Ambros Chapel + Model Slaves (Sala The Hops) Valencia 08/12/18

Pintaba bien la tarde noche del sábado en The Hops, en el corazón de Patraix, para ver en directo a Ambros Chapel, banda de culto de la escena valenciana, junto a Model Slaves, que se presentaban por primera vez en Valencia. Y ya podemos adelantar que pudimos presenciar dos grandes conciertos.

Abrieron Model Slaves y, aunque teníamos pocas referencias de ellos, la verdad es que fue una grata sorpresa. Los mallorquines proponen un pop rock de base postpunk que transita entre ramalazos alt-country y brillos melódicos. Desde los primeros temas mostraron habilidad para conjugar las melodías profundas de la voz de su cantante con pasajes de ruidismo fuzz y arreglos de teclado. Su setlist sonó homogéneo y bien ejecutado y gustó al público asistente. En el tramo final fueron desgranando los últimos singles publicados (“The Mongrels”,“The Giants”,“Mother Mars”) cerrando con la solemne y bellísima “Isle of calm”. Tienen notables canciones y personalidad. Ojo con Model Slaves, banda a tener en cuenta.

Despues vino el turno de Ambros Chapel. El combo valenciano demostró su capacidad para presentar un sonido calibrado, potente pero nunca desbocado y una serena emoción a través de sus canciones. Comenzaron a lo grande con “New nation” para luego, comenzando con “Insight” encarar varios temas seguidos de su aclamado Portraits (Flor y nata Records, 2017). Como viene siendo habitual en sus actuaciones, su sección rítmica sonó compacta: pureza y definición en las lineas de bajo de “Dèja Vú” y baterías que galopan (la maravillosa “Whiskey”). Como siempre, la brillantez del juego de guitarras pulcras o saturadas y la personal voz de Pablo que sobrevuela sobre todo el conjunto. Mención especial para esa canción de triste belleza,“Glassvegas”, que en directo, sin más ayuda que unos coros ascendentes, demostró al público asistente (en una época de uso y abuso de los samplers y los pregrabados) la honestidad que proyecta la banda y una sensación de que todo está elegantemente en su sitio

Para la segunda mitad del concierto alternaron canciones de sus tres discos anteriores, combinando los paisajes más calmados (la cinematográfica “Brazil” y “Lullaby”) con cortes más directos como “Lovers” o “Wonder why” entre otros.

El tramo final tuvo sorpresa con una potente versión de “Soul kitchen” -¿guiño al aniversario de Jim Morrison?- para cerrar la velada con “Rome”. Y todos contentos. Algunas voces aún pidieron una bola extra pero sin éxito. No pasa nada, a la siguiente. Y así ya tenemos excusa para volver a verles.

(Fotos de Bhyf y Julio Moriel)

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