The Biters + Danko Jones – Sala Penélope (Madrid)

The Biters nacen de la escisión de Poison Arrow, grupo con el que sus componentes apuntaban maneras. Lo suyo es el sonido Glam de bandas británicas de los setenta pasada por la batidora cultural que es Estados Unidos, dejando entrever influencias de Power Pop a lo Romantics o Paul Collins, todo ello con una actitud urgente propia de este estilo de música y la juventud que destilan. Solo tienen tres E.Ps en su haber, el primero prácticamente imposible de conseguir a estas alturas, pero que tres discos, amigos. De lo mejorcito de la onda Powerpop, por definirlo de alguna manera, de ahora mismo.

El bueno de Danko Jones se los ha traído de gira por Europa y allí estábamos en la sala Penélope de Madrid, esperando a que salieran a escena. Menos expectación por ver al cuarteto de Atlanta de lo que yo esperaba, exceptuando algunos jóvenes en primera fila.

Nada más salir ya te percatas que estos cuatro chavales tienen más que ensayados cada uno de sus movimientos por el escenario, lo que, a mi modo de ver, les resta naturalidad. El corto repertorio, eso sí, es impecable; “Hold On”, “Now Dig This”, “Melody for Lovers” u “Oh Yeah”, además de temas no editados y una versión de Tom Petty que avala su buen gusto. Los tipos funcionan como maquinaria precisa y la escasa media hora de concierto se hace corta, esperaremos a verlos en su propia gira.

Danko Jones no precisa de ninguna presentación, el canadiense es un asiduo de los escenarios de nuestro país con notable éxito, prueba de ello fue que la sala se fue llenando hasta casi agotar las entradas a medida que se acercaba la hora de su set.

Un concierto del trío canadiense no suele deparar muchas sorpresas, ni falta que hace, pensaran muchos fans. Su fórmula es bastante simple y clara; guitarra, bajo, batería y la única voz de Danko Jones. Rock de alto voltaje sin concesiones a los solos aburridos, riffs simples y efectivos con clara tendencia al Rock Garrulo y guiños a la galería y parroquia “Rockera”.

Además, la banda estuvo hace poco más de un año y venían con la gira del mismo disco, Bellow the Belt, por lo que, presumiblemente, no habría muchos cambios en cuanto a la última gira. “Rock Shit Hot”, “I Want You” y “Forget my Name” fueron los temas que compusieron la primera batería de canciones, tras lo cual, Danko Jones comenzó a montar su número habitual, más digno del Club de la Comedia que de un concierto de Rock, pero eso es lo que quiere su público a tenor de lo visto.
Siguieron con algún clásico de su repertorio como la infalible “First Date”o “Invisible” y alguna de su último disco; “I Think Bad Thoughts”, momento que fue aprovechado para lanzar un guiño al sector del público más “metalero”. El cantante y guitarrista no desaprovechó ninguna oportunidad para confraternizar con los suyos, por ejemplo, arremetió contra la zona vip de la sala, preguntándose que es lo que pinta un espacio así en un concierto de Rock y convidó a los presentes a que abuchearan a los de dicha zona. Arremetió contra la música disco cuando se dio cuenta (o aparento dársela) cuando descubrió que la sala Penélope es, en realidad, una discoteca. Vamos, que a explotar clichés rockeros no hay quien le gane. Y sí, le dio tiempo a aceptar una horchata tamaño XL que le ofreció alguien de la primera fila, horchata que compartió en los bises con parte del respetable. “No me llaméis Danko Jones, llamadme Danko Horchata”, llegó a decir. En la recta final atacó con otros dos de sus hits, “Code of the Road”, “Lovercall”, y una (cuanto menos) sonrojante versión del “My World is Empty without You” de The Supremmes.

Del sonido de la sala ni hablamos. Supongo que Danko Jones no se enteraría del mismo entre sus monitores. Solo así se explica que no se quejara de que el bajo sonara a mucho más volumen que su guitarra, llegándola a hacer parecer por momentos una guitarra de broma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.