The Bright – Estados (Subterfuge)

Pocas veces he sido testigo de una evolución tan interesante y cristalina como la de los leoneses The Bright. Aunque el núcleo principal de la banda siguen siendo Miryam Gutiérrez (voz y guitarra acústica) y Anibal Sánchez (guitarra eléctrica, bajo, mandolina), desde que publicaron hace ya dos años aquel prometedor Soundtrack for a winter´s tale se han rodeado de una buena banda con la que han acumulado gran experiencia tocando en directo, experiencia que han aprovechado para subir la apuesta en este segundo trabajo llamado Estados. Una apuesta por potenciar su lado más rockero, y también por pasarse al castellano.

En Estados encontramos un sonido más duro, crudo, sureño y con toques de blues. Si su anterior disco era la banda sonora de una historia de invierno, este podría serlo de un viaje polvoriento desde el Mississippi hasta Río Grande. El cambio de idioma, además, no les hace perder ni un ápice de identidad; es más, diría que la voz de Miryam gana en expresividad y dureza. Ah, y la producción de Juan Marigorta otra vez espléndida, con los toques justos en los momentos justos, desbordando emoción acústica cuando toca, haciendo restallar el látigo eléctrico cuando llega el clímax, como en “Cero”. No sé si son atribuibles también a la producción esa agresividad de la batería en “De los que pueden dormir”, ese toque a Fleetwood Mac de “Donde todo es luz”, o ese amenazante sonido tan Bo Diddley (cigarbox guitar incluida) de “La pared”, pero en cualquier caso son grandes hallazgos, matices de los que afirman la diferencia entre un disco plano y monótono de otro interesante y con personalidad.

Si su anterior álbum incluía una versión del “Cowgirl in the sand” de Neil Young, aquí el tributo se lo lleva Dolly Parton con su “Jolene”. Una canción muy gastada ya por el uso, pero que The Bright llevan a su terreno con buen criterio y bastante acierto al afrontar el siempre complicado cambio al castellano de un clásico como este. Unas crípticas letras, que parecen escritas durante un trance en el que se funden y confunden todos los sentimientos y las complejidades de la vida humana, ponen la guinda al pastel de Estados.

Un gran paso para The Bright, una valiente apuesta que además parece respaldada por las ventas. Y yo que me alegro, porque los buenos discos necesitan de buenos compradores. Y no, pasarse al castellano y vender más discos no tiene por qué ser algo negativo en sí mismo. Quitémonos esos prejuicios de la cabeza y aprendamos a separar el grano de la paja.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.