Ocellot – Molsa Molsa (Famèlic)

Molsa Molsa no suena para nada como un álbum debut. Cada una de sus nueve canciones aparecen no como una yuxtaposición de diversos temas sino insertas en ese ente que es el cd de manera consistente, entrando en el momento idóneo y generando un flujo de escucha perfecto, cual buen libro de poesía.

Mucho se habla de su barroquismo, de su inspiración en el pop sesentero, de su psicodelia: y es que Ocellot ha tejido algo semejante a una gran alfombra de colores. En ocasiones al pisarla no distinguimos ni sus motivos decorativos -la mayoría de letras de sus canciones parecen ininteligibles a una primera, segunda o tercera escucha, se pierden entre la impresión general de los temas, pero no es un hecho que moleste porque cada pad parece estar lanzando un mensaje- pero aunque toda esté hecha del mismo hilo, sin cambios de material, al acercarnos cada senefa nos ofrece su encanto particular: algunas imitan pasos de ejércitos imaginarios, como “Run Turtle Run”; otras, como “Sal a la Pell” o “Molsa Molsa”, que presta su título al álbum, parecen con sus cánticos involucrar aquello más indígena;  algunas se van casi hacia el paisajismo sonoro, caso de “Meet New People”; y luego hay las que como “So Cheesy” esperaríamos encontrar en cualquier película de Sofia Coppola.

Psicodelia y barroquismo, sí, pero no caos. Ocellot ha sabido domar a la perfección esta bestia de la que cogen nombre bajo la suave curva que une sonidos naturales y tecnológicos. 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.