo que el nuestro. Es más tu concepto de Sur puede ser completamente distinto pero a la misma vez todos pertenecemos al Sur. Lo que sí nos dimos cuenta es que [email protected] tenemos una imagen en la cabeza asociada a esa palabra, una imagen con muchísima LUZ. De alguna manera quisimos que se reflejase en la portada, que fuese capaz de transmitir la luminosidad general del álbum.”

En las letras, ya se ha mencionado, también se detecta cierta evolución. Antes el contenido de las canciones parecía más oscuro, reservado y melancólico. Sin embargo, los nuevos temas son más optimistas, o incluso hedonistas en ocasiones. “Influye aquí también la forma en la que hemos trabajo las canciones, siempre comenzamos con la parte musical y dejamos las letras para el final, de ahí que sean mas luminosas y parezcan más alegres, aunque en el fondo siguen siendo melancólicas, la canción que da nombre al disco habla del mar y del comienzo del buen tiempo pero a la vez describe el ahogo y la sensación de angustia. En “Superstición” sí parece que hubiera una búsqueda del placer, pero pasando por todos los sacrificios que esto requiere. En “Tiempo muerto” se habla del silencio y la soledad y de “tantas horas de melancolía cuando tú me faltas”. Tal vez la más optimista es la letra que nos escribió Juan Carlos Marioni “Desde que estás aquí”.

Sin embargo, la letra más lograda puede que sea la más triste, “Una Ciudad Feliz”, un título que parece inspirado en Huxley. “Sin olvidar que el título original del libro es diferente de la traducción que se hizo al castellano, obviamente, el mundo de Huxley revolotea ya en el título y se tuvo presente. Pero también lo está el cuento del flautista de Hamelín, al que (sé que puede sonar raro pero así es) le encontramos ciertas similitudes con “Un mundo feliz”. Tras despertar José Luis Villalba (nuestro “managemán” y el que nos la escribió) una noche dándole vueltas a la letra, se levantó y se fue derecho a un ejemplar del cuento que conserva de cuando era chico. Leyó de nuevo el cuento y volvió a la cama. Al día siguiente, terminó la letra. De todas formas, las referencias literarias a Huxley o los hermanos Grimm no son ni mucho menos lo fundamental de la canción, simplemente fueron el marco para un cuadro que se tenía claro que se quería pintar y que parte directamente de la realidad que estamos viviendo en nuestras ciudades, reconocible por todos. Aunque la atmósfera general pueda parecer derrotista, no lo es en absoluto, más bien hay una rabia irónica y no contenida que lanza algunas preguntas a quienes toman las decisiones y a quienes les siguen ciegamente.”

Las canciones del nuevo LP presentan otra novedad muy interesante, los juegos de voces entre Damiana y Manu a los que Montevideo sacan un partido sorprendente. Sin embargo llama la atención que no hayan aprovechado a este recurso mucho antes. “Pues todo ha ido sucediendo de una manera natural, no es premeditado. Es algo que siempre hemos hecho pero, debido al rodaje de la banda, hemos ganado bastante experiencia y sabemos en qué registros nos movemos con más soltura.”

Para las tareas de producción, grabación y pasterización, Montevideo ha vuelto a contar con Arturo Vaquero, con quien ya trabajaron en Transoceánico y que les aporta algo fundamental, “amplitud de miras. Arturo es una persona muy abierta a los cambios, a la experimentación y a las ideas vengan de donde vengan, es más, en este disco nos ha dejado nuestra parcela de producción también. Aparte del gran conocimiento técnico que posee tiene el don de hacer y dejar hacer, de implicarse en la idea e intenciones que tenemos Montevideo antes de las distintas grabaciones y saber amoldarse a lo que queremos o pretendemos conseguir en ellas. ¡Ah! y de llevarlas a buen puerto trabajando en equipo.”

En cuanto a la técnica de composición, Montevideo antes trabajaba con Imac Azul que se hizo mítico. En este aspecto, también han evolucionado. “El iMac ahora es un G5 (je je)”. Un G5 que se complementa con un equipo que varía dependiendo de la fase de grabación en la que se encuentre la canción, un proceso que nos explican al detalle con meticulosa pasión.

La fase básica es la de maquetación, para la que usan, Pro Tools LE y tarjeta M-Box como secuenciador, cuatro sintes – Clavia Nord Lead 3 (el compañero de directos de Manu), Acces Virus C , el virtual de la marca del Unicornio MX4 y el analógico de Korg MS10 -, dos cajas de ritmos – Korg ElectribeES1 MKII y la virtual de Reason Redrum -, mesa de mezclas – Mackie y monitores autoamplificados – Genelec – .

Una vez seleccionadas las canciones, “salieron unas veintitantas pero al estudio decidimos llevar once”, y maquetadas se comienzan a ensayar, “se van perfeccionando las voces, el bajo y las guitarras, así como buscando arreglos”. Después en el estudio trabajan sobre “Pro Tools HD y la Command 24, previos y microfonía de alta gama”. Graban el bajo – Rickembacker (el compañero de directos de Damiana) sobre ampli Amper – , las guitarras eléctricas – línea Fender sobre amplis a válvulas y distintos pedales -, y la guitarra acústica así como las voces.
En directo el equipo cambia un poco y se vuelve más rico porque el grupo gana dos componentes, Elena (siempre presente) y Arturo que participa “dependiendo de si espacio del escenario lo permite y de la contundencia que requiera el concierto”.

Manu dispara y manipula bases en tiempo real (Ableton Live bajo Mac OSX) controlado por una UC-33 así como maneja el sintetizador (Clavia Nord Lead 3). Damiana toca el bajo (Rickembacker) sobre ampli Ampeg y entre los dos nos repartimos la tarea de cantar. Son muchos los que resaltan nuestros juegos de voces en el directo.
La guitarra que corre a cargo de Elena es una Epiphone Casino sobre amplificador Fender tweed-blues Deville de 4X10 y pedales de wah-wah, distorsion, compresor, delay, y trémolo.
También el arsenal guitarrero y pedalero de Arturo (segunda guitarra, una Ibanez AF75TDG.) hace su aparición cuando se requiere, entre ellos están :Digital Delay Danelectro, Wah-Wah Dunlop Cry Baby, Flanger Ibanez Soundtank, Chorus PSK y la distorsión Metal Worker Rocktek.”

Después de esta exhibición, dan ganas de verles en directo pronto, y por suerte, están en plena gira (comenzaron grabando un concierto para Radio 3) Las dos fechas más próximas son, miércoles 14 de mayo en Madrid en el Siroco y gratis y viernes 16 de mayo en Lisboa en la presentación de la edición 2008 de Contempopranea en la Sala Santiago Alquimista.

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